Héroes reales

Cómo hombres y mujeres de carne y hueso pueden transformar el lugar que habitan. Sin capa, ni máscaras, ni doble identidad
Florencia Vidal
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23 de diciembre de 2012  

No visten trajes ajustados con símbolos en el pecho ni capas ni máscaras que ocultan una doble identidad. Tampoco tienen poderes sobrehumanos, no trepan edificios, no se estiran como elásticos ni vuelan como pájaros. Y además, son absolutamente visibles. Sin embargo, y tal como los protagonistas de los relatos fantásticos de innumerables tiras de comics, series o películas, los héroes comunes tienen historias dignas de ser contadas porque son poseedores de una voluntad y un sentido del bien común inquebrantables, una generosidad sin límites y una fortaleza de hierro. Estos hombres y mujeres de carne y hueso son emprendedores sociales que van detrás de una causa noble por la que trabajan, día tras día, con pasión y compromiso por la felicidad comunitaria o por el lugar que habitan.

Este año Coca-Cola se detuvo en la figura de los héroes reales y de ficción para lanzar una campaña de alcance latinoamericano. "En el ADN de la compañía siempre estuvo presente la mirada optimista sobre el mundo y el interés en dejar una huella positiva. Por eso con Héroes quisimos resaltar y hacer visibles a esas personas comunes que nos rodean y que con su obra contribuyen a generar un cambio favorable en su entorno", explica Silvina Bianco, gerenta de Asuntos Públicos y Comunicaciones de la firma.

Para la selección de estas personas, capaces de ver soluciones donde otros encuentran problemas, contaron con la ayuda de Ashoka, una organización internacional presente en sesenta países que tiene como objetivo centrarse en la innovación, el cambio social y el emprendedorismo. Guillermina Lázaro, de Ashoka Argentina, asegura que, desde hace treinta años, la institución a la que representa se ocupa de tender puentes entre los distintos sectores, entre los emprendedores, los jóvenes de su comunidad, el sector público y el privado. Se trata de promover y dar a conocer las acciones de los emprendedores y ser como una caja de herramientas para lograr las metas.

En este trabajo de identificar a personas corrientes que hacen cosas fuera de lo común, la organización analiza las historias de los emprendedores, sus modelos de cambio social y la forma cómo resuelven las distintas problemáticas de manera holística. "No buscamos personas que den pescado ni que enseñen a pescar, sino que revolucionen la industria de la pesca. Y cada uno de los emprendedores que integra nuestra red revoluciona un área social específica porque permanentemente tiene en cuenta todas las aristas de esa problemática y mira cómo se mueve el mundo para actuar en consecuencia y dar soluciones."

Desde Ashoka, que en sánscrito significa ausencia activa de tristeza, valoran un común denominador entre sus emprendedores, el de poder enfrentar con alegría y con una mirada positiva hasta las problemáticas más urgentes y terribles.

Extienden la mano, despiertan corazones. A su paso dejan atrás la impotencia y siembran la esperanza, inspiran y ayudan a otros a ponerse de pie para cambiar una realidad injusta por una mucho más digna. Por todo eso, la campaña Héroes premió a Rubén Pablos, Verónica Torassa y Mariel Rivero, tres de los tantos seres anónimos que, movidos por esa voz y ese fuego internos, trabajan y sueñan con un mundo mejor.

Gente común para un mundo más feliz

Para indagar en la figura del héroe común y los vínculos que hay entre ellos y la búsqueda de un mundo más feliz, Coca-Cola encargó a la TNS un estudio que representa a la población internauta argentina.

  • El esfuerzo, la responsabilidad y la solidaridad son las características de los héroes reales más mencionadas. Le siguen la nobleza, la inteligencia, la generosidad y el sentido del bien común.
  • Casi tres de cada cuatro encuestados considera que la acción cotidiana que hace a una persona un héroe es el ser solidario. También son importantes la lucha contra las injusticias y el cuidado del prójimo.
  • El 22 por ciento de los consultados respondió que los docentes son héroes anónimos reales. Otro 13 por ciento destacó la tarea de los médicos.
  • La personalidad pública que recibió mayor reconocimiento fue Juan Carr. Le siguieron Margarita Barrientos y Susana Trimarco.
  • El 23 por ciento contestó que son los padres los héroes anónimos en el ámbito familiar porque cada día se esfuerzan y preocupan por el bienestar de sus hijos.
  • 9 de cada 10 encuestados cree que se necesitan más héroes reales en el mundo.
  • Más del 80 por ciento dijo que se siente más feliz cuando es solidario.
  • MARIEL RIVERO

    Crédito: Emma Livingston

    Coordina el Centro Cultural de Defensores del Chaco, en Moreno, una fundación dedicada a la juventud, la educación y la participación ciudadana

    Dicen que soy un héroe,

    yo débil, tímido, casi insignificante,

    si siendo como soy hice lo que hice,

    imagínense lo que pueden hacer

    todos ustedes juntos.

