
Con Carlos Tévez como abanderado, en esta nota repasamos los futbolistas que regresaron de Europa para volver al club de sus amores.
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Por Mariano Casas Di Nardo / @MCasasDiNardo
La vuelta de Carlos Tévez al equipo de sus amores, demuestra que no todo gira en torno al dinero. Que la pasión juega un papel decisivo para algunos jugadores que en momentos importantes de su carrera, decidieron más con el corazón que con la billetera. Pero el del Apache no es el único caso de los que volvieron para gritar campeón. En este Top Five, te contamos los cinco ídolos que regresaron al barrio para llenarse de gloria e inmortalizar su nombre en el club del cual son hinchas.
<b>Juan Sebastián Verón – Estudiantes 2006</b>

Quién podría imaginar que un jugador que debuta en un club el mismo año en que desciende a Segunda División, se convertiría en uno de los mayores ídolos de la historia. Sin embargo, Juan Sebastián Verón logró lo ilógico. Tras devolver a su Estudiantes a Primera con record de puntos para el Nacional B, fue vendido a Boca Juniors para luego emigrar al futbol europeo, donde jugó en grandes equipos: Sampdoria, Chelsea, Inter, Lazio y Parma. En el año 2001, marcó otro record por ser la transferencia más alta del mercado, cuando el Manchester United de Inglaterra lo compra en una suma cercana a los 42,5 millones de euros. Pero en el 2006, cuando varios clubes de Europa y Asia se peleaban por sus pases a distancia, decidió regresar a Estudiantes de La Plata. Con la voz de mando más afilada que nunca, consiguió un histórico 7 a 0 a su clásico rival, Gimnasia y Esgrima de La Plata; y una racha de diez victorias consecutivas que le terminó dando el campeonato en ese recordado desempate con el Boca de Ricardo La Volpe. Le siguió una final perdida en la Copa Sudamericana 2008, pero que tuvo su revancha en el 2009 cuando ganó el trofeo más preciado: la Copa Libertadores de América tras derrotar a Cruzeiro en Belo Horizonte por 2-1 (0 a 0 en el partido de ida). Y aunque después perdería la final del Mundial de Clubes frente al Barcelona de Lionel Messi, la Brujita ya había dejado su huella, sangre y sudor en el corazón de todo los Pincharratas. Se retiró en el 2014 y hoy es el presidente del club.
<b>Juan Román Riquelme – Boca Juniors 2007</b>

Ganador de absolutamente todo lo que jugó en su primera etapa en Boca Juniors, Juan Román Riquelme ya se había transformado en ídolo, pero compartía un amontonado segundo puesto junto a Guillermo Barros Schelotto y Martín Palermo, todos un escalón por debajo de Rojitas. Dos Copas Libertadores, una Intercontinental frente al Real Madrid y otros torneos nacionales e internacionales, para que el Barcelona se lo lleve en el 2003 por 13 millones de dólares. Sin embargo, en el equipo culé nunca hizo pie y la llegada de Ronaldinho lo corrió hacia Villarreal. Nadie sabe qué hubiese sido de la vida de Román si convertía el penal en la semifinal de la Champions para el Submarino amarillo frente al Arsenal. Igualmente, quedó como un emblema del equipo español, aunque no evitó que entrara en cortocircuito con su director técnico, Pellegrini. Más completo y preciso, regresó al club de la Ribera en el 2007 y se llevó puesto a toda Sudamérica para lograr con holgura su tercera Copa Libertadores, ante un Gremio que aún recuerda sus golazos. Ganó otros campeonatos locales más y llegó a otra final de la Libertadores, esta vez sin suerte en la final, perdiendo contra el Corinthians. Si bien no es el más ganador de la historia del club, con su exitoso regreso, sus inolvidables goles y su impronta ganadora, sobre todo ante River Plate; Román quedó cómo máximo ídolo. Eterno e irrepetible.
<b>Fernando Cavenaghi – River Plate 2011</b>

