Lo de Lelé: cocina y puesta caseras

Sabor a hogar en una vieja casona familiar que recuerda el antiguo estilo de Palermo Viejo
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9 de diciembre de 2001  

No cabe duda de que se entra en una casa familiar en la vieja esquina de Lelé de Troya: allí, Stella Salvador se aposentó con su nom de guerre, Lelé, otorgado por alguien que conoce sus dotes, artísticas y cocineriles. Esta es su primera experiencia gastronómica, pero sus comidas fueron siempre puestas en escena con desfiles de platos y nunca faltaba el show. La casa de Lelé, finalmente, es también teatral y recuerda aquellos años en que Palermo Viejo vestía el estilo antiguo de barrio, antes de las puestas fashion de inversiones fabulosas de hoy. Allí hubo mínimo gasto y todo es casero en serio, todo pintado a la sans façon por encima de la vejez, del piso al techo, en colores primarios y chillones, hasta los muebles y los platos de sitio. La vieja casa tiene un patio central al que balconea la ex casa del primer piso y otro más alto con terraza. Se cerró con un gran vitral original y una lucarna nueva, muy espectacular. El salón colorado es la esquina propiamente dicha, lo más rústico y look barrio viejo, pintado de rojo puro hasta los muebles, con sofás, divanes, camastros y mesas bajas, trapos y telas al tono, y la barra antigua completa el colorido. Es el lugar preferido de los más informales, que se toman un café, un trago o una copa de vino o cerveza para tapear. Luego hay un comedor amarillo huevo y uno turquesa con ventanas a la calle, y en el patio también se come. Arriba, el cafetín negro abarca toda la esquina con encantador balcón corrido, tarima para espectáculos varios y mesitas con velas. La terraza es encantadora para el verano, con parrilla los fines de semana. Una cave original de la casa se ha puesto y decorado para probar y elegir vinos, con buenas copas.

Juan Marín, el de Pan y Teatro que armó la cocina de Lelé con Stella -ex abogada penalista-, dejó a su segundo, Irineo, a cargo de las hornallas y el horno de ladrillo. La onda casera-porteña de Stella contiene revivals como el budín de merluza falso langostino con salsa golf ($ 6), entre otros platos de su casa, clásicos familiares de los años cincuenta.

Una tía Margarita de punta en blanco elabora las delicias de la picada árabe (10, para dos), simples y frescas. Hay otras picadas, hasta de pocas calorías (12); bruschette, ensaladas (4-6), pizza -sólo cuatro (7-10)- y algunas pastas. El plato de la casa es ragoût de cordero con chauchas y arroz libanés, muy bueno, con el sabor casero de lo recién hecho (10).

No dejar pasar las ricas papas Lelé, como tapa o como vengan; el gazpacho y la empanada gallega. El crocante de filo, nueces y almendras con juliana de piel de naranja (7), el más dulce final. La música, buena, fuerte o no tanto.

Para guardar

Nombre: Lelé de Troya

Dirección: Costa Rica 4901, Palermo

Teléfono: 4832-2726

Horario: desde las 9, todo el día

Cocina: de casa de familia

Capacidad: 100 cubiertos

Tarjetas: Visa, American Express

Otros: Vigilancia

Ambiente: * * *

Atención: * * *

Cocina: * * *

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