La felicidad en los quehaceres domésticos: el “hágalo usted mismo” y los infalibles consejos de 4 exitosos influencers
Trucos de limpieza, cambiar una ventana, ordenar la casa y restaurar un mueble.
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Cuatro cuentas de Instagram que buscan la felicidad por medio de los quehaceres domésticos, enseñan sus trucos y muestran que todos podemos hacerlo. Cuatro experiencias distintas que los llevaron a las redes.
@soyamodecasa: “No sabía que me iba a terminar cambiando a mí”
Su nombre verdadero no lo sabemos, se lo conoce como Amo de Casa. Convive hace varios años con su pareja y hace 9 meses sumaron a la familia a Copito, un perrito rescatado.
En 2018 abrió su cuenta de Instagram después de mucho pensarlo, tenía la idea pero le daba miedo la exposición. Un viernes salió de la oficina y compró dos palos de agua en un puesto de flores para poner en unas macetas nuevas. “Esa compra fue el disparador para abrir la cuenta y dar los tips de cómo plantar y cuidar esas nuevas plantas. Así fue como me animé y subí mi primera foto que decía “Bienvenidos/as, tu casa no va a ser la misma”. Lo que no sabía es que la vida me iba a terminar cambiando a mí”, admite Amo de Casa que enseguida empezaron a crecer los likes.

El hombre como amo de casa
“La mujer hace rato que ocupa un lugar en el mercado laboral, pero esa inserción no fue acompañada por la incorporación del hombre a las tareas del hogar. En el discurso todos o casi todos estamos de acuerdo en que las tareas del hogar no tienen género, pero a la hora de los bifes en Argentina el 73% de los hogares tiene a la mujer como principal responsable, y en las casas en que se comparten las tareas no son de forma equitativa. Lo varones “ayudan” y eso da a entender que la responsabilidad sigue siendo femenina”, dice Amo de Casa.
En su caso siempre fue amo de casa porque en su familia las tareas no tenían género ni edad, todos colaboraban. Desde que tiene memoria que hace su cama, lava los platos y guarda su ropa. Explica que ser amo de casa no es limpiar y ordenar compulsivamente, es apropiarse del lugar en el que vivimos para convertirlo en nuestro lugar en el mundo sin importar si es propia, alquilada o prestada; si es grande, mediana o chica, “tu casa está donde estás vos y la vida es ahora”.

El éxito en las redes
Que sea un varón quien lleva la cuenta adelante llama la atención pero termina siendo anecdótico cuando uno se sumerge en su feed. Amo de casa cree que el éxito está en que es una cuenta llena de datos para armar rutinas y conseguir distribuir las tareas, “trato de dar soluciones al alcance de todos ¡porque ser limpio y organizado es gratis! Y no puedo no mencionarlo porque es el verdadero y gran protagonista de la cuenta: el vinagre de alcohol, mi gran aliado. Y que use tanto el vinagre fue una de las cosas que despertó mucho interés por la cuenta”, dice Amo de Casa.
¿Y por qué le gusta tanto? Porque lo considera un limpiador más eficiente que cualquiera que conseguimos en el supermercado, además de que es ecológico, no es tóxico y es económico.
Hoy su cuenta suma 567 mil seguidores que con sus comentarios, aportes y consultas lo llevan a investigar, probar y aprender.
“Al final no siempre las cosas están viejas o arruinadas, solamente están sucias”, reflexiona Amo de Casa.
@mamaconstruye: “Me crie en una casa donde todo se hacía a pulmón”
María Gabriela Tomassoni (50) se convirtió en MaGa con su primer blog allá por el 2002. Hace 32 años que está en pareja con Juan, tienen 5 hijos y está en Instagram desde el 2013 pero en otras redes sociales desde mucho antes. “La cuenta fue cambiando, pero siempre con la misma impronta. He mostrado familia, casa, viajes, reformas, eventos, comidas, cosas sin orden y sin estilo. Tal como soy”, describe.
Maga tenía un blog titulado “El Club de la Mala Madre” pero después de un quiebre físico y emocional cambió de rumbo, comenzó a remodelar y restaurar como forma de vida y empezó a compartir lo que hacía en las redes. “El interés de las personas fue haciendo el resto y comencé a compartir más detalles para alentarlos a hacer estas cosas por sí mismos. Cuando me di cuenta, esto que yo hacía como terapia se había convertido en un emprendimiento”, se sincera Maga que hoy tiene 38.5mil seguidores.

