
Orquídeas: dioses y monstruos
Conforman la familia más grande del reino vegetal. Consideradas las reinas de las flores, su cultivo se está popularizando en la Argentina. Las exposiciones reciben cada vez más público y tanto viveristas como aficionados están empeñados en desmentir que estas plantas sean aptas sólo para jardineros obsesivos
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Lar orquídeas son hijas de la sequía, hermanas de la brutalidad, la intemperie y los extremos. Se solazan en el calor, la humedad o el frío punzante, y como ninguna otra especie vegetal han llegado a extremos de especialización con un único fin: obtener el raro éxito de la supervivencia.
En los últimos años, en Buenos Aires, las asociaciones de aficionados a su cultivo han multiplicado la cantidad de socios. Las exposiciones organizadas en el Jardín Japonés son éxitos multitudinarios. A la última, realizada en junio pasado, fueron más de 7000 personas, y gracias al trabajo de difusión –y de desmitificación– que está realizando un grupo de seis cultivadores reunidos con el nombre de Apcoa (Asociación de Productores y Cultivadores de Orquídeas de la Argentina), estos seres están perdiendo su fama de flores imposibles para empezar a formar parte del paisaje común de livings y balcones.
Las orquídeas son la familia más grande del reino vegetal –existen 30.000 especies en el mundo, excepto en los cascos polares– y una de las pocas que aceptan la manipulación genética como una forma de las bellas artes: el hombre, a través de la clonación, ha unido géneros distintos logrando más y mejores flores. A unos 400.000 híbridos producidos por humanos se agregan cada año 1500 nuevos, producto del ingenio de quienes corren tras la planta perfecta, un ser capaz de alzarse, como sucedió en una exposición que se hizo en Canadá en 2003, con un premio de 35.000 dólares. Esa flor campeona será clonada en asépticos laboratorios, reproducida hasta el desquicio, hasta que cientos de hijas de la campeona, exactamente iguales a su madre, vean la luz. Y entonces sí, debidamente patentada y con todo tipo de prohibiciones reproductivas, será distribuida con un nombre en latín que puede ser cualquiera (Cymbidium, Epidendrum, Angraecum, Cattleya), pero que siempre designará a un ser orgulloso y hostil, impávido, perfecto.
El vivero Ogata, en San Miguel, tiene 45.000 ejemplares de un tipo de orquídea llamado Cymbidium. Creado por Kiyoaki Ogata hace más de cuarenta años, está ahora en manos de su hijo Gustavo Ogata, de 37, y de la mujer de éste, Yuki, que forman parte de Apcoa, la entidad que agrupa a seis cultivadores de todo el país desde 2001 con el fin de difundir el cultivo y la conservación de las orquídeas. Gustavo quiere que, alguna vez, el cultivo de la orquídea alcance en la Argentina la popularidad que tiene en Japón, donde las exposiciones anuales se hacen en canchas de béisbol y el primer premio es un Mercedes-Benz.
–Por ahora no es posible, pero a las exposiciones va cada vez más gente, que se anima a comprar plantas –dice Yuki–. A la exposición que hicimos en el Jardín Japonés en noviembre de 2003 fueron 5000 personas. A la que organizamos en junio de este año fueron 7000. Antes venían sobre todo personas de más de cincuenta años. Ahora vienen parejas jóvenes, de 30 años. La gente le está perdiendo el miedo, porque la orquídea no es ni más difícil ni más complicada que otra planta. Este año empezamos a dar talleres de cultivo en el Jardín Japonés y tuvimos que desdoblar el turno, porque no dábamos abasto con la cantidad de gente que se anotaba.
–Matar una orquídea es imposible –dice Gustavo–, pero más difícil es hacerla florecer. Como tarda, a la gente suele darle ansiedad, y la riegan mucho, o no le dan sol para que no se le arruinen las hojas; entonces, no florecen. Pero con unos pocos datos, la gente las puede cultivar como cualquier otra flor.
La planta, que es macho y hembra a la vez, necesita de un insecto para la polinización. Cada especie ha aprendido a atraer un insecto distinto. La mariposa nocturna que poliniza la orquídea de nombre Angraecum es atraída por el aroma y la ausencia absoluta de color, la palidez lunar, mortuoria, de esta flor perfecta. Esa misma mariposa jamás se acercaría a la boca de una Masdevallia o a los labios irisados de una Laelia tenebrosa.
Octavio Ortiz de Zárate es cultivador y uno de los dueños de Agave Orquídeas.
