
La firma china presentó la actualización de su portátil con pantalla táctil que puede girar hasta 300 grados. Mirá las fotos y dejanos tu comentario.
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El efecto contagio que han producido en el mercado de las portátiles los celulares y las tabletas es innegable. Varios son los fabricantes que han tratado de dotar a sus notebooks con características propias de los móviles. Uno de ellos es Lenovo, quien acaba de anunciar la segunda generación de sus portátiles convertibles llamados Flex. Se trata de un ordenador que gracias a su capacidad de apertura permite colocar la pantalla de manera tal que también puede ser usada como una tableta. Para esto, cuenta con una bisagra capaz de lograr una apertura de 300 grados que puede llevar la pantalla hacia atrás, mientras que el teclado queda apoyado boca abajo.
Además de tener esta capacidad giratoria, las pantallas de la serie son multitáctiles -ofrecen hasta 10 puntos de contacto simultáneo- y se ofrecerán en dos tamaños de 14 y 15,6 pulgadas, ambas con resolución Full HD. En tanto, el hardware estará configurado por dos opciones de procesador; Intel Core i7 junto a gráficos NVIDIA GeForce o una AMD APU con GPU Radeon. En este sentido, los equipos podrán tener hasta 16 Gbytes de RAM, y en lo que tiene que ver con el almacenamiento, las opciones estarán asociadas a discos duros de 1 tb o unidades de estado sólido de hasta 256 gb. Según informó la empresa, los portátiles ofrecerán una autonomía de 4 a 5 horas bajo condiciones de uso continuo.
Los equipos estarán a la venta en EE.UU a partir de junio a un precio de 429 y 799 dólares, dependiendo del modelo.






