
Matías, albañil argentino en España: “Ganamos muy poco, si estás pensando venirte, te recomiendo que te quedes en la Argentina”
El trabajador cuestionó la relación entre los salarios del sector y el costo de vida en la Costa del Sol; advirtió que el sueldo mensual resulta insuficiente para cubrir los gastos básicos
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Matías Armani, un albañil argentino con dos décadas de trayectoria en el oficio, lanzó una advertencia directa a sus compatriotas que contemplan la emigración como una solución a la crisis económica local. Según Armani, quien reside en la actualidad en la Costa del Sol española, la realidad laboral dista mucho de las expectativas de bonanza financiera. El trabajador sostuvo que los ingresos actuales del sector no permiten una estabilidad real ni una capacidad de ahorro mínima debido a la asfixiante presión de los precios en el mercado de la vivienda.
“Para mí, ganamos muy poco”, sentenció Armani en su cuenta de TikTok (@tuobraperfecta) al analizar su experiencia profesional en el continente europeo. El albañil argumentó que los sueldos mensuales oscilan entre 1500 y 1800 euros, cifras que califica como insuficientes frente al costo de los alquileres en zonas turísticas. Según los cálculos que el trabajador expone en sus videos, el alquiler de una vivienda en la Costa del Sol absorbe entre 800 y 1200 euros mensuales, mientras que la alimentación requiere una inversión de 400 a 500 euros adicionales. Si a este presupuesto se suman otros 200 euros en servicios e impuestos, el resultado es un saldo negativo o nulo al finalizar cada mes. Para el argentino, el nivel de ingresos no garantiza una vida digna ni permite proyectos a largo plazo.

Armani cuestionó la lógica detrás de los convenios laborales firmados en España, ya que el albañil señala que existe una alta demanda de mano de obra en el sector de la construcción, una realidad visible en la gran cantidad de grúas que pueblan el paisaje de la Costa del Sol. Pese a este escenario, los salarios permanecen estancados. “Cuando un producto tiene mucha demanda, aumenta de precio, sin embargo, hoy en España, en la Costa del Sol, los sueldos son muy bajos”, explicó el creador de contenido. Esta contradicción entre la falta de profesionales y la baja remuneración configura, a su entender, un problema estructural que desincentiva a quienes buscan un futuro mejor fuera de sus fronteras.
La visión de este trabajador argentino destaca la ausencia de relevo generacional en los oficios tradicionales. Según datos de la Fundación Laboral de la Construcción, apenas el 10% de los trabajadores del sector posee menos de 30 años. Armani observa esta misma tendencia en la Argentina. En su análisis, el desinterés de los jóvenes de entre 18 y 30 años por aprender albañilería, fontanería o electricidad no responde únicamente a la cuestión salarial, sino a un cambio en la mentalidad colectiva. El oficio perdió prestigio frente a otras opciones laborales y las nuevas generaciones rechazan el esfuerzo físico que implica la construcción.
El trabajador recordó con nostalgia la enseñanza de su padre, quien le transmitía que el aprendizaje de un oficio otorgaba libertad y movilidad geográfica. Hoy, observa con preocupación que esa máxima perdió vigencia ante una cultura que prioriza otras rutas profesionales. El mercado español, aunque demanda personal constantemente, presenta desafíos que no todos los migrantes logran superar.
La escasez de trabajadores obliga a las empresas a recurrir a personal extranjero para cubrir las vacantes, pero esto no garantiza que las condiciones económicas resulten favorables para quien llega con la intención de prosperar desde cero. La recomendación de Armani es firme ante quienes proyectan una partida motivada por el pesimismo sobre el futuro de nuestro país: “Entonces, si estás pensando venirte a España desde Argentina porque ‘el país está mal’, te recomiendo que te quedes en Argentina”.



