
La historia de nuestros propios aperitivos
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Ir a Tales of the Cocktail en Nueva Orleáns fue para mí un deseo permanente desde el día en que supe de la existencia del festival. Y haber sido seleccionado para viajar a dar allí un seminario fue una especie de sueño difícil de procesar hasta ese 27 de julio de 2012, cuando en el último piso del Hotel Monteleone y en una sala con vista al Mississippi, junto con Julián Díaz (dueño del bar 878) y Carlo Contini (actual bartender en la barra de Leopoldo), el sueño se hizo finalmente realidad.
¿Qué hicimos entonces? En una sala llena nos animamos y contamos la historia de los aperitivos en nuestro país, trazando un recorrido riquísimo que abarcaba desde lo que se bebía en los años coloniales y la llegada de los inmigrantes europeos hasta la construcción de una cultura propia y el presente de renovación coctelera.
También mostramos fragmentos de Vida Nocturna, la película en la que actuó Santiago "Pichín" Policastro, y no sólo eso: contamos los relatos que hicieron allá lejos y hace tiempo los viajeros ingleses sobre las pulperías locales. Además, describimos el trabajo de la generación de bartenders que brillaron en las décadas de 1940 y 1950.
Por último, homenajeamos a los presentes y les dimos a probar tragos históricos y modernos de la Argentina. ¿Algunos ejemplos? El Cubano dulce y el Julepe de Cynar. Hablar de nuestras bebidas, historia y cultura en una de las ciudades en donde nació la coctelería fue realmente emocionante. Mucho más aún a la vera del río y del delta sobre el que leí de niño en las historias de Mark Twain.
Martín Azumendi






