
Es el FIFA Agent detrás de los amistosos de la Selección. Organiza y coordina las fechas de un gran negocio. Marketing y competencia alrededor de una pasión
1 minuto de lectura'

Hay agentes secretos. Hay agentes de bolsa. Hay agentes de seguros. Tiene toda clase de agentes este mundo. Y sí, hasta hay agentes de fútbol. O, para decirlo técnicamente, están los FIFA Agents, un puñado de representantes –doscientos para ser exactos; entre Inglaterra y Estados Unidos hay cien de ellos– que, en todo el globo, se ocupan de organizar partidos de las selecciones y conocen, como pocos, el negocio millonario y la disparada de marcas que se encienden una vez que la pelota se echa a correr.
Pero ya lo decíamos: los FIFA Agents son una extraña especie en el planeta. En Latinoamérica, el primero en transformarse en uno es argentino. Se llama Guillermo Tofoni y es la mente detrás de cada partido amistoso que juega nuestra selección. En 1998, cuando decidió dar el examen para convertirse en agente de la FIFA, en el mundo solo había cuatro como él.
Tofoni realizó, como garantía, un depósito de 200.000 francos en un banco suizo, presentó un certificado con antecedentes y pasó un examen en la federación local. Luego, un año esperando a que el comité ejecutivo de la FIFA decidiera si lo aceptaba o no. Y lo aceptó. "Hoy no es necesario un banco suizo –aclara Tofoni–, sí un seguro de caución que avale la actividad".
A la cabeza de la agencia World Eleven, el hombre lleva plasmados en estos años más de doscientos partidos internacionales. Desde el duelo contra Bosnia en St. Louis (2-0 para Argentina) hasta aquella goleada en Buenos Aires de 4-1 contra España. Desde la victoria contra Nigeria por 3-1 en Bangladesh hasta el 4-3 ante Brasil en Nueva York. Tofoni no solo estuvo allí. Antes de que lo vieras por tevé, él lo tuvo en mente, hizo números, fijó lugar y fecha, y movió los hilos para que la magia del fútbol encendiera su máquina de humo.
Claro, Tofoni no solo es un hombre de deporte. Es un hombre de negocios. En solo un año, triplicó los ingresos de la selección nacional. "Por favor, te pido que no titules esta nota ‘El dueño de la pelota’ porque después me trae problemas con otras entidades –advierte él, cauteloso–. Se piensan que quiero disputarles el poder".
Brando: ¿Por qué suelen elegirse lugares exóticos para que juegue los amistosos la selección?
Tofoni: El mejor ejemplo para responderte eso es la selección argentina. Si recorremos los últimos tres años de preparación, vamos a encontrar que los lugares fueron muy convenientes. Obviamente, antes del sorteo del Mundial nadie podía adivinar qué tipo de rival nos tocaría. Sin embargo, hubo un equilibrio entre selecciones que considerábamos de primera ronda mundialista, como aquellas posibles de octavos, cuartos, semis y final. La selección ya disputó amistosos contra Bosnia y Nigeria, que resultaron ser parte del grupo; contra Portugal, que puede tocarle en cuartos; contra Italia y España, en semis. Y Alemania y Brasil, en la final.
Brando: ¿Cuáles fueron las innovaciones más importantes que introdujo para capitalizar los negocios en torno a la selección nacional?
Tofoni: La principal estrategia fue pararnos de igual a igual con Europa y coproducir los partidos con ellos. Como gran parte del entretenimiento moderno sigue dependiendo de la venta de tickets, ya sea fútbol o teatro, si no vendés entradas no sirve. Para nosotros, fue un éxito asociarnos con los rivales. Esto optimizó recursos. Y, en 2006, triplicamos los ingresos de la selección.
Brando: ¿Por qué Beckham genera más dinero que Messi?
Tofoni: Es un gran mérito de Beckham. Ambos podrán vender marcas por el resto de sus días. En cuanto a cifras, generan ingresos muy similares.
Brando: En los últimos cincuenta años, ¿cuáles fueron los tres cambios más importantes del negocio del fútbol?
Tofoni: Y, definitivamente, la televisión cambió el fútbol, luego las marcas, y muy pronto será el streaming, los móviles, tal vez el fútbol por redes sociales o por Google Glass.
Brando: Si el el fútbol mueve tanto dinero, ¿por qué los clubes argentinos están al borde de la quiebra?
Tofoni: El fútbol mueve dinero, pero, no te olvides, también necesita inversión. Nadie hace cuentas de cuánto le cuesta a un club la formación de un jugador. Por ejemplo, el costo que significa para estas instituciones tener a su cargo durante años a chicos que no llegan a Primera. La FIFA impuso el derecho de formación y fue una buena medida para varios clubes, pero hay una inversión hundida en todos aquellos que no llegan.
Brando: Díganos, ¿qué es lo más difícil de trabajar en este rubro?
Tofoni: Para que un partido se concrete, son muchos los planetas que se tienen que alinear. Esa es la parte más difícil, lograr que mucha gente se ponga de acuerdo. Para el resto están los manuales.
Brando: ¿Trabajará en el Mundial?
Tofoni: Ah, no no. Solo voy a disfrutarlo, con la esperanza, por supuesto, de ver a nuestra selección en la final.






