
Limpieza del lector láser
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Uno de los inconvenientes más comunes en los equipos de audio es la suciedad en los lectores láser. Provocada por la acumulación de polvo, ocasiona saltos en la marcha de la música.
El lector, un haz de luz que lee el surco y que representa algo así como la púa de estos tiempos, no genera fricción. Por lo tanto, no daña el CD. Quienes tienen algunos años en su haber conocerán la frase: ¡Qué ruido a púa que tiene ese disco! Se usaba para señalar los efectos de un uso prolongado, cosa que no ocurre con esta tecnología.
Los síntomas
Las señales del problema son saltos en la trasmisión de la música y avances y retrocesos sin motivo alguno. La primera impresión es que el lector láser se arruinó. Esta, aunque no es frecuente, puede ser una de las causas.
Para despejar dudas antes de consultar a algún servicio técnico, están los limpiadores disco de lector láser. Sólo hay que colocarlos en el reproductor de compact disc y ponerlos en marcha como cualquier CD. Es casi seguro que también salten; déjelo y, si es posible, páselo varias veces.
Los fabricantes de audio sugieren utilizarlos cada ocho horas de música. De todos modos, los últimos equipos que tienen bandeja para varios CD traen un obturador que protege al lector del polvo. No obstante, una pasada cada tanto es útil para la salud del equipo.
Hay una amplia variedad de esos accesorios. Aquí sólo daremos un par de marcas, una de las cuales viene provista de un aceite que favorece la tarea.
- Clean, Hama: de origen chino, se presenta con un líquido limpiador que facilita el retiro del polvo sobre el lector y lo protege. También puede ser usado sin aceite, en seco (19 pesos).
- Gemma: podríamos decir que es la versión estándar en cuanto a limpiadores en seco. Provienen de Hong Kong (16 pesos).





