Madame Pompadour. El día que no quiso besar al niño Mozart y otras actitudes por las que fue la mujer más odiada y amada de Versalles
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Odiada y amada, admirada e insultada, pero nunca indiferente fue la mujer más influyente de Francia durante el reinado de Luis XV en el siglo dieciocho. Jeanne Antoinette Poisson, duquesa y marquesa de Pompadour y marquesa de Menars, (París, 29 de diciembre de 1721 - Versalles, 15 de abril de 1764), fue una muy famosa cortesana francesa, la amante oficial y luego mejor amiga y consejera del Bien amado (el rey), además de una de las principales promotoras de la cultura, el arte y la filosofía.
Cuentan que Madame de Pompadour no quiso besar al niño Mozart cuando visitó Versalles en diciembre de 1763 y que este ofendido le dijo a su padre en voz lo suficientemente baja pero no tanto como para que nadie lo oyera: "Mejor, porque huele muy mal".

Ella misma fue actriz para las funciones privadas que se representaban en Versalles, tocaba el laud, leía y discutía con fervor acerca de sus ideas republicanas con Voltaire y Quesnay.
En definitiva, ostentó la combinación de atributos más temida: belleza, gracia e inteligencia, todo eso encarnado en el cuerpo de una sola mujer. Por supuesto, sus detractores, entre ellos el primogénito del monarca, conocido como Delfín de Francia (Dauphin y Dauphine eran los nombres que debían recibir los herederos de la corona) se referían a ella con todo tipo de insultos: "la atea", "la puta del rey", "el peligro para la monarquía". Y aunque ofensivas, ninguna de sus observaciones faltaban a la verdad. En todo caso, la valoración de tales menciones dependía del lugar del observador. Madame de Pompadour fue, en cierto sentido, una revolucionaria operando desde el centro neurálgico del absolutismo, según opinan algunos historiadores de la Revolución Francesa. Al allanar el camino para la publicación de La Enciclopedia, favoreció también la difusión de las ideas antimonárquicas que cuestionaban la herencia divina de la corona.
Influencers eran las de antes
Su influencia mucho más poderosa que la de cualquier chica actual con una cuenta de Instagram, permanece hasta hoy reflejada en la moda, la decoración y la gastronomía. Veamos por qué:

Pelo. El Pompadour es el nombre de un peinado para hombres y mujeres que consiste en un jopo prominente sobre la frente cepillado hacia atrás y fijado con spray. En Irán los hombres tienen prohibido llevarlo porque se considera femenino.
Copa. También es el estilo de un tipo de copa de espumante, de cuando todavía podía usarse la palabra champán, de boca ancha y base redondeada, que Luis habría mandado a fabricar, inspirándose en las formas de las tetas de su amada.
Color. Dueña de un gusto exquisito y atrevido, puso de moda la combinación de rosa y azul que hoy es símbolo del rococó. En su honor se creó un tono difícil de obtener con mezclas, el "rosa Pompadour", que los fabricantes de porcelanas de Sèvres esmaltaron para ella y que continúa vigente en el Pantone que usan en la actualidad los diseñadores gráficos bajo el código #ac8193.
Cocina. Cualquier plato llamado "a la Pompadour" tiene una característica especial: se supone que deriva de los gustos galantes y exagerados de la marquesa. Así, desde espárragos a huevos pasando por las arvejas o cualquier otra creación que lleve este nombre promete una explosión de sabores e intensidad. No se trata de ninguna salsa, especia, modo de cocción ni ingrediente especial. Solo señala la intención del cocinero o del pastelero (también hay tortas) de crear un plato de gran placer sensorial.

Decoración. Es más común llamar "estilo Luis XV" al interiorismo y mobiliario inspirado en la época del Antiguo Régimen, que "rococó" o Pompadour, como se los denominó entonces en alusión a la marquesa y parte de la aristocracia y burguesía francesa que usaban un estilo particular en el interiorismo de sus palacetes. Se llamó "rococó" a la preponderancia de colores pastel, con el rosa como protagonista, el mobiliario y las paredes de líneas curvas, la asimetría en la disposición de los objetos. Es, ante todo, la promesa de la intimidad y el confort. Muebles pequeños, adornos y vajilla de porcelana y rocalla, motivos florales y mitológicos, tapizados y superficies redondeadas prevalecen por sobre la grandilocuencia del pasado estilo barroco.
Ambientación. La cortesana era la encargada de organizar reuniones, tertulias, conciertos de cámara y en general de los eventos sociales con que alimentaba amistades, relaciones diplomáticas y alegraba los días del rey. Ella prefería reuniones pequeñas en algún rincón de un salón o de una habitación con vistas a un hermoso jardín antes que un gran salón repleto de gente. Las fiestas galantes, de disfraces y temáticas fueron una diversión constante, así como la representación de funciones de teatro y conciertos en los salones de la Corte.
Una película o viajar a París

Todo esto y más se puede apreciar en el filme francés, lanzado en 2006, dirigido por Robin Davis y protagonizado por Hélène de Fougerolles y Vincent Perez. El nombre de la película es Jeanne Poisson, Marquise de Pompadour.
La sinopsis la presenta como "la hija de un vendedor de peces, casada con un médico. Jeanne-Antoinette Poisson (Hélène de Fougerolles) llama la atención del rey Luis XV (Vincent Perez), en un baile de máscaras. Dueña de un encanto irresistible y especialista en el arte de la seducción, Jeanne inicia un romance con el rey y se abre las puertas para el éxito en la corte francesa. Más tarde, es reconocida como la Madame de Pompadour. Pero no todo serán rosas en su vida. La marquesa tiene un enemigo y la vigilará de cerca: el príncipe heredero del trono".

Otra opción para conocerla mejor, sería ir a París y visitar el museo del Louvre para ver el retrato de la Marquesa pintado por Maurice Quentin de La Tour, un excelente modo de transportarse a ese clima de goce y deseo que le valdría a la monarquía francesa y luego a la propia Pompadour el desprecio del pueblo. A ella, la llamarían "pescado" por el significado de su apellido y "veneno (poison)", como quedaba al quitar una de las eses. Pero la historia la compensaría, al adjudicarle a ella el mérito de haber promovido el nacimiento de La Ilustración. Defendió a Voltaire y a Diderot frente al rey y promovió la impresión de la primera Enciclopedia ilustrada. Volviendo al cuadro, es notorio que en él se reflejan todos los intereses de la Pompadour. La frivolidad y el espíritu, la moda y el arte, el lujo y la razón. En la obra luce un fantástico vestido blanco con guirnaldas y rosas doradas, sentada junto a una mesa y detrás de ella, una serie de tomos encuadernados, con los títulos dorados impresos. Los textos son: L´Henriade de Voltaire; L´Esprit des Lois de Montesquieu; Histoire Naturelle de Buffon y L´Encyclopédie, de quien era amiga personal y promotora ante el rey.
Cabe señalar, en el mencionado cuadro, un detalle: sostiene entre sus manos una partitura. Esto es porque, pese al infortunado episodio con el pequeño Mozart, sabía apreciar la música y supo reconocer el genio del futuro gran compositor ni bien lo escuchó. Lastima que no tuvo en cuenta una cosa: solo le hacía falta un beso.
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