–La orquídea es muy rústica Vive agarrada a los árboles, se inunda, está acostumbrada a secarse, a que se les suban bichos. Parte del gran éxito adaptativo de las orquídeas es su asociación con un insecto. Cada especie está asociada a un insecto, y el diseño, el color, todo está elaborado para atraer una única clase de insecto.
Violeta y Roberto Hosokawa forman parte de Ran Ken, la Asociación de Cultivadores de Orquídeas Japoneses, formada hace 20 años, que congrega a cultivadores y de la cual Roberto es presidente. Son de los pocos que han desarrollado un laboratorio de tecnología vegetal.
–Usamos el laboratorio para producir las orquídeas por meristema, o sea, para clonarlas. Cuando uno planta de la semilla, hasta que florece, tarda entre 5 y 7 años. Con la clonación, en tres o cuatro años están dando flor. Además, tenemos una colección, y la verdad es que cuando se te muere alguna... la llorás. Tienen una enorme capacidad de soportar al ser humano, porque las regamos de más, les hacemos de todo y siempre te dan una oportunidad para que las salves.
Casi animales
Si casi todos los cultivadores tienen una colección privada de orquídeas, su trabajo consiste en venderlas. Pero los aficionados a las orquídeas, aquellos que las cultivan por simple gusto, son seres minuciosos, obsesivos, y no venderían una sola de sus plantas. Egli Labollita tiene un departamento donde hay más plantas que metros cubiertos. Forma parte de la asociación Amigos de las Orquídeas, a la que se acercan cada vez más personas.
–La orquídea es un monstruo divino. Se las arreglan para atraer cada una a su insecto; el insecto cree que copula con la hembra de su especie y en realidad es la orquídea.
Rubén Tula es médico en dos hospitales del conurbano y termina cada día en su paraíso privado de hijos, mujer, perros, patos, gansos y pollos en su casa de Villa Adelina, en la que tiene, también, una selva de cientos orquídeas al que no deja entrar, jamás, a nadie.
–Yo llevo una ficha médica de cada planta –dice– que sirve para saber por qué se enferman, por qué abortan.
Muerte, aborto; todo eso se dice de las orquídeas, como si un ser tan bello sólo pudiera estar muy vivo.
–Sí, se dice: "Esta planta me abortó una flor", "yo ya maté dos de esa especie" –cuenta Moira Olmos Sheridan, presidenta de la Asociación Civil Argentina de Orquideología, fundada en 1991–.Tienen mucho de animal. Una vez que el insecto la poliniza, la columna, que es donde están los ovarios, se hincha, como se ensancharía un vientre femenino. Y adentro empiezan a generarse las semillas. Eso se seca, se abre, y las semillas se dispersan. Los aficionados arrancamos esa cápsula y se la damos a los que hacen micropropagación, que de ahí sacan los bebes.
Saito Masao llegó a la Argentina en 1959 y forma parte de Ran Ken. Tiene su vivero en la Colonia Japonesa de Escobar, en Loma Verde. Allí cultiva su pasión por 20.000 plantas de Phalaenopsis y Oncidium, las especies a las que se dedica.
–Cuando usted ve el vivero frorecido es como nevada de invierno, es como ala de mariposa. Primera vez que vi el vivero frorecido... fue una emoción... A veces muere la pranta madre... y me da la pena eso.
Claro que ellas también saben morir. Nobles. Discretas.
Hay quienes las lloran.
Para saber más
www.orchidweb.com
Datos útiles
- Asociaciones de cultivadores y viveros
Apcoa: 4664-7739 - Ran ken: 03488-42-6275 - Ogata Orchids: 4664-7739 - Orquídeas Saito: 03488 49 3558 -Agave Orquídeas: 4788-4142 - Orquídea Hosokawa: 03488-42-6275
- Asociaciones de aficionados:
Unión de Aficionados a las Orquídeas: 4709-8670 / 4312-2113/ 4574-5874 - Asociación Civil Argentina de Orquideología: 4775-5205 - Amigos de las Orquídeas : 4825-3616
- Exposiciones y talleres:
Apcoa organiza sus exposiciones en el Jardín Japonés (Av. Figueroa Alcorta y Av. Casares) del 6 al 9 de agosto y del 12 al 15 de noviembre. Del 3 al 5 de septiembre realizan una Feria de Orquídeas, Cactus y Bonsáis en los arcos del Paseo de la Infanta. Talleres sobre cultivo: informes en los teléfonos 4664-7739 y 4788-4142. Ran Ken organiza su exposición anual Expo Ran Ken 2004 en el Museo Rómulo Raggio, Gaspar Campos 861, Vicente López, del 19 al 22 de agosto