    MAHATMA GANDHI

    Antes, donde desde 1994 trabaja la Fundación, había un basural. Entonces, un grupo de chicos del barrio pensó que podía recuperar ese espacio para la comunidad. Uno pintó un mural sobre una de las paredes que anunciaba: "En breve… Defensores del Chaco". La risa incrédula fue la primera reacción entre los vecinos. Pero, enseguida, entre todos, se pusieron a limpiar el terreno. Cuenta Mariel Rivero que recobrar ese lugar le dio mucha dignidad a la población.

    En un comienzo, Defensores funcionaba como un lugar que reunía a los jóvenes del barrio para jugar al fútbol. Luego, los fundadores vieron que esa posibilidad de encuentro podía ser la excusa para trabajar distintos problemas como la pobreza, la deserción escolar o las adicciones. Y los objetivos se redoblaron. Actualmente, funciona un club de fútbol, un centro cultural y un jardín de infantes adonde asisten más de sesenta niños. Además, desde allí se creó la metodología del fútbol callejero cuyos pilares son el ser solidario, la colaboración y el respeto. Así, los chicos pueden practicar el deporte que les gusta, con ciertas reglas que después trasladan a sus vidas.

    Mariel nació hace 24 años muy cerca de allí, por eso conoce los problemas de muchos de los habitantes del conurbano bonaerense. Porque esa es también su realidad y su lucha. "De chica sentía el poder de hacer algo por los demás y de mejorar la realidad en la que estaba. También entendí con el tiempo que sola no iba a poder, que necesito del otro, de mi familia, de todos." Se considera una joven que alienta al cambio. Esa actitud, la de no quedarse con los brazos cruzados cuando la situación es dolorosa e injusta, la aprendió de sus padres. Ellos, quienes fundaron un barrio cuando ella era una nena, son sus referentes.

    Esta joven, que ya venía trabajando con otras organizaciones en la recuperación de distintos espacios del barrio a través de murales, se sumó a Defensores en 2009. Ahora coordina el Centro Cultural y desarrolla proyectos que tienen que ver con tomar al arte como herramienta de cambio. Ésa es la esencia de Defensores, asegura, escuchar a los vecinos y trabajar de manera colectiva en la búsqueda de soluciones.

    "A mi trabajo lo encaro con mucha pasión porque es una elección de vida. Y lo hago con lo que me sale de adentro. Creo que Defe tiene vida propia y cuando entrás a ese lugar podés sacar lo mejor de vos y del otro. Con lo que hago allí proyecto mi vida. Se viven un montón de cosas, no es todo color de rosa, hay complicaciones, cosas que se van dando en el camino", asegura esta futura maestra.

    El mayor desafío que enfrenta la organización es que el proyecto sea acompañado por otros sectores, el público y el privado. Si bien Mariel Rivero explica que la búsqueda de financiamiento no es una tarea fácil, confía en un futuro donde mejorar la calidad de vida sea un objetivo común.

    Desde 2001 y a partir de la creación de la metodología del fútbol callejero, Defensores del Chaco es una organización reconocida a nivel mundial que participa de encuentros latinoamericanos. Además, el Mundial de fútbol callejero de 2014 se jugará en paralelo al Mundial de FIFA. "Poder concretar los distintos objetivos a largo y mediano plazo hizo crecer mucho a la Fundación", observa. El jardín de infantes, por ejemplo, se creó cuando advirtieron que 250.000 habitantes disponían sólo de tres jardines públicos. Desde allí, Defensores incide en las políticas del barrio.

    Quienes están hoy al frente de la institución, todos jóvenes emprendedores que no superan los 30 años, coordinan una escuela de formación de líderes. Allí se motiva a los jóvenes del barrio para que sean los protagonistas de su propia historia. Se les transmite la necesidad de tener una mirada amplia y un conocimiento del lugar donde viven para saber qué puede hacer cada uno al respecto.

    "Planteamos que nunca va a venir un salvador a decirnos que tenemos todos los problemas solucionados. Antes vivíamos en un barrio gris y pudimos transformarlo. Defensores me abrió las puertas y me demostró que uno es capaz de realizar cambios y realizarse uno mismo. En Defe decimos que educamos para la vida y vemos en nosotros que es posible. Y si con nuestra vida pudimos tomar un rumbo, también se puede ayudar a otros."

