
Lucas Vivo: "Prefiero laburar callado y que, si se habla de mí, sea por mi trabajo"
A los 33, produce contenidos audiovisuales, lidera Navajo Films y se asoció con Adrián Caetano para rodar un policial en el Amazonas
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Muchas cosas cambiaron desde que los zares en materia de producción de contenidos para tevé eran, allá por el paleolítico, Marcelo Tinelli, con Ideas del Sur, y el Chueco Suar, con Pol-ka. Una nueva camada de talentos está refrescando la escena: entre ellos asoma Lucas Vivo, creador de Navajo Films. Con sólo 33 años, es guionista, director y productor ejecutivo de proyectos audiovisuales, con hits asegurados como Psiconautas, una serie con Martín Piroyansky, Florencia Peña y el Puma Goity, que se estrena en abril. Y, a partir de mayo, con el rodaje de La ley, una serie de mafiosos y detectives en las favelas flotantes de Belén -puerta de entrada al Amazonas brasileño-, dirigida por Adrián Caetano.
La sede de Navajo Films queda en Coghlan. Al entrar, hay un mosaico de viejos televisores que muestran gente haciendo surf en tablas gigantes de la época de los Beach Boys. A la izquierda, dos flippers apagados completan el cuadro: esto no puede ser otra cosa que una productora de contenidos (o una agencia de publicidad). El entrevistado, Lucas Vivo, es una suerte de Rob Lowe aggiornado, con tatuajes en los brazos y demasiada estampa de surfer como para encadenarse a una oficina más de lo estrictamente necesario.
Además del policial que va a rodar con Caetano, Vivo hace pie en varios proyectos, como un dibujo animado que se llama Marky, también junto a Piroyansky, con quien dice tener una química especial para escribir. "En muchos aspectos, Marky surgió de charlar y jugar con Violeta, mi hija de siete años. Hace poco le hice ver Los Goonies, una película que moldeó mi carácter", afirma.
-¿En qué lo moldeó?
-Es un film de aventuras y yo siempre busco eso, porque quiero vivir aventuras toda mi vida; siempre intento llegar a donde no llega nadie, a lo inhóspito, encontrar la mejor ola...
- Los que te conocen insisten en que tenés bajo perfil. ¿Eso también se construye?
- No sé si se construye o no. Lo único que sé es que nunca fui "eventero", no me interesa figurar de ninguna manera. Prefiero laburar callado y que, si se habla de mí, sea por mi trabajo.
-Sos uruguayo pero hiciste tu carrera en la Argentina. ¿Te viniste acá por aquello que dicen de que la única salida de Uruguay es el aeropuerto de Carrasco?
-En verdad mis viejos ya vivían en la Argentina y me fueron a tener allá porque mi madre quería que la atendiera su médico de confianza. Estuvimos en Uruguay menos de un año, después nos volvimos. Me formé en Buenos Aires y fue acá donde desarrollé las grandes amistades por fuera de mi familia. Pero me quedó un fuerte sentimiento de amor por Uruguay. Voy mucho durante el año, me encanta visitar amigos y también ir a la cancha a ver a Nacional. Me gusta allá pero hoy mi foco y mi trabajo están en la Argentina, un poco en Brasil y otro poco en Estados Unidos.
-¿Cuál es el laburo que más te apasiona: guionista, creador, productor, director?
-En este momento hago lo que necesite la productora para que todo avance. Lo que más me interesa es dirigir y escribir, aunque entiendo que no me conviene ocupar demasiados roles. Prefiero apalancarme con gente buena para tener una visión global del proyecto y así poder entrar y salir en las áreas que tengan algún problema. Hoy en Navajo trabajo de esa forma.
-¿Te sentís un productor de contenidos?
-Creo que soy un creador de contenidos. Me crié mirando películas. Era lo que hacía todo el tiempo cuando no estaba jugando al fútbol o surfeando. Soy fan del cine desde que tengo 13 años. Mi viejo produjo una de las primeras películas que se hicieron en Uruguay, con lo cual tengo como un registro o universo familiar vinculado al cine.
-¿Qué referentes tenés en lo tuyo a nivel local?
-Si tengo que hablar de referentes miro siempre afuera, principalmente al mercado americano y a los productos que me divierten o me interesan de allá. En la Argentina hay un nivel de talento enorme, gente muy capacitada y talentosa; de todos modos, miro a los Estados Unidos porque también es el lugar adonde quisiera llegar e instalarme con mi productora.
-¿Cuál es el top tres de tus series de todos los tiempos?
-Te diría que la primera que me voló la cabeza fue Taken, de Steven Spielberg. Y de las más recientes, Game of Thrones y House of Cards.
- Tu viejo es Roberto Vivo, escritor, empresario, fundador de El Sitio durante la primera ola de Internet en 1999. ¿En qué te influyó?
-A mi familia y los amigos les debo todo. Vengo de una familia que tiene mucha cultura del trabajo. Mi viejo siempre dijo: "No alimento vagos en esta casa". Y a los 17 años me propuso hacer un stage en Much Music para que descubriera ese mundo más de cerca, porque él sabía que a mí me interesaba muchísimo. Era un momento en que los videoclips estaban en auge. Fue una experiencia fantástica porque arranqué como asistente de producción y terminé conduciendo. Dejaba la vida en eso.
-¿Cómo fue que te aliaste con Caetano para filmar La ley?
- Hace tres años escribí la sinopsis de ese proyecto, al cual le fui agregando todo el tratamiento visual que imaginaba. Lo que me interesaba contar era la historia de dos detectives tratando de resolver un caso de una chica desaparecida, pero en la selva. Quería ver a dos tipos de traje en ese marco, en ese clima, en la ciudad de Belén. Empecé a trabajar a nivel imagen, lo presenté en Space en Brasil y se reengancharon. Cuando me dijeron que querían el guión me armé un equipo sólido para trabajar con Patricio Vega, que escribió el primer capítulo. La primera opción que pensé para dirigir la serie fue Adrián Caetano. Lo había conocido por gente en común, somos los dos uruguayos y nos une el amor por la Celeste.
- ¿Vas a viajar a Belén para la filmación?
-Voy a estar todo el rodaje en Brasil, 14 semanas. Nos va a requerir estar en la selva transpirando todo el día, con un elenco importante.
-Obviamente, tu sueño del pibe debe ser el largometraje propio. ¿Para cuándo?
-Es la parada final. Tengo la película escrita en 10 páginas, una comedia de humor negro. Básicamente, la pelea por una herencia. Como director siento que lo mío puede ir por ese lado, el de la comedia.
Entre el mate y el malbec
Fanático del mate, asegura que le gusta mucho la yerba Baldo. “Es la que siempre compro cuando estoy en Uruguay y la que tomamos durante todo el día acá en Navajo”, dice. Arrancan temprano, y hasta que se van siempre hay un mate andando. Por el lado de las bebidas alcohólicas, se inclina por el vino tinto malbec argentino.
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