Una cuenta sin filtro ni estética
Maga admite que no sabe por qué la gente la sigue pero los comentarios la alientan a continuar. “Creo que soy bastante fiel a mí misma, no escondo la panza ni las arrugas atrás de un filtro, muestro lo que hago sin manicura francesa y sin la iluminación adecuada porque de verdad trabajo de lo que muestro. Esta cuenta no genera contenido, yo pinto, rompo, pulo, plastifico y coloco revestimientos para vivir. Trabajo como albañil, plomero, pintor, colocador de pisos, restauro muebles y carpinterías. Y cada tanto cuento lo que hago paso a paso para que otros puedan hacerlo por sí mismos. Respondo siempre todas y cada una de las consultas que me hacen en público o en privado”, explica.
Ella aprendió haciendo, “me crie en una casa pobre donde todo se hacía a pulmón y con mucho sacrificio” cuenta Maga. Después se casó con Juan que disfruta arreglar cosas, además admite que ella tiene una adicción por las herramientas y los trabajos manuales.
Ama la madera y por eso de todo lo que sabe hacer lo que más disfruta es restaurar muebles y recuperar carpinterías cubiertas de mil manos de pinturas. Le encanta colocar cerámicos, le gusta el detalle de las líneas rectas y de las juntas perfectamente alineadas. Le gustan las terminaciones y esos detalles que hacen que todo lo que la gente se imaginó para su casa se haga realidad. Pero hay algo que no le gusta: “la plomería en espacios reducidos. Mi tamaño y los mini baños no se llevan muy bien”, asegura.

Maga evita ver otras cuentas del rubro porque no quiere enojarse con consejos que ella no haría. Le pasa que a veces cuando dice qué cosas funcionan y cuales no eso puede atentar contra una marca que quiera hacer una acción con ella, “pero no vivo de generar contenido sino de hacer este trabajo para personas que me pagan por hacerlo, aunque hay marcas que me acompañan” explica Maga, una mujer que es ejemplo de cómo no importa tanto la estética en el feed sino el contenido honesto y de valor.
Maga fue distinguida por la Fundación Holcim y ONU Mujeres por su proyecto “Casa Mamá Construye”, un espacio seguro donde poder enseñar oficios a personas en situación de vulnerabilidad para que puedan trabajar, emprender y cambiar sus vidas tal como ella cambió la suya. “Busquen, averigüen, pregunten e intenten. Nunca dejen de intentar. La satisfacción que da el resultado de algo hecho por nosotros mismos no tiene precio”, concluye.
@lacasaestaenordenok: “La organización para vivir mejor”
Candelaria Negri Biasutti (38) es cordobesa pero vive hace casi 15 años en Capital Federal. Convive con su pareja y aclara “los dos nos ocupamos de la casa y sí, la casa se súper disfruta, vive y desordena”, como a modo de carta de presentación.
En agosto del 2017 creó su emprendimiento “La casa está en orden” y a partir de ahí abrió su cuenta de Instagram que hoy tiene 71.6mil seguidores.
“Siempre creí que a mucha gente le haría la vida mucho más fácil que alguien les ordenara la casa o que pueda ayudarles a armar un sistema para su vida cotidiana. Veía que en muchas casas aún habiendo gente que se ocupara de la limpieza o teniendo el hábito de limpiar, el orden no era un tema prioritario y hasta quedaba sin resolver por lo cual todo ese trabajo de limpieza se volvía en vano”, explica Candelaria que vio entonces la posibilidad de un servicio que en Argentina no existía y el mejor lugar para darse a conocer fue por Instagram.
Desde su cuenta comparte herramientas para que la vida sea más práctica, más llevadera y feliz. Para eso trata de comunicar con ideas concretas y con herramientas prácticas esta forma de vivir, donde cada uno encontrará la que le sirva. “No es un espacio para fomentar obsesiones, rutinas agotadoras ni declamar verdades absolutas. Es un espacio donde el orden y la organización son la herramienta para que vivamos mejor y más libres”, explica Candelaria que además agrega que lo hace desde un lugar genuino, “sin edición, muestro el orden y la organización como un hábito saludable, no como una obsesión ni algo inalcanzable”.
La huella de Marie Kondo
Hace un tiempo Candelaria estaba pasando un mal momento y su placard se había convertido en un caos. Su mamá le contó que había una mujer japonesa que decía que ordenar tus cosas genera grandes cambios y tiene un impacto increíble y muy positivo en nuestro estado anímico. En ese momento que atravesaba, su placard la frustraba como si fuera algo existencial, entonces leyó el libro, “y así es como entró Marie Kondo a mi vida. Pensar y concebir la organización como un medio para vivir mejor, no como un fin en sí mismo, es una de las claves del método de Marie Kondo que más me identifica”, admite.
El camino para obtener la Certificación de Consultora Oficial de Marie Kondo no fue sencillo: leyó sus libros, puso en práctica el método en su casa, se inscribió en uno de los seminarios y ahí aplicó a una solicitud para que la aceptaran en un seminario de tres días en Nueva York, “y cuando volvés el proceso sigue, presentas prácticas con distintos clientes, te supervisan y revisan las prácticas hasta cumplir con ciertos requisitos. Una vez superada la etapa te habilitan a realizar el examen, una entrevista y luego te convertís en consultora certificada. Parece así nomás pero lleva su proceso y dedicación”, cuenta Candelaria.
@_deolga: “El que más aprende es el que hace, se equivoca”
A Clara Golletti Madero (34), sus 37mil seguidores la conocen como Olguis. Vive en San Isidro, está en pareja hace 7 años y tiene dos hijos. Es emprendedora: recicla muebles, objetos y espacios, genera contenido en redes y empezó a dar talleres presenciales sobre el ABC del reciclado de muebles.
Su cuenta la abrió allá por el 2016 cuando Instagram era solo mostrar fotos en el feed, Olguis trabajaba en un taller de marcos y subía los trabajos que hacían. En el 2018 renunció para dedicarse al reciclado de muebles en su propio taller y se llevó la cuenta de Instagram con ella.