    La recompensa a una tarea con tanto compromiso, sensibilidad y pasión es la dignidad, la felicidad y la certeza en la posibilidad de concretar los sueños. Nada más y nada menos.

    Más datos www.defensoresdelchaco.org.ar ; info@defensoresdelchaco.org.ar

    RUBÉN PABLOS

    Crédito: Emma Livingston
    Fundó la Asociación Civil Sembrar Bariloche, que logró repoblar una buena parte de las zonas incendiadas del bosque andino

    La verdadera felicidad

    consiste en hacer el bien


    ARISTÓTELES

    Rubén Pablos dejó Quilmes a los 19 años para ir a luchar a Malvinas. Esa experiencia límite marcó una bisagra en su historia. Cuando regresó ya no era el mismo. El tiempo que estuvo en las islas lo ayudó a pensar en las cosas importantes de la vida y a darse cuenta de que no es por lo material por lo que hay que preocuparse. "Sentía que había un vacío en mí, no quería sólo un trabajo y sobrevivir. Por eso me escapé de la gran ciudad donde no me hallaba", cuenta.

    Se instaló en Bariloche, donde hace más de veinte años encontró la paz que buscaba su alma, además de la inspiración para encarar un proyecto tan ligado a la vida como a la preservación de la naturaleza.

    Si bien Pablos no guarda en su memoria recuerdos de haberse disfrazado de chico para imitar a algún superhéroe de ficción, sí se recuerda ideando cosas para solucionar algún problema. Y en la Patagonia había más de una situación por resolver. Como los incendios forestales arrasaban con buena parte del bosque, decidió alistarse como bombero voluntario. Allí percibió que no había un organismo que se hiciera cargo de las miles y miles de hectáreas quemadas. Tampoco había un concepto claro del valor que tenía el bosque ni de la necesidad de protegerlo como bien social natural. "A este ambiente no hay que cuidarlo solamente por el árbol o porque es el hogar de muchos animales sino porque, por ejemplo, el 45 por ciento de la energía que utiliza la provincia de Buenos Aires se alimenta de las represas de la Patagonia. A su vez, estas represas están alimentadas por los ríos que se generan en las altas cumbres de la Cordillera y a esas cuencas de altura las regulan los bosques nativos", detalla.

    De manera empírica y autodidacta, porque por entonces no había información de cómo reproducir la flora autóctona, Pablos empezó a observar la naturaleza y a investigar sobre la reproducción de algunas especies nativas. Acompañado por otros que se sumaron a su causa, fundó la Asociación Civil Sembrar Bariloche y logró repoblar gran parte las zonas incendiadas del bosque andino patagónico.

    "Pero no se trataba sólo de llevar plantas a la montaña, también había que educar. Mucha gente ocasionaba incendios porque hacía fuego debajo de un arbolito y lo hacía por ignorancia. Por eso, la educación es fundamental para crear conciencia ambiental en las personas y comprometerlas para lograr una mejor calidad de vida para todos los ciudadanos y las generaciones futuras", explica.

    Mediante la creación de la Campaña de Reforestación, Sembrar convoca a sus talleres vivenciales con la naturaleza, donde brinda educación ambiental a tres mil chicos por año. Al finalizar el ciclo lectivo, cada nene pone una planta en el bosque incendiado. Esto es importante, afirma Pablos, porque se genera en ellos la idea de que siempre algo se puede hacer. Además, esos chicos van a ser promotores de esa información y la van a transmitir a sus pares y a sus padres.

    Sembrar también dicta talleres de capacitación para docentes e investiga, junto con organismos como el INTA, Parques Nacionales, Conicet y la Universidad Nacional de Río Negro, la técnica de reproducción de más de ciento veinte especies de plantas nativas. Además crearon en conjunto el primer banco de semillas de termoplasma de la Argentina. Pablos manifiesta que en la mayoría de los proyectos participan las tres patas: el sector público, el privado y la sociedad civil. Así se genera la verdadera transformación, dice, porque lo importante es entenderse y mancomunarse con el otro. Y si los sectores son distintos se demuestra aún más que se puede.

    "No me considero un héroe por lo que hago. Sólo se trata de tener las ganas de querer cambiar las cosas que hay que cambiar, de tener solidaridad para con el otro y con el lugar donde vivimos y de no bajar los brazos", sostiene Pablos.

    Fue en el Sur donde halló tanta tristeza y desolación. Y fue en el Sur también, donde, años más tarde, encontró la esperanza, las fuerzas y el compromiso para luchar por el cuidado de la vida. Como hacen los héroes.

