Lentes sin vidrio: la moda que nació del cosplay y se trasladó a la vida real

Fuente: LA NACION - Crédito: Gentileza
Laura Reina
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22 de febrero de 2020  

Sábado, mediodía, restó palermitano. La joven mesera se acerca a traer la orden y cuando se va, la pregunta surge casi por decantación: "¿Tiene o no tiene?" La duda gira en torno a sus lentes -de enorme y grueso armazón negro- y sus cristales. Porque efectivamente, después de examinar de manera minuciosa sus ojos, la conclusión generalizada es que no los tiene. No hay vidrios. Nada de nada. Y entonces la conversación deriva en debate: ¿La moda se ha vuelto loca?

En realidad, cuando se trata de tendencias, eso poco importa. Y la de las gafas sin cristal es una de ellas, aunque no es del todo nueva. La moda sobre todo surgió y se hizo fuerte en los países asiáticos donde el animé y el cosplay ocupan un lugar central entre los jóvenes. Del disfraz saltó a la vida real. Así de simple.

Pero ahora, a pesar de las críticas y por más raro que parezca, está llegando a estas tierras. Como defensa, muchos de sus cultores alegan que esto no es muy distinto de la moda de usar anteojos sin graduación (pero con cristal), que también se ha ido instalado entre un selecto grupo (¿acaso todos los hipsters eran miopes?). En ambos casos el uso sería el mismo: simplemente como accesorio de moda, para completar un outfit. Pero para sus detractores, esto de no tener vidrios aunque sean falsos, parece traspasar todo límite.

Algunos de los que han sido vistos con estas gafas especiales son los futbolistas Ronaldo, Dani Alves o Neymar (incluso usan anteojos con cristales pero sin graduación). Pero también cantantes de K-Pop, presentadores de televisión y actores.Aquí es posible verlos y encontrarlos en el Barrio Chino, donde este tipo de armazones conviven entre las muchas chucherías made in China.

Esas raras "ventajas"

Claro que para muchos la rareza siempre es un plus cuando se trata de moda. Además de darle un toque intelectual e interesante a quien las lleva, las gafas sin cristal son, para muchos, un grito de rebeldía. De hecho, aunque se consiguen de todos colores y tamaños, los armazones más trendy son los grandes de carey, ampliamente denostados hace apenas algunos años por considerarlos "de viejo" pero que ahora parece que cobran vida de la mano de la juventud.

Los cultores de esta moda aseguran que, más allá de la estética encuentran algunas ventajas. En primer lugar, al no tener cristales no arrojan sombras molestas sobre los ojos, que incluso lucen más grandes. Pero además, destacan que dejan ver perfectamente el maquillaje. Otro de los puntos fuertes a la hora de elegir lucir anteojos sin vidrio es que tapan las ojeras sin necesidad de recurrir al corrector. Y algunas incluso señalan que sus pestañas postizas (muy populares entre las asiáticas) no corren riesgos de quedar pegadas en el cristal.

Pero si ninguno de estos beneficios lo o la convence, lo mejor es seguir leyendo porque otra de las ventajas es que en general se trata de armazones de bajo costo y por lo tanto es posible tener varios como si fueran pares de zapatos y combinarlos según la circunstancia, teniendo en cuenta la ropa, el color del pelo o de las uñas. Otros, créase o no, señalan como ventaja que no se empañan no se ensucian y por lo tanto no hay que estar buscando el pañito o usar una porción de la remera para quitar la suciedad. ¿El colmo? Incluso los que tiene problemas de visión usan gafas sin cristales combinadas con lentes de contacto. Sí, increíble. Pero real.

Más allá de las ventajas, a la mayoría parece no convencerle esta moda, que vaticina, durará un suspiro. Pero claro: todo depende del cristal con que se mire.

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