
Línea independiente
Mientras los mayores exponentes de la electrónica local se codean con DJ de renombre internacional, los pinchadiscos del underground porteño trazan la ruta nocturna alternativa subidos a sus colectivos
1 minuto de lectura'
Arriba del bondi la mayoría quiso cumplir “el sueño del pibe”: conducir un colectivo. Y, de paso, gritar alguna barbaridad por la ventanilla o pedirle a una masa de pasajeros imaginarios el clásico “¡corriéndose al interior del vehículo que hay lugar...!” Pero esto fue sólo un juego que los doce protagonistas de esta nota aceptaron de buena gana para la producción fotográfica. En realidad, ellos son DJ -lo que manejan son bandejas, vinilos y máquinas-, creadores, productores y figuras centrales de una serie de fiestas y ciclos que conforman el circuito independiente de la escena electrónica de Buenos Aires. La otra cara de las superproducciones con perfil internacional (encabezadas por Clubland, en Pachá, y seguidas por discotecas como Big One y la versión porteña de Ku), apoyadas con figuras como Hernán Cattáneo o Diego Ro-K.
Lejos (muy lejos) de concentrarse exclusivamente en entregar un buen set, los integrantes de estos cuatro “colectivos” de dee jays, Club Rayo (Rafael Sorol, Santiago Arcucci y Pablo Terreil), InDaMix (Neb, Esteban Cavalieri, Facundo Piñeiro y Wan Lee), Hi Fi (Bad Boy Orange y Demián Adrox, más los Club Rayo) y Urban Groove (Jam-On, L’Inspecteur y Dee-Jason), disfrutan sin renegar de los quehaceres extramusicales que les toca por jugar en la liga underground. Durante la semana lidian con dueños de locales, diseñan tarjetas para promocionar sus propuestas, rastrean artistas nacionales para convocarlos de invitados, actualizan sus páginas web y patean la calle para repartir flyers (aun bajo la lluvia). Recién entonces, hacia el fin de semana, se calzan los auriculares y suben a la cabina para compartir con el público el resultado de una movida que surge como alternativa.
“Lo que emparienta nuestras producciones es que nos preocupamos por generar una identidad que nació acá y no afuera, que creció en nuestra ciudad y bajo nuestras convicciones”, considera Orange, marcando un contrapunto con el circuito dance de mayor convocatoria. “En realidad -completa Jason-, esto lo hacemos desde acá con proyecciones globales, porque siempre vemos qué es lo que pasa en el mundo. Pero el producto es argentino y no dependemos de nadie que maneje nuestra estética o artística.” Es, básicamente, en este concepto donde reside el orgullo de los colectivos de línea independiente.
A pesar de marcar una división de aguas, los doce jóvenes apóstoles que se sentaron con Vía libre a una mesa de café se alejaron de la polémica obvia, poco constructiva, para realzar la “importancia” de una oferta variada y comparar sus movidas con las del circuito de las mecas dance.
“Lo nuestro es artesanal. Todos vinimos hasta acá en colectivo -no es un simbolismo- y vivimos de otros trabajos”, marca Adrox, ilustrador (la baraja de profesiones y oficios alcanza a un administrador de consorcios, un arquitecto, un extranjero que hace changas, otro que se dedica al diseño de imagen y sonido, varios empleados y desocupados). “Creo que la relación entre los dos circuitos -el comercial y el alternativo, por llamarlos de algún modo- es como el de un puesto de hamburguesas y Mc Donald’s. Nosotros tenemos un puesto y Clubland es un producto cuidado desde todos los puntos, con el porcentaje de calidad y de negocio que tiene que tener, porque es una empresa”, coteja Santiago Arcucci.
Juntos y separados también
“¡No subestimemos la escena local! -pide Jason, enérgico, después de que el grupo descargó una ametralladora de nombres de artistas extranjeros que se presentaron en Buenos Aires y lograron que ellos se cruzaran a las pistas del otro circuito-. Hay muy buenos músicos aquí”. Entonces, cae una lluvia de reconocimientos: Boeing, Gustavo Lamas, Leandro Fresco, Acum 23...
La conversación toma diferentes rumbos. Un tema lleva a otro y es preciso comandar este barco cargado de verborrágicos encendidos (más y menos graciosos) para que naveguen en su mar. Es tiempo de que cada colectivo -que a veces paran en la misma terminal- exprese su individualidad. Por ejemplo, el cuarteto InDaMix aparece como responsables de las BPM (Beats Por Minuto) y residentes de la pista principal de estas fiestas itinerantes que el año último duplicaron la marca de público promedio que se considera para un evento underground (300 personas). Rara vez tocan en simultáneo; más bien, su fórmula consiste en ofrecer variedad a partir de los estilos de cada integrante. “Cada uno está preparado para cierto momento de la noche”, sintetiza Wan Lee. Tiempo que, en suma, constituye un viaje del deep house al techno y hasta el trance.
