
Las sierras de disco y el aserrado
Fueron uno de los primeros elementos motorizados de mano que se fabricaron. Resolvían el problema cuando se hacían extensos cortes sobre madera u otros materiales
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En efecto, la tarea fatigosa (y a veces poco perfecta) de serruchar en forma manual las piezas largas era algo que incomodaba a los artesanos o bricoladores del hogar. Por eso, resultaron bienvenidas esas prácticas motoherramientas. Sin embargo, deben tenerse en cuenta algunas recomendaciones para aprovechar mejor su utilización.
Todas las sierras tienen protección con resorte. Así se evita que si la máquina se suelta accidentalmente, el disco dentado pueda golpear contra algo y originar un rebote que sería peligroso.
De ese modo, para iniciar el corte se deberá empujar la herramienta con firmeza, de manera que la protección quede hacia atrás y el disco de corte pueda avanzar en el sentido deseado. Otra alternativa es que, antes de hacerlo girar, se eche levemente hacia atrás esa protección con la otra mano (se debe presionar con cuidado y actuar sobre la palanquita que tiene al efecto). Sólo entonces se debe apretar el gatillo, avanzando en el sentido del corte.
Es absolutamente necesario señalar la dirección del corte, por medio de una marca realizada con lápiz y regla o escuadra. No hay que confiar en el ojo: la rapidez de avance de la máquina puede estropear mucho el material, ya se trate de una placa o de una tabla larga.
Como no es posible visualizar directamente por dónde avanza el disco dentado (por las protecciones que tiene), algunos equipos tienen una marca que sirve de referencia para guiar la posición de avance. En todo caso, siempre se encuentra alguna señal en la carcasa que podrá servir para ese fin.
Otro cuidado importante es alejar del área de trabajo el cable eléctrico y sus prolongaciones. Así se previene que se produzca un eventual daño o accidente cuando el usuario está concentrado en la tarea.
Asimismo, resulta fundamental evitar que el disco de la sierra roce el piso o deteriore la superficie o los caballetes sobre los que se trabaja.
Cuando las partes por cortar sean de tamaño considerable conviene contar con ayuda. Si caen al piso o se quiebran sin que nadie las sostenga, se corre el riesgo de que empujen a la misma motoherramienta en sentido no deseado.
Medidas de seguridad
- Recuerde siempre desenchufar la sierra antes de ajustar o cambiar el disco de corte.
- No utilice el disco torcido. Llévelo a un profesional para que lo afile.
- Acople los nuevos discos siguiendo el manual de instrucciones del fabricante. Los dientes inferiores de la sierra deben estar en la misma dirección que el corte por realizar.
- Toda sierra circular debe tener una protección fija y otra inferior que se mueve hacia atrás, según se vaya cortando.
- No utilice la sierra sin las protecciones en su sitio. Asegúrese de que la más baja vuelva a su posición original cuando el disco termina de cortar.
- La madera debe estar bien sujeta en caballetes de aserrar o en bancos de trabajo.
- Mantenga siempre el cable eléctrico detrás de la sierra.
- No fuerce la sierra al cortar. Si se atasca, retroceda un poco hasta que la hoja recupere su velocidad normal.
- No suelte la sierra hasta que el disco de corte haya dejado de moverse.
- No se ponga ropa suelta o corbata cuando realice la tarea. Cuidado: pueden engancharse en la máquina.
Para quienes se inician
- Es frecuente que la primera vez que el usuario se anime a manipular la sierra de disco se sienta preocupado. No tanto por el peso de la herramienta en sí como por la vibración y el temor a que el trabajo se estropee. Por eso, conviene realizar los primeros cortes sobre material por descartar. Así, se toma confianza y se practica la dirección de corte, teniendo como referencia la misma carcasa de la herramienta.
- Al comprarla, hay que indagar respecto del disco de corte, pues muchos vendedores los entregan sin precisar referencias. Aunque la mayoría de esos dentados son multiuso (para maderas, plásticos o metales blandos), conviene adquirir el disco que sea adecuado al uso habitual que se le dará.
- En cuanto al cuidado y mantenimiento que requiere, el principal es no sobrecargar el esfuerzo admisible. Es común sobrepasar la capacidad de corte de la sierra de uso hogareño pretendiendo la utilización que solamente podrá dar la de potencia profesional. Otro error: intentar el corte de madera verde o materiales demasiado duros en forma muy prolongada.
- Si la motoherramienta se frena y retrasa su giro repetidas veces durante su manipulación, al tiempo que se percibe alza en su temperatura al tocar la carcasa, puede tratarse de sobrecarga. Para enfriarla lo mejor es permitirle que funcione libremente y sin cortar durante algunos segundos, de modo que el ventilador le brinde la necesaria refrigeración.
- Para prevenir excesivos esfuerzos, es conveniente repasar el disco dentado de la máquina con grasa liviana, jabón, parafina o cera, antes de comenzar el trabajo. Es importante que no se lo haga en exceso, para que el corte no quede manchado. Esa precaución también sirve para proteger la pieza clave cuando la máquina se va a guardar durante un tiempo.
Corte en línea recta
Las sierras circulares tienen guías móviles para dirigir sus discos en paralelo con el borde de la madera que se trabaja. Por lo general suelen ser demasiado pequeñas para que sean de utilidad. Puede ampliarse la guía por medio de un listón atornillado en la madera o sujeto con unas abrazaderas con objeto de guiar el extremo de la base. También puede cortar en sentido transversal madera o tableros fijando los listones en diferentes ángulos.
Los modelos y los precios
- Escuadra de carpintero: 3,50 pesos.
- Regla: 15 cm, $ 4,50; 30 cm, 6 pesos.
- Hojas: 18 dientes, $ 26,90; 40 dientes, 30,50; 150 dientes, 16 pesos.
- Hoja de acero: dientes finos, $ 7,90; dientes gruesos, 9 pesos.
- Hoja de acero en metal duro: 20 dientes, $ 26; 40 dientes, 28 pesos.
- Disco de carburo de silicio para materiales de construcción: 5 pesos.
- Disco de óxido de aluminio para metales ferrosos: 4,90 pesos.
- Sierra: desde $ 110 hasta 149; profesional, desde 216 hasta 280 pesos.






