
Más allá de la Capital
Interesantes propuestas gourmet en el Gran Buenos Aires
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Adrogué
Cálido, moderno y con una imponente puesta y deco vintage se impone Pasta Rossa. Una típica casona de la zona que desde hace dos años se volvió en el referente local de la cocina italiana. Pastas muy caseras, productos importados, servicio y atención esmerada. Tiene jardín (con pileta) y área de vinoteca. En Pellerano 754; 4214-3437.
Beccar
En plena zona céntrica, Esquina Posadas le da una vuelta sibarita al típico restó de barrio. Ofrece platos elaborados pero sin nombres raros, en una buena propuesta de precio y calidad. La carta es corta y variada; el lugar, cálido, y los platos, bien presentados. Tiene menú de tragos y aperitivos. Av. Centenario 1802; 4747-1431.
Hurlingham
En una casa de estilo colonial, de 1920, ubicada en el centro de este partido del oeste bonaerense, Manuel Sánchez Toranzo suelta su creatividad desde hace tres años en El Nogal. Sabores de conexiones mediterráneas y argentinas se resignifican en platos elaborados que traen al paladar esos platillos caseros del recuerdo. Cálidos salones acogen al comensal con muebles de todas partes del mundo, incluido un hogar. Hay una cómoda galería y un verde jardín enmarcado por el cincuentenario nogal y el horno de barro. Ideal para cenar bajo las estrellas o disfrutar al calor del sol otoñal durante los fines de semana. De las entradas para compartir, burrata con jamón serrano. Entre los principales, sopa bullabesa (pescados y mariscos) o risotto de hongos de pino. Servicio de té. Los domingos, desde el desayuno. Monasterio 55; 4665-8715.
Lomas de zamora
Él es un gran cocinero y con su lucidez desenmascara todo tipo de técnicas, incluidas las más nuevas y dificultosas de la cocina. Ella es una pastelera recomendada por reconocidos protagonistas de lo dulce. El matrimonio entre Rodrigo Ginzuk (Maat) y Adriana Senese hizo lo suyo en laureados restaurantes de Italia y Gran Bretaña. Ahora abrieron el suyo, Monona Ristorante. "Monona surge en honor a las generaciones anteriores, que hicieron que nos apasione cocinar y dar de comer", explican los cocineros. Es como la acogedora casa de una abuela, donde siempre hay algo rico y casero para comer, en cualquier momento del día.
Se impone hacer la reserva y dirigir el GPS camino al Sur.
De martes a viernes por la noche; sábado y domingo, también mediodía. También, carta de merienda. Sixto Fernández 273; 4292-8425.