Del mismo modo, los Club Rayo -responsables de Club Rayo Disquets, que edita compilados y producciones de artistas nacionales en CDR- tienen su particularidad sonora. Amantes del deep house por sobre todas las cosas, las partes del trío suman a gusto jazzy house, down tempo y chill out a sus sets. “La primera pregunta que nos surge cuando nos juntamos es qué queremos hacer, después vemos de dónde sacamos la plata... Antes viene ese cuestionamiento artístico: «Qué queremos mostrar de nosotros»”, define Sorol, para concluir que, el hecho de reagruparse, no tiene otra razón más que la congruencia de gustos e ideas.
Justamente, desde 1998, los Club Rayo se unieron a Orange (una de las patas del sitio buenosaliens, generador del interesante programas en el CCSM) y, más tarde, a Adrox (dos difusores de géneros menos escuchados aquí, como el drum & bass, el IDM y el ambient) para formar el actual quinteto Hi Fi. De ellos salieron las exitosas fiestas del mismo nombre y el ciclo Reserva Tecnológica. Las redes no pararon de tejerse. Aún queda un par de chances para electrocutarse con Válvula, salida de los cerebros de la Urban Groove y los Hi FI.
La Urban, pionera
Claro que esto de los colectivos no es nuevo. En 1994 la Urban Groove hizo punta y enlos años siguientes generó canales de difusión para ese cóctel de house, electro y, especialmente, techno de Detroit que corre por sus venas. Aun disminuidos en cantidad: de las ocho patas que tenía la poderosa criatura quedan tres. Por eso, en el ambiente flota una broma fácil. Alguien piensa en un reality show y pregunta “¿Quién será el último en abandonar la casa El Gran Urbano?” ¿Qué quedó del liveset siete bandejas y un mixer? “Casi un back to back”, responde Jam-On en alusión a la deserción de integrantes, y la mesa de polémica en el bar estalla en risas. Por suerte, Jason recupera la seriedad y aclara: “Lamentablemente quedamos tres por ser víctimas del individualismo, pero ahora nos pusimos las pilas y estamos dedicados a producir más música, con proyectos individuales y conjuntos”. El, por ejemplo, investiga el click style, un estilo de música hecho a base de cortes, ruidos, acoples y beats de minimal techno. Además, ultiman los detalles de Seres Urbanos, un sitio de Internet que involucrará varias disciplinas relacionadas con la música electrónica.
Ser diferentes y, por eso, generar interés. Arriesgar nuevas fórmulas, testearlas, privilegiar lo artístico a lo económico, trabajar con libertad... Son las premisas de estos cuatro colectivos que no se detienen, mucho menos, de madrugada.
-¿Es tan importante ser motor de una propuesta como protagonista de ella?
Jam-On: -Producir cada evento crea una relación mucho más carnal con lo que uno está haciendo.
Adrox: - Claro, y cuando terminás hasta te fumás un pucho...
Después de las risas hubo un silencio. Sí, definitivamente, el underground, con sus ventajas y desventajas, les produce a los gasoleros una satisfacción comparable a la carnal. En eso también están de acuerdo.
Dónde tomarse los colectivos
- Las fiestas BPM continúan todos los viernes, a la medianoche, en Unna (Suipacha 927), con los InDaMix (más sobre ellos en http://www.indamix.com.ar ) e invitados. Hoy, Acum 23). Entrada, $ 5.
- Mañana, anteúltima cita del ciclo Válvula , en Electra (Córdoba 4042). A los set de los DJ de la casa se sumará una perlita: los ritmos y scratchs de Bad Boy Orange se enfrentarán a la electrónica unplugged y voces de Miguelius. El 27 del actual, despedida full staff (Hi Fi + Urban Groove. Entrada, $ 5 y 3.
- Estaría a punto de caramelo la propuesta Bar Hi Fi para los jueves de mayo en el bar Tazz, de Palermo, y el renacimiento del ciclo Reserva Tecnológica en el local de Costa Salguero. A los shows electrónicos se sumaría la interacción de DJ con músicos.
- La Urban Groove y Club Rayo ( http://www.clubrayo.com , más data y venta de discos) tienen entre manos un ciclo bimestral en Pabellón 4 (mayo-junio). La fórmula contendría dos pistas, DJ set, muestras de moda y artes visuales.
- Demián Adrox pondrá on line una página para la difusión de la música “no pista” (IDM y ambient dub), en http://www.lan-d.net .






