
Los nuevos paradigmas del café
Es época de balances y tanto en el ámbito local como en el mundial vivimos cambios radicales, en los valores y en los comportamientos, reformulaciones que producen nuevos paradigmas. En estas nuevas expresiones la gastronomía es una de las grandes presencias y la dimensión del café asume un nuevo protagonismo. Si pensamos en la antigua visión sobre el futuro, por ejemplo en La guerra de los mundos, de H. G. Wells, la deshumanización y la mecanización del mundo eran la clave y los medios de comunicación fueron en su momento acusados de limitar las libertades. Sin embargo, hoy la tecnología se llama redes sociales, y en cierto sentido colaboran al ampliar nuestro abanico interpersonal de relaciones. Del mismo modo, el concepto de globalización de los 90 al que le temíamos por homogeneizador de las ideas, en la actualidad tiene una interpretación contraria. Lo que suma a la hora de nuestras decisiones es la originalidad, en donde lo diferente y lo local se vuelven la parte más interesante del desafío.
De esta manera, si en los 80 la imagen lo era todo, hoy son el gusto y el placer quienes protagonizan nuestra experiencia. En ese espacio el café es el gran socio de la cultura gourmet que puede mostrar su diversidad y su sensorialidad. Hoy usamos el cuerpo para todo, queremos sentir todo y muchas veces llegamos a ese lugar a través del conocimiento que nos amplifica la tecnología. Podemos conocer a los productores de café de Brasil, de África, de un pueblo de Colombia, entender las pasiones y aprender de los baristas, disfrutar de una seductora bebida en cualquier momento del día y compartirla con un libro o con alguien en un espacio que buscamos para tal fin. Usamos un like de Facebook, una foto en Instagram, o 140 letras en Twitter para amplificar nuestras relaciones directas con el café, para compartir nuestros momentos felices y para contar nuestras historias. El sociólogo Francesco Morace afirmó en el último Foro Global del Café en Milán que la frase piensa global y actúa localmente hoy se dio vuelta y ahora es piensa localmente y actúa globalmente.
Es vital que contemos con redes que nos ofrezcan conocimiento, desde la planta hasta la taza. Así, desde las 2.5 billones de personas que lo tomamos a diario llegará también la innovación con un nuevo rol que nos vuelve protagonistas del cambio. Comprender y ser creativos, y luego implementar nuestra cultura personal a través de los aparatos digitales para replicarlo.




