
Luis Aguilé habla desde su cautiverio
Dimos con el cantante y actor, que sigue secuestrado en el pueblo de Patricios a merced de Diego Capusotto y Luis Luque, dos delincuentes de poca monta
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Ir encapuchado hacia una entrevista no es algo de todos los días. Uno puede imaginarse una situación así para reportear a un líder terrorista o al jefe de una banda de narcos, o a Nicolás Cabré cuando no quiere ser encontrado. Pero hacerlo por una nota con Luis Aguilé es, digamos, bastante más raro.
Vayamos por partes. La noticia del secuestro de la estrella de la canción romántica que conmovió al país y al mundo (aunque no a Fidel Castro) se conoció primero en Internet. "Podemos afirmar que la desaparición de Luis Aguilé (en adelante Luisito) se trata de un secuestro", publicó un pasquín electrónico ( www.soytuaventura.com ) al ritmo crónico del chararararará chan chan, chan chan chan.
El trayecto en auto con los secuestradores es de algunas horas. Tras convencerlos de que la asfixiante capucha es innecesaria -ya preguntaron cuatro veces en la ruta cómo llegar a Patricios, lugar de cautiverio-, disfrutamos del paisaje y notamos, por algunos indicios, que no se trata de delincuentes profesionales.
La primera sorpresa en el pueblo es notar que todos sus habitantes parecen hechizados. Según trascendió, los lugareños están obligados a no hablar con extraños. Los guiños de la gente resultan confusos, pero finalmente llegamos a la casa (los secuestradores tampoco recordaban la dirección). Allí nos recibe el mismísimo Aguilé, que en ese momento trataba de escapar y que, tras haber sido atado nuevamente, acepta ser reporteado si lo dejan maquillarse. "Estos secuestradores son ignorantes, neófitos, maleducados e intolerables. Son unos zarpados totales, además de ratones. Se puede ser pobre, pero tener dignidad. Un secuestrador es un tipo con más experiencia, más nivel. Pero éstos se matan por un sándwich de mortadela", murmura Aguilé mientras nos traen un tecito para compartir y, justamente, dos sándwiches de mortadela. "Ni siquiera se bañan, huelen mal. No tienen educación: ven una pila de libros y se sientan encima de ella", agrega (ahora sí, a los gritos).
¿Lo trataron muy mal?
Me pegaron un tiro y todo.
¿Es cierto que se enamoró de una cómplice?
Luis Aguilé no va a un pueblo y se aprovecha de que una chica está encandilada con él, que se enamora y al enamorarse, se entrega. Luis Aguilé nunca ha hecho eso. No es un hombre que llega a un lugar y tiene un amor porque la chica diga "ah, usted es Luis Aguilé", y entonces se abre de piernas. Además, insisto, en toda mi vida, cuando he llegado a una situación de intimidad con una chica fue por amor, nunca fue por sexo. Eso de "aquí te pillo, aquí te mato", jamás.
¿Se enteró de que el Papa y el rey de España hicieron un llamado mundial por usted?
No me extraña, porque yo le compuse una canción al Papa y se la dediqué: "Querido Papa, llegado desde el Este -recita-, como del polen que aún puede volar... " Debe de ser una especie de retribución que pida por mi libertad. Y el rey de España sabe quién soy. He ido a cumpleaños suyos y no es raro que diga algo por esto, que suelte un cable.
ѿTiene esperanzas de que todo termine bien?
ÑSé que salvaré mi vida gracias al pueblo. Son humildes en Patricios, me saco el sombrero ante esta gente. Entiendo que son buenas personas a pesar del pacto de silencio que hicieron con los malvivientes. Entiendo todo lo que está pasando; yo no soy viejo, sólo parece porque leo mucho.
Mientras los secuestradores negocian por chat la cifra del rescate, el intendente de Patricios cae de visita con viejas fotos del pueblo. Pero ya no hay tiempo para verlas; el testimonio exclusivo es una primicia que quema.
Entre el drama y el absurdo de Todo X 2 pesos
- Soy tu aventura es una película de Néstor Montalbano, director de Todo x 2 pesos, que se estrenará el mes próximo. Protagonizada por Diego Capusotto y Luis Luque, todos sus personajes son raros, grotescos. Y en ese marco, Luis Aguilé actúa de sí mismo. "Vi que el guión tenía un gran respeto por el artista. Yo siempre rechacé el cine porque los guiones eran escatológicos, absurdos, de películas baratas. Esta película tiene picardía y un humor muy de hoy. Me encantó hacerla porque pude alternar con artistas argentinos actuales. Y como estoy considerado un poco... un ovni, porque estoy siempre lejos, me gustó aún más trabajar con ellos", comenta el músico y actor argentino -vive en España hace cuatro décadas- con una amabilidad extraordinaria, de otro planeta.