“Desde ahí que empecé a publicar mis días y los trabajos que realizaba. Empecé a interactuar con la gente y se empezó a formar una linda comunidad hasta que en junio de 2019 abandoné la cuenta porque estaba en el sexto mes de embarazo y me dijeron que tenía que bajar mil cambios y hacer vida más tranquila porque Roma estaba creciendo muy poco”, cuenta Olguis de aquellas idas y vueltas con su cuenta de Instagram.
“Tuve que dejar trabajos de clientes a medias y rechazar muchos otros, fue bastante difícil para mí que vivo en movimiento y amo lo que hago, pero prioridades son prioridades. Por suerte el embarazo siguió super bien y a partir de ahí estuve abocada a la maternidad. En el 2020, en medio de la pandemia, encerrada en casa tuve la necesidad de poner la cabeza en alguna actividad que me haga bien”, relata Olguis que entonces ni lo dudó: en mayo, casi un año después de haber abandonado, empezó a reciclar unos muebles de su casa y decidió reabrir la cuenta e ir mostrando lo que hacía.
“Me acuerdo que éramos 1800 cuando volví y saludé onda ¿Hola? ¿Hay alguien aquí después de un año?”, se sincera. Enseguida empezaron a aumentar la cantidad de seguidores y comenzó el ida y vuelta con la gente, empezó a entrar en contacto con marcas, a realizar acciones y alianzas.
“Aprendí a los ponchazos”
Todo lo que sabe es por poner manos a la obra. “Acá el que más aprende es el que hace, se equivoca, investiga, vuelve a hacer, pone en práctica”, asegura Olguis y agrega: “Yo aprendí mucho a los ponchazos haciendo en el taller de marcos. Después me di cuenta de que estaba bueno ir a algún taller y capacitarme con gente con más experiencia. Así que arranqué una vez por semana clases de patina y terminaciones. Después hice otro curso de tapicería y restauración en la casa de la Cultura de Beccar”.

Se entretiene con su cuenta y las consultas de la gente la ayudan a aprender cosas nuevas. Su naturalidad, buena energía, tips útiles, su honestidad, transparencia y humor son las virtudes que más gustan de ella, “es muy lindo cuando me mandan fotos y me agradecen por la ayuda. Yo me muestro tal cual soy, un día te muestro tips del taller y otro pinta algún juego, el fin de semana sale encuesta de looks y así siempre te vas a encontrar con algo diferente en mi cuenta que te invita a participar y que dan ganas de quedarte porque también aprendes y te llevas buena info”, cuenta entusiasmada Olguis que logró encontrar en su Instagram el equilibrio entre su día a día e información de valor.
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