Las playas de José Ignacio, un desfile de outfits elegantes y variados
Norteamericanos y europeos no descuidan ningún detalle estético en la costa uruguaya
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JOSÉ IGNACIO.- Una silla playera al atardecer ayer en la Brava era el símbolo perfecto de lo que una pareja ultrawasp en los Hamptons hubiera llevado a las playas más rancias de allí como Georgica o Flying Point. Debajo de la sombrilla, colgaba del respaldo del asiento plegable un bolso Goyard (modelo St. Louis, ni hace falta aclarar) azul para ella y un tote monogramado con las iniciales propias en verde botella para él. No estaban los dueños, pero esa postal era un buen símbolo del público tradicional y a la vez sofisticado que viene de muy lejos para estas playas.
Ayuda la creciente presencia del balneario en medios internacionales y los comentarios que, viviendo afuera, se escuchan de manera exponencial. Pero un factor no menor es la cantidad de extranjeros -sobre todo hombres- que vinieron, se enamoraron, se casaron y ahora vuelven cada año con sus mujeres, argentinas y uruguayas, de sus residencias en Londres, Ginebra, París, Nueva York, Madrid y Estocolmo. Traen amigos, amigos de amigos, amigos de amigos de amigos (en números que fluctúan según el estado de los mercados internacionales) y proveen un desfile de modas alternativo al look rioplatense o al del turismo masivo.
Se los puede ver por la mañana desayunando en Mutate. Es un encantador café, de los pocos lugares cool abiertos temprano, lo cual es importante ya que estamos hablando de gente que supone que las ocho (de la mañana, no de la noche) es una buena hora para encaminarse a la playa. También comiendo pizzas a la hora en que el resto toma el té en Tutta, con sus niños rubios de aviso de cereal infantil. Y el jueves por la noche, en masa, estaban en la fiesta del 80 aniversario de Lacoste en La Huella, donde la cantidad de blazers "Seersucker" (a rayas en algodón azul y blanco) en los hombres denotaba una alta presencia de la costa este americana. ¿Cómo reconocerlos? En los hombres, el tema traje de baño es clave. No llevan los de surf hasta la rodilla salvo que sean los hijos adolescentes y, efectivamente, estén surfeando. Tradicionalmente la marca privilegiada fue Vilebrequin. Sin embargo, como ahora "todo el mundo" las tiene, muchos cambiaron por marcas igualmente caras y que también se venden en las tiendas más chic como Le Bon Marché o Barneys. Algunos ejemplos son los shorts lisos de Harford (europeos) o minimalistas como James Perse (americanos, look L.A. pero el anti Juicy Couture). Sin embargo, como Vilebrequin sigue teniendo el monopolio de los trajes de baño infantiles en el mismo género que el de los mayores, ver a todos los varones de la familia juntos en su Vilebrequin es bastante usual. ¿Qué llevan arriba? Los europeos siempre camisa de manga larga, probablemente la misma de Savile Row que usan debajo del traje para la city londinense, pero sin los gemelos, arremangada y fuera del pantalón. Jamás remera sin cuello. Lo mismo que los americanos, que se vuelcan por la chomba en tonos pastel. Si corre una brisa marina, sólo es aceptable la gilet (la campera finita sin mangas) Moncler o mismo Vilebrequin, que recientemente se expandió a este complemento playero. Los españoles agregan el sweater de cashmere al mejor estilo bufanda.
Para las mujeres hay más variedad. Las bikinis son más generosas que las que dominan las playas aquí y en los pies nunca se ven las exageradas plataformas que son del mismo ancho en el talón y la punta. Sandalias K Jacques en el "eurotrah" en general, o menorquinas si se trata de españolas. Si se viene de la Península Ibérica, es muy probable que se contagie el look conjunteado, con toda la familia en composé. Los escandinavos de ambos sexos, por su parte, favorecen el minimalismo que los hizo famosos en marcas como Acne o el denim Frame. Y hablando de pantalones, valen todos los colores menos el jean azul (los americanos se juegan por el Nantucket red, un colorado que con los lavados va tomando el tono de la puesta del sol y cuyo nombre alude a uno de sus balnearios mas exclusivos), los europeos no le temen al verde o al morado. ¿Un toque local? ¡Sí! El cinturón de colores Arandu o similar. Luego dirán al resto del mundo que están contando los días para volver al Atlántico Sur.
El look de que los vienen de lejos
Algunas prendas imprescindibles para reconocerlos
- Nantucket red El color favorito para los pantalones
- Bolso St. Louis, de Goyard.Ellas lo llevan en azul; ellos, en verde
- El traje de baño Vilebrequin. Se ve en los adultos y en los niños
- Sandalias menorquinas. Lo más usado por las españolas










