
Gran Bar Danzón.
Música, cócteles y vinos por copa
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Cuando los mentores del local todavía lo imaginaban, buscaban un espacio reducido para montar un sitio que, ante todo, creían necesario. "Pensamos que faltan bares de calidad para la cantidad de gente que se mueve en Buenos Aires; lugares donde además sea posible comer, tomar buenos vinos y quedarse en una barra grande", comenta el cocinero Luis Morandi (Soul Café), uno de los dueños del Gran Bar Danzón.
A juzgar por su fachada, el autodenominado restaurante, wine bar & cocktails podría pasar inadvertido. La angosta puerta de acceso se abre y deja ver una escalera que pareciera no tener fin. Sólo la curiosidad lleva a indagar qué hay allí arriba. "Es como andar por Nueva York, tenés que animarte a entrar sin saber bien adónde. Pero en Buenos Aires confunde tanto que no haya un cartel en la calle, que al principio ni siquiera los amigos encontraban el local", cuenta Patricia Schever, otra de las socias.
Desde la recepción, integrada por dos pequeños livings, hasta el salón comedor, el espacio despojado permite observar, a media luz, cualquier punto del lugar dominado por una decoración de neto corte minimalista.
Una barra baja en madera rodea a la vedette-orgullo del Danzón: wine by the glass expender , tal el nombre en inglés de la original surtidora de vino por copa. Según cuentan los dueños, la idea de importarla surgió "de aquí, de allá y de todos lados. ¿Por qué no tenerla si se luce en varias ciudades del mundo?", se preguntaron. El sistema depara el placer de oler y catar diferentes vinos por copa, en su temperatura justa. Y, por qué no, consultar la carta de cigarros y elegir un puro al cierre de la degustación.
A pesar de haber recibido el nombre de Danzón, el bar no fue concebido como un espacio para bailar. Y, si bien no hay pista, pasada la medianoche, el volumen de la música comienza a subir y pocos logran resistirse. Uno de los responsables del dance casual es el DJ Felipe, residente en la cabina los miércoles, jueves y sábados, desde las 23. Los viernes de este mes, a partir de la hora 0, la batea estará dominada por Nico Cotta. En cambio, los lunes y martes, el local abre con una selección de jazz y románticos italianos, para aderezar las veladas más tranquilas de la semana.
De lunes a viernes, a las 18, el happy hour protagoniza la atractiva barra de doce metros de largo. Una variedad de cócteles, cervezas, tragos y cigarros se pliega al dos por uno, hasta las 21. Como sugerencia, el chef señala algunas entradas variadas para acompañar diferentes tipos de vinos. En cambio, si de tragos se trata , el fuerte del lugar parece ser el Martini. "Un aperitivo muy sexy", al decir de Morandi, que lo recomienda especialmente para las damas.
Libertad 1161. Tel. 811-1108. De lunes a viernes, desde las 18; sábados y domingos, a partir de las 20. Martini, $ 6; cócteles, $ 7; cervezas, desde $ 4. Vinos por copa, entre $ 4 y $ 8. El precio del cubierto oscila entre $ 25 y $ 35.






