
La fiesta interminable
El punk, Joy Division, el house, el club The Hacienda, los Happy Mondays: un film de cuando la ciudad inglesa fue el ombligo del mundo de la música
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LONDRES (El País).- Manchester, ciudad del norte de Inglaterra. Medio millón de habitantes en su núcleo, tres en su área metropolitana. Motor de la revolución industrial, fue hogar de Engels y las condiciones de sus fábricas inspiraron el Manifiesto comunista que escribió con Karl Marx. Musicalmente fue una segundona hasta finales de los años 70. Hasta que llegó el punk, el movimiento que se desató en la ciudad con un show de Sex Pistols al que acudieron... 42 personas. Fue el 4 de junio de 1976. Ahí se inicia la película 24 Hour Party People , dirigida por Michael Winterbottom, y que se exhibirá en el BAFI.
Tony Wilson: - Yo diría que fue histórico.
Productor: -¿Cómo pudo ser histórico si sólo había 42 personas?
T. W.: -¿Y eso qué importa? ¿Cuánta gente hubo en la última cena?"
El cómico inglés Steve Coogan, que interpreta a Tony Wilson, el personaje central de la película, tiene razón. Aquello fue un semillero. Inspiró a Buzzcocks y Joy Division, a Morrissey, a Mick Hucknall, de Simply Red... Y al propio Wilson.
¿Quién es el tal Tony Wilson? Nació en Manchester en 1950 y en 1976 trabajaba en el canal privado Granada Television. Allí era responsable de un programa de música alternativa, desde donde desplegó su pasión por el punk. Pasión que lo llevaría a fundar Factory, uno de los sellos más influyentes de los años 80.
Joy Division, primer emblema de Factory, cambió el lema punk "no hay futuro", por "el futuro es oscuro" y sentaron las bases del after-punk, que desembocaría en el movimiento dark. Entre otras cosas, porque en 1980 el cantante Ian Curtis se suicidó ahorcándose en su casa. Acababa de ser abandonado por su mujer. Tenía 23 años.
"Ninguna banda sobrevive a la muerte de su cantante. Cuando Joy Division se convirtió en New Order, nadie esperaba que triunfaran" (Steve Coogan como Tony Wilson).
New Order fue la banda más influyente que salió de Manchester. Abrieron el mundo del baile a los chicos indies. Sin ellos no hubiera existido Madchester. En 1983 editaron el maxi Blue Monday : un éxito sin precedentes y el principio de la ascensión del más ambicioso paso de Wilson: El club The Hacienda.
The Hacienda fue siempre cool. Incluso cuando estaba vacío. Sin embargo, la apertura del local, en 1982, distó de ser un éxito. Stuart Maconie, periodista del semanario musical NME, lo recuerda: "A mediados de los años 80 estaba casi siempre medio vacío. Un lugar helado que acogía a mediocres bandas indies. Fue la llegada del acid house la que lo convirtió en un fenómeno. DJ como Paul Oakenfold empezaron a pinchar house y eso, además de lo fácil que era adquirir éxtasis, convirtió a Manchester en un extraño híbrido de dos estilos. Rock indie de guitarras y música dance. La banda que lo personificó fue Happy Mondays".
"Observen: aplauden al DJ. No a la música, al músico o al creador. Al medio. Aquí está: el nacimiento de la cultura rave, la era del baile. Bienvenidos a Madchester" (Steve Coogan como Tony Wilson).
¿Por qué fue Manchester el lugar en que aquello pasó? Posiblemente por tres motivos: las bases sentadas por New Order y el acid house, que hubiera un sitio donde bailarlo, The Hacienda, y una cuadrilla de locos llamados The Happy Mondays. Una banda real, genuina, que empujaban al resto a la fiesta y tenían más marcha que nadie. El grupo de Paul y Shawn Ryder, dos hermanos seudodelincuentes juveniles.
A partir de 1990 el club comenzó a decaer, a pesar de la fiesta continua, del éxito de Happy Mondays, de las portadas que hablaban de The Hacienda como del templo de la música de baile, y de que siempre estaba repleto de famosos. El fuel que movía el club era el éxtasis, y eso no se vendía en las barras. Aquella energía alimentada por las drogas pronto tuvo sus consecuencias. Los dealers se adueñaron del local. En 1990 se produjeron los primeros tiroteos en la puerta. Los periódicos británicos se hicieron eco. The Hacienda era zona de guerra; Manchester, territorio sin ley.
La discográfica no iba mejor. Todo era de los grupos. Era 1992. Fue el fin. Cada uno se buscó la vida por su cuenta. Wilson sigue en la tele. New Order editó su séptimo disco en 2001. Happy Mondays se disolvió y Shawn Ryder ha intentado seguir adelante con éxito desigual.
"Como dijo John Ford: si tienes que elegir entre la verdad y la leyenda, publica la leyenda" (Steve Coogan como Tony Wilson).
Manchester United: discografía básica de una ciudad en combustión
- The Hollies , The Hollies, 1965. La banda cambia el sonido para acercarse al folk-rock y el soul.
- Another Music In A Different Kitchen , Buzzcocks, 1978. El debut del grupo que hizo suya la definición de punk-pop.
- Closer , Joy Division, 1980. El álbum póstumo de Ian Curtis. Un clásico.
- Power, Corruption & Lies , New Order, 1983. Con su segundo disco, los sobrevivientes de Joy Division explotaron en la escena británica.
- The Queen Is Dead , The Smiths, 1986. La obra maestra de Morrissey y Cía.
- The Stone Roses , The Stone Roses, 1989. La biblia del movimiento Madchester.
- Pills´n´Thrills and Bellyaches , Happy Mondays, 1990. Psicodelia alucinógena, producida por el entonces joven DJ Paul Oakenfold.
- James , James, 1991. Melodías hipnóticas para almas sensibles.
- Spartacus , The Farm, 1991. El primer álbum de la banda contiene todos los clichés madchesterianos , y quizá por eso resulte tan fascinante.
- Definitely Maybe , Oasis, 1994. La arrogancia al poder. Escencial.
- Singles , Inspiral Carpets, 1995. El grupo que influenció a Noel Gallagher para querer ser músico.
- Tellin´ Stories , Charlatans UK, 1997. El disco que resucitó al grupo luego de algunos deslices.
- The Hour Of Bewilderbeast , Badly Drawn Boy, 2000. El debut beatlesco de la última esperanza de Manchester.






