
¿Fernet o cerveza? Un debate ya clásico cada verano
Es una rivalidad clásica, que se reedita cada verano. Una cerveza rubia refrescante en su versión más conocida se enfrenta a un negro y amargo fernet. Se trata de una guerra silenciosa, llena de espuma, que se libra en las playas y calles de los principales centros turísticos de este y otro lado de la frontera.
Algunos se arriesgan a decir que el reinado de la cerveza, la bebida alcohólica que más consumen los argentinos -se toman en promedio 50 litros al año por persona, según diversos estudios del sector-, durante el verano es puesto en jaque por el fernet, que en términos generales no llega a un consumo promedio del litro anual per cápita. Sin embargo, cuando se analiza el crecimiento de una y otra bebida, la sorpresa es grande: mientras que el consumo de fernet creció el 250% en los últimos 10 años, la cerveza lo hizo 60 por ciento.
Un dato que muchos señalan como principal causante del furor por los amargos es su graduación alcohólica: la cerveza tiene, en promedio, menos del 5% de alcohol, contra el 40 por ciento del fernet, porcentaje que ha ido disminuyendo con el correr de los años. Para muchos, la clave por la que muchos jóvenes se vuelquen a la bebida nacida en Italia.
En Mar del Plata, en las playas del Sur, la pulseada se define, sin dudas, en favor del fernet. En esas arenas, los grupos de amigos llegan con las bebidas que los acompañarán hasta el anochecer. "De día y de noche, el fernet con coca nos acompaña siempre", dice Emiliano Pérez en uno de los after beach del balneario Abracadabra.
Agostina, Lupe, Flavio y Nicolás aseguran que el fernet es más caro por litro que la cerveza. "Son 50 pesos contra 12 o 13 pesos en el supermercado", explican. Pero con el primero, que es su preferido, y sumado a los 10 o 20 pesos de una o dos botellas de gaseosa, los cuatro afrontan el gasto de bebidas de cada tarde playera.
Pero no todos sucumben a esta bebida nacida en Italia. Uno de los que se resisten es Walter Villa, que se aferra a la cerveza. Por eso se lleva su propia heladerita a la playa, con hielo en escamas y siempre un pack de seis porrones. "La que se toma con un poquito de limón es la que más me gusta", dice mientras destapa la última.
La vigencia del reinado de la cerveza ha llevado incluso a que dos marcas hicieran este verano fuertes lanzamientos. Quilmes presentó Night, una rubia con más volumen de alcohol, y Stella Artois apostó por Noire, una negra que dará que hablar.