    Más datos www.sembrar.org.ar ; viverodenativas@bariloche.com.ar

    VERÓNICA TORASSA

    Crédito: Emma Livingston
    En 2002 creó Azul Solidario para dar apoyo a comedores escolares y guarderías municipales de ese partido bonaerense

    Tu puedes decir que soy un soñador/

    pero no soy el único/

    espero que algún día te nos unas/

    y el mundo vivirá como uno solo


    IMAGINE, JOHN LENNON

    Dice que le apasiona la comunidad rural. Y se le nota cuando describe a los chicos del campo y ese amor que sienten por la naturaleza. O cuando habla del rol protagónico de las mujeres campesinas, madres y maestras que se ocupan del cuidado de los niños, del nacimiento de los terneros cuando se atoran durante el parto o de darle la mamadera a los borregos.

    Dice también que no pretende cambiar el mundo, pero que se pueden modificar algunas situaciones aceptando primero que hay que cambiarlas. Que no se trata de hacerse los distraídos, de mirar para un costado, sino de frente, para encontrar soluciones porque lo que les sobra a los seres humanos es imaginación y creatividad.

    Verónica Torassa encara una tarea que no es fácil, la de hacer visibles ciertas realidades que, a veces, parecen invisibles. Y lo hace desde Azul Solidario, la asociación civil que creó en el 2002 para dar apoyo a comedores escolares y guarderías municipales que sufrían las consecuencias de la crisis que atravesaba el país.

    Luego, y con el sueño de formar la primera escuela agraria del lugar, empezó a ver una situación preocupante en la zona respecto de la educación. En el partido de Azul, ubicado a casi 300 kilómetros de Buenos Aires, hay 32 escuelas rurales y, en muchas de ellas, como no superaban los quince alumnos, no contaban con materias especiales como plástica, educación física, idioma y computación, presentes en los contenidos curriculares de las escuelas urbanas. "Esta situación me parecía una atrocidad, una inequidad. Entonces me junté con las inspectoras y les pregunté de qué manera se podía integrar a ese diez por ciento de la población infantil", recuerda. A la inquietud también se sumaron las maestras rurales y entre todas propusieron armar circuitos donde, una vez por semana y en forma rotativa, se reuniera a los chicos para que tuvieran clases de esas asignaturas. En el inicio participaron los alumnos de cuatro escuelas, ahora asisten los de veintidós.

    Desde hace tres años, esas instituciones, antes sumidas en el aislamiento, también cuentan con Internet. Esta herramienta permitió conectar a los chicos de tres escuelas rurales de la ciudad cervantina de Azul con cuatrocientos alumnos de Alcalá de Henares, cuna del autor del Quijote de la Mancha. Estos jóvenes participaron de un concurso literario que se llamó El Quijote de las Pampas. "Eso significó un intercambio maravilloso porque desde el campo pudimos crear un primer vínculo de hermanamiento y porque pudimos transformar ese círculo vicioso de la resignación en uno virtuoso de empoderamiento. Hacerlos sentir que ellos pueden solos es la verdadera transformación", asegura Torassa. De esta manera se logró despertar los derechos que estaban dormidos para hacer que la gente empiece a sentir que tiene un patrimonio cultural que le es propio.

    Jubilada de su tarea en el Hospital Materno Infantil de Azul, en el área de diseño de atención primaria de la salud y control de gestión, esta mujer asegura que el mayor desafío en su lucha diaria es poder integrar a las distintas organizaciones para trabajar en conjunto con el sector público y el privado. "En esto todos somos importantes y el concepto de red es fundamental. Durante los tres primeros años costó mucho que se entendiera que el tercer sector, el que yo integro, no estaba invadiendo sino que estaba queriendo colaborar. Luego advirtieron los logros y que todos se fortalecen a través de la ayuda mutua. Es un ida y vuelta", explica. Verónica sabe que las adversidades son muchas, pero que hay que enfrentarlas con sentido del humor. Y también que el objetivo hace legítimo cualquier esfuerzo.

    Azul Solidario, junto a más de una docena de instituciones que conforman la red, trabaja también en la atención primaria de la salud mediante la articulación con el Hospital Materno Infantil. En la promoción del rol de la mujer a través de la capacitación en la realización de telar pampa y telar de mesa. Además, en el área del medio ambiente, impulsa la prevención de la zoonosis, enfermedad instalada en la cuenca del río Salado.

    "A veces me preguntan con qué parámetros mido lo trabajado. Entonces contesto que el único parámetro es ver las caritas de los chicos y las ganas de las mujeres de seguir haciendo telares. Lo que siento es felicidad al ver a las familias cómo se están movilizando. Es como que el campo tomó otro vuelo y esto me da muchas ganas de seguir porque creo que nuestra experiencia es replicable", afirma emocionada.

    Más datos www.promecer.org.ar ; azulsolidario.org@gmail.com

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