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Nos preocupamos por crear platos caseros, saludables , a partir de productos orgánicos o de un origen confiable, pero solemos olvidar medidas básicas de seguridad e higiene al cocinar. Sin quererlo, aumentamos el riesgo de sufrir de una de las más de 250 enfermedades transmitidas por alimentos. Estos son algunos pasos esenciales para prevenirlas:
Para empezar, esta acción no mata a muchos de los microorganismos peligrosos. Además, "al hacerlo, podemos arrastrar bacterias superficiales hacia el interior, elevando la probabilidad de que queden dentro si la carne no se cocina bien", explicó la Dra. Adriana Sucari, directora técnica del Laboratorio de Alimentos de Stamboulian.
Los gérmenes también pueden esparcirse a otros alimentos, utensilios y superficies cerca del lugar de lavado. ¿La recomendación general? No lavar ninguna carne que vayamos a cocinar .
Costumbre común después de salir a hacer compras: llegar a casa, lavar los huevos y colocarlos en la heladera o en un recipiente a temperatura ambiente. El problema: la cáscara tiene una película protectora que hace que lo que está en la superficie no ingrese.
"Al lavar el huevo se remueve la película impermeable y las bacterias en el exterior pueden traspasar", advierte Sucari, que también es coordinadora de la Unidad de Microbiología de los Laboratorios Stamboulian. "Sí podemos lavarlos en el mismo momento en que los vamos a usar", agrega.
Paltas, naranjas, manzanas y demás deberían lavarse porque, de lo contrario, el cuchillo que usemos para rebanarlas puede arrastrar bacterias superficiales hacia el interior.
Su uso para desinfectar alimentos puede ser contraproducente. Sucari la recomienda especialmente para las hojas verdes y otras verduras o frutas que se consumen tal como están. "Uno puede llenar la bacha de la cocina con agua, unas gotas de lavandina y dejar en remojo las verduras por una media hora. Luego, enjuagarlas con abundante agua para eliminar el exceso de cloro", aconseja.
Por su porosidad, pueden favorecer el crecimiento de las bacterias. Además, conviene usar una tabla para carnes crudas, otra para carnes cocidas, y otra para vegetales y frutas.


