
Laura, viuda a los 32 años: “Deberíamos educar a nuestros hijos a que sepan aprender a sufrir”
En 2018, Laura Montesinos perdió a su marido por muerte súbita; el mismo día vivió una experiencia poco usual que la ayudó a encontrar el verdadero sentido de la vida
3 minutos de lectura'

Hay situaciones que marcan un antes y un después, sobre todo si suceden de manera repentina y sin señales previas. Y aunque es la ley misma de la existencia, en la vida real rearmarse y volver a empezar pareciera ser algo que solo ocurre en las películas. Sin embargo, una mujer española de 40 años es ejemplo de esto.

Laura Montesinos tenía 32 años cuando en 2018 quedó viuda. Su marido falleció a causa de una muerte súbita y ella quedó sola con su nena de dos años. Aquel día, aprendió a entender las pérdidas y reconstruir una vida nueva, distinta a la que había imaginado con el padre de su hija. “Esa noche recibí un tesoro, una gracia especial de Dios porque descubrí el sentido de la vida”, expresó en diálogo con el podcast Razones, un ciclo de entrevistas en el que distintas personas revelan detalles de su acercamiento a Dios.
En ese sentido, reflexionó sobre la importancia de transmitirle a los hijos las dificultades que acarrea la vida: “Me parece totalmente erróneo; deberíamos educar a nuestros hijos a que sepan aprender a sufrir porque van a sufrir”.

Y continuó: “Me escribe por LinkedIn un hombre viudo, quedé con él, nos conocimos, empezamos a hablar y nos casamos”.
Luego, Laura señaló que “no sirve de nada” quedarse en tiempos verbales inexistentes, preguntar por qué suceden las cosas o si la situación hubiera sido otra. “Eso es muy peligroso. Lo que tienes es lo que hay”, apuntó. Acto seguido, dijo: “Esa Laura que lo tenía todo, que no había necesitado a Dios, esa Laura que vivía como quería, que solo rezaba cuando lo necesitaba... Me quité la venda de los ojos y dije: ‘Ostras, o sea que Manu (su exmarido) no ha venido aquí a lo que yo pensaba, ¿no?“.
“Yo tenía mis castillos en el aire, yo, superplanificadora. ‘Vamos a tener tres hijos, casa en la playa, un coche, viajes”, señaló sobre los planes programados con quien al poco tiempo fallecería. Y agregó: “Él era mi todo, pero cuando tu todo desaparece, ¿qué pasa? Tienes tu todo puesto en otra cosa que es eterna o se te caen los castillos, y a mí se me cayeron por minutos".
Según contó, una de las revelaciones del día trágico fue darse cuenta de que su marido no estaba muerto. “Mi marido se ha encontrado cara a cara con ese Dios que me empezaba a hablar y que no conocía, y mi marido hoy, 18 de mayo de 2018, me ha presentado al Dios amor, que llevo 32 años rezándole sin saber quién era, sin saber prácticamente nada de él”, completó.

Después de atravesar el duelo, Laura se casó con un psicólogo viudo que tenía dos hijos y formó una familia ensamblada en Valencia, España. Este año se convirtieron en padres de Juan, quien nació con síndrome de Down. Laura se convirtió para muchos en fuente de inspiración; con más de 100.000 seguidores en Instagram, recibe a diario cientos de comentarios de usuarios de todo el mundo, quienes la felicitan por su valentía y por enseñar que nunca es tarde para volver a empezar.
1
2Mario Tcherkaski, el inmigrante ruso que inspiró la canción que Piero hizo inolvidable: “Jamás hubiese permitido que lo llamase mi viejo”, dice su hijo
3Frase de Arthur Schopenhauer, filósofo alemán: “El hombre común se preocupa por cómo pasar el tiempo; el hombre inteligente, por cómo usarlo”
4Los mejores (y peores) países para vivir: qué lugar ocupa la Argentina en el ranking de calidad de vida 2026