Irrumpió en la primera división de River Plate, el 6 de marzo de 2001, ante el Guaraní de Paraguay por la Copa Libertadores, cuando ingresó a los 17 minutos del final; tiempo suficiente para asistirle un gol a Javier Saviola y convertir el suyo. A semejante arranque, le siguió una exitosa y contundente carrera, con 72 goles en 122 partidos, que incluyó varios campeonatos locales. Ya como ídolo, fue vendido al Spartak de Moscú en el año 2004 por 6,5 millones de dólares. Una clara postal de lo que significaba River para Cavenaghi se vio el 21 de noviembre de 2004, cuando apareció junto a los Borrachos del Tablón colgado de un paravalancha. Su nombre ya se estaba colando entre los de Enzo Francescoli, el Burrito Ortega y el Beto Alonso. Y tras un periplo que incluyó equipos de todos los colores y países de Europa, la catástrofe. River descendió y el propio Cavegol no dudó en volver a vestir los colores de sus amores, y así resignar fortuna y categoría. Un regreso con gloria, debido a que logró su objetivo de devolver a su club al primer plano nacional, con una importante marca de 19 goles en 38 partidos. Pero no quedó ahí. Tras otro exilio por España y México, volvió a Nuñez para convertir su gol 100, ganar un campeonato local, la Copa Sudamericana tras eliminar a Boca Juniors y su cumbre, besando la Copa Libertadores 2015; fotografía que quedó inmortalizada como un tatuaje en la piel de miles de hinchas. Hoy Cavenaghi ya es leyenda, y mientras River no le hace un gol a nadie, él rompe redes en el club Apoel de Chipre.
<b>Leandro Romagnoli – San Lorenzo 2009</b>

A sus jóvenes 34 años, Leandro Romagnoli parece ser todo un prócer de San Lorenzo de Almagro. Es que además de debutar en Primera División a los 17 años, es al día de hoy, el jugador con más títulos en la institución. Pero hubo una historia. La cual marcó en sus primeros tres años como profesional, ganando el torneo local del 2001, la Mercosur y la Sudamericana. Logros que lo amplificaron a nivel mundial y lo hicieron emigrar. Dos temporadas en México y tres en Portugal, para que su corazón cante volver y no seguir deambulando en equipos de segundo nivel del viejo continente. Pero a diferencia de su promisorio debut, el retorno se hizo cuesta arriba. Y a sus seguidas lesiones, el promedio del descenso acechó hasta empujarlos a jugar ante Instituto, una promoción que pasaron sin problemas con una victoria y un empate. Pasado el temblor y como dicta el destino de los héroes, el Pipi jugaría su partido 300, se consagraría campeón del torneo en el 2013 y en el 2014, lo impensado. CASLA se alzaría con la anhelada Copa Libertadores de América con el multitatuado como capitán. Poco pudo hacer meses después contra el Real Madrid de Cristiano Ronaldo en el Mundial de Clubes, pero lo escrito con tinta de oro, ya nunca se borrará de la retina azulgrana.
<b>Diego Milito – Racing 2014</b>

Debutó en Racing en 1999, uno de los peores momentos del equipo de Avellaneda tras su regreso a Primera División en 1985. El equipo dirigido ese momento por la dupla Costa-Maschio no le ganaba a nadie. Una lamentable racha de 15 puntos sobre 57 posibles y la tabla indicaba el antepenúltimo puesto. El año siguiente fue peor, un solo partido ganado sobre 19. Hasta ahí, su futuro ídolo registraba 27 partidos y un solo gol. Entonces el 2001 era salir campeón o el desastre. Y ahí Diego Alberto Milito se puso por primera vez el traje de héroe. Cinco goles para que su equipo saliera campeón después de 35 años. Un total de 147 partidos y 37 goles en su primera etapa albiceleste. Ya en 2004, el equipo italiano Genoa se lo llevaba definitivamente. A diferencia de sus colegas de nota, el Principito fue el que más ganó en Europa y por ello su regreso se retrasó tanto. Goleador en su segunda temporada en el calcio, pasó al Zaragoza para dejar un histórico registro marcándole 4 goles al mismísimo Real Madrid en una semifinal de Copa del Rey. Luego regresó al Genoa, para su consagración y recalar así en el Inter de Milán, donde ganó absolutamente todo. Scudetto y Copa de Italia, a nivel nacional y la Champions League, ganándole en semifinal al mejor Barcelona de todos los tiempos. Europa estaba rendida a los goles del racinguista más mimado. Con su gloria europea a cuesta, regresa a Racing el 9 de agosto de 2014, donde convierte un gol frente a Defensa y Justicia. Lo que parecía ser un retorno protocolar como cierre de carrera, terminó siendo la eternización total. Racing otra vez campeón con él como capitán. Hoy en día, durante todas las noches, a las 22:22hs, los hinchas albicelestes, twittean ese código en honor a su nuevo Avenger.





