Gastronomía. El empoderamiento de las mujeres llega a las barras

Crédito: Shutterstock
Malen Lesser
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26 de noviembre de 2019  • 14:15

"Las situaciones más comunes tienen que ver con violencia laboral, acciones discriminatorias o violentas ya sea psicológica, simbólica o física en el ámbito de trabajo. Se da mucho la "generización" de las tareas: vos podés hacer esto o vos no podés hacer esto, por el simple hecho de pertenecer a un género"

Conscientes de que la cultura laboral está conformada por dinámicas de funcionamiento y micro comportamientos cotidianos, la periodista Laura Marajofsky y su socia la ilustradora y diseñadora Mercedes Feroz se propusieron visibilizar y así trabajar en modificar la violencia al interior de barras, bares, restaurantes y lugares de ocio nocturno. Así nació Mapa de Barmaids & Afines AR, una plataforma de visualización que se propone ahondar en los desafíos de la época para las mujeres gastronómicas.

El resultado fue un boom de interés, recepción positiva y herramientas construidas desde lo colaborativo y capacitaciones de prevención de la violencia en bares en articulación con la Dirección General de la Mujer del Gobierno de la Cuidad de Buenos Aires. También realizan diversas actividades como campañas, encuestas, encuentros de reflexión y acciones.

El proyecto de barmaids, que comienza en 2017, apunta a su vez y entre otras cosas a generar estadísticas sobre la violencia en estos espacios, para poder diseñar políticas que protejan a las mujeres y disidencias en ámbitos de trabajo. "Hay una doble necesidad, producir indicadores, tener datos sobre lo que pasa, y visibilizar la problemática de género en este, como en otros espacios, con el objetivo de logar que se implementen políticas públicas, obtener ayuda de organismos del estado. Porque todo este movimiento y nuestra lucha por ser una ONG, que tiene un costo, y todas nuestras gestiones para que estas cosas ocurran, para ejecutarlas, provienen de la sociedad civil. Nosotras fuimos quienes propusimos articular las capacitaciones y otras actividades con el estado, pero claramente falta una actitud más proactiva con esta temática", opina Marajofsky.

"Quizás estemos acostumbrados a pensar en gastronomía como un ítem menor en las discusiones socio culturales o de género, pero es poco plausible que una industria que mueve millones, que es fuente de trabajo para una porción no despreciable de la población y primer empleo por default de muchos, y parte del raigambre cultural de un país, no sea como mínimo, un tema para que se empiece a hablar y ver en medios de comunicación".

Las chicas llaman a la reflexión y a preguntarse cuáles son los desafíos del momento. "No se trata sólo de capacitar para proteger de la violencia, sino de instalar el debate, darnos cuenta porqué hay poca perspectiva de género y las especificidades de éste ambiente en particular. A veces el machismo también proviene de las propias mujeres de la industria que no son receptivas con las denuncias, que no promueven mujeres a cargos relevantes o tienen staffs poco diversos . Hay que cambiar la mirada ahí, poder poner en cuestión los propios prejuicios, juntarnos. Hace poco armé un panel que se hizo en el marco de Piso nueve -una nueva propuesta cultural gastronómica en el CCK- y fue alucinante lo que surgió. Las referentes de diversos ámbitos fueron Sol Cravello, sommelier de cerveza, Agustina Román, experta en café, Sabrina Traverso por las barmaids, Lali Muñiz, Brand Ambassador Regional de Martini y conocedora del mundo del vino y Julieta Caruzo, jefa de cocina de Casa Cavia. El intercambio con todas dejó interesantes líneas abiertas para seguir abriendo camino. Esta propuesta pretende, en primer lugar, visibilizar los micromachismos y actitudes estereotipadas que nos han marcado culturalmente, analizarlas y evaluar de qué manera podemos aportar para modificarlas", comparte entusiasmada.

La problemática actual, ¿cómo entenderla?

Todo esto compone un folcklore que suele naturalizarse en la cocina, barras y restaurantes, y éste tiene que ver con bromas desubicadas, una mano de más, tirones de corpiño, revisar el celular, comentarios fuera de lugar sobre el vestuario o el físico de la compañera y cosas que se dan tanto entre empleados como en el caso de personal jerárquico e incluso asistentes a los lugares. Esto es la base de donde partimos, sin señalar situaciones de abuso sexual u otras violencias".

A su vez, la periodista y founder del proyecto señala: "También observamos el tema de brecha salarial, que en gastronomía no está tan relevado como en otras áreas, pero sabemos que existe. Que muchas barmaids están en un punto determinado de la carrera en donde llevan adelante la barra, están a cargo de esa unidad productiva a nivel creativo, porque por ahí diseñaron la carta, le ponen un plus personal a los eventos, aparte capacitan y cobran menos que el equivalente de ellas a cargo de la cocina".

"Post caso Thelma hubo dos casos fuertes, nosotros las derivamos a los canales que correspondientes legales y psicológicos para apoyarlas y acompañarlas. Una llegó al mapa a través de los testimonios anónimos que se pueden dejar en la sección Porque soy mujer de Instagram, involucraba a un cocinero de alto perfil y no había sido el primer suceso, cuando te pones a indagar en general pasa que hubo más víctimas. Al chef lo desvincularon, sin hacer mucho ruido, pero sabemos que hay más, muchas aún no se animan a denunciar por temor a perder el trabajo, a tener mala fama, a no volver a conseguir empleo en el rubro. También hubo casos en donde los jefes pedían sexo a cambio de dinero, en los lugares más cool de Puerto Madero...y lo que me parece más grave es que en vez de atacar la problemática de raíz, cambian a la víctima de sucursal, lo primero siempre es poner foco en la mujer y no en el victimario, decirles cómo te acercas a este tipo, sabiendo cómo es...reculpabilizar".

El rebote regional de la iniciativa, que aún busca apoyo económico y logístico para desplegar más acciones, no se hizo esperar. Las encuestas se están replicando en Chile y Perú, con gran éxito de participación.

Pequeños grandes cambios, para todos

"El mapa para visibilizar las mujeres que trabajan en estos rubros - coctelería, cervecería, baristas, sommeliers y demás- y los kits de cómo accionar ante diversas situaciones que se dan en las capacitaciones gratuitas, las encuestas y cada acción no es una bajada de línea, sino mirarnos, saber que estamos la una para la otra, buscar todo el tiempo cuales son las necesidades de esta red de mujeres", remarca la diseñadora y cofounder Mercedes Feroz. Y agrega: "Que el diseño sirva para facilitar cosas a las personas, para prevenir cosas tremendas me hace sentir orgullosa de formar parte. Nuestro mapa no tiene límites, aunque suene casi como una contradicción. Siento que este proyecto puede crecer y crecer". Cuentan, además, que es inclusivo, aunque pensado para chicas, está abierto a todos.

Por último, comentan que "el gran próximo objetivo es desarrollar una plataforma 2.0 del mapa, así apuntar a crear una red federal on line de gastronómicas, ser una red virtual que nos permita llegar a otras provincias".

Para agendar. El 27 de noviembre a las 15 Más información en @mapadebarmaids

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