
Pagó una fortuna para ver a Messi en su despedida, pero su ex le rompió las entradas y no pudo ingresar
Un hincha de la selección hizo la compra en una reventa en las inmediaciones del Monumental, pero aseguró que la acción de su expareja lo dejó afuera de la cancha
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Finalmente llegó el último tango de Lionel Messi con la selección argentina. Con 39 años y tras anotar un gol de penal y dos asistencias en el partido ante Benín, el 10 se quitó la cinta de capitán y se despidió de la hinchada y también del vestuario. “No me queda más que agradecer, fue un orgullo muy grande vestir esta camiseta durante más de 20 años. No venir más va a ser un dolor muy grande. Les juro que me gustaría venir toda la vida porque jugar en la selección argentina es lo más lindo que te puede pasar”, expresó emocionado. Si bien nadie quiso perderse el encuentro, ya sea dentro del estadio Monumental o en casa, para algunos la velada fue un disgusto. Un hincha aseguró que pagó $800.000 para despedir al capitán y, antes de entrar, su expareja le rompió las entradas y no pudo ingresar.
Cuando se confirmó que, tras anunciar su retiro de la selección, Messi vestiría por última vez la camiseta albiceleste en amistoso frente a Benín, equipo de la Confederación Africana de Fútbol que ocupa el puesto 93 en el ranking FIFA, los hinchas se desesperaron por intentar conseguir un asiento en la cancha de River Plate. Algunos lo lograron y otros se organizaron para reunirse con amigos y familiares y verlo por televisión con una picada en la mesa.
Algunas personas que no pudieron adquirir sus entradas decidieron igualmente acercarse al barrio de Núñez con la esperanza de conseguir alguna reventa, algo que a veces puede salir bien, pero muchas otras mal. “Primero, Messi, te amamos. Segundo, tengo la peor noche de mi vida”, dijo un hombre entrevistado por el canal de streaming deportivo AZZ en las inmediaciones del Monumental justo antes del inicio del partido.

“Mi ex me acaba de romper las entradas y no puedo entrar. Ella está adentro y yo no puedo entrar”, reveló. Tanto el entrevistador como los que estaban en el piso quedaron atónitos. Para asegurar que esto era cierto, el hombre mostró frente a las cámaras las entradas rotas en la palma de la mano. “Acabo de pagar $800.000 y no puedo entrar”, expresó, afectado por la situación.
Dijo que compró los tickets en una reventa solo minutos antes y pagó “cuatro gambas” por cada uno, precio que, según aseguró, fue el más económico que consiguió. Dijo que eran de la ubicación Sívori y que cuando intentó ingresar por uno de los accesos, el escáner no se los leyó. Afirmó que habló con el jefe de seguridad, pero no pudo encontrar una solución y hasta probó otra de las entradas, pero no pudo validar su ingreso. “No sé si porque son truchas o no son de esa entrada”, comentó.

“Confié y, bueno, acá estamos”, se lamentó al final. Su historia generó curiosidad, puesto que, según él, su expareja, la misma que le rompió