
Encontrá las guías de servicio con tips de los expertos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos: Adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, transtornos de la conducta alimentaria y más.

El agotamiento mental al final de una jornada laboral no proviene únicamente del esfuerzo físico o de las horas frente a la computadora. Según la psiquiatra Marian Rojas, el ser humano padece hoy una fatiga decisional. Esta condición surge ante la acumulación de microelecciones que la vida cotidiana impone. En diálogo con el programa Fin de Semana (COPE), la experta sostiene: “No solo vivimos cansados de trabajar, de conciliar, de gestionar todo. Yo creo que también hay un cansancio a la hora de tomar decisiones, porque cada elección consume recursos cognitivos y el mundo moderno nos obliga a tomar cientos de decisiones, mucho más que las generaciones anteriores”.
El mecanismo biológico detrás de este fenómeno radica en la corteza prefrontal del cerebro, una zona anatómica que supervisa la planificación, la evaluación de riesgos y el control de los impulsos. Rojas utiliza la metáfora de la batería de un teléfono móvil para ilustrar este proceso, donde cada elección realizada durante el día resta energía a esta región cerebral. “Cuando llega al 20%, un poco tipo los teléfonos nuestros, se enciende el rojo y cuando estás en rojo entras en tu peor versión y entonces tu peor versión es el sensible llora, el impulsivo grita, el que come se come la nevera”, explicó la profesional a Fin de Semana.

El entorno hiperconectado actual agrava esta problemática, ya que a diferencia de los antepasados, quienes enfocaban sus facultades en la supervivencia, la persona contemporánea enfrenta dilemas triviales constantes. Desde elegir una aplicación hasta seleccionar un producto en un supermercado, el cerebro debe procesar información ininterrumpida. La psiquiatra relata cómo el exceso de oferta en una góndola provoca bloqueos mentales en ciudadanos comunes. Este desgaste no distingue jerarquías, sino que incluso jueces que otorgan libertades condicionales tienden a denegar más permisos a medida que avanza el día, debido a la disminución progresiva de su capacidad de análisis profundo.
Para optimizar el uso de los recursos cognitivos, Rojas sugiere estrategias de simplificación, donde la clave consiste en eliminar elecciones innecesarias que restan claridad mental. Un ejemplo emblemático es el de la excanciller Angela Merkel, quien vestía de manera constante con el mismo estilo de prendas. Esta conducta reducía la carga de decisiones triviales al comenzar la mañana. La especialista recomienda anotar las determinaciones relevantes a primera hora del día, cuando la corteza prefrontal posee mayor lucidez. Evitar temas complejos durante la noche es otra medida preventiva esencial.

“Por la noche vamos a decir 100% que no. Entonces, esto se decide a las 8 de la mañana porque hay mayor lucidez de corteza prefrontal”, señaló Rojas en su diálogo con la cadena COPE. La adopción de rutinas rígidas y la organización previa de la agenda diaria ayudan a preservar la energía mental necesaria para los asuntos de importancia real.
Al limitar las microdecisiones triviales, el individuo protege su capacidad de juicio y evita respuestas impulsivas ante el estrés del final del día. La fatiga decisional representa, en última instancia, una respuesta fisiológica ante la sobreestimulación de una sociedad que demanda atención permanente. La gestión inteligente de la carga mental constituye el camino para recuperar el bienestar cognitivo en la rutina actual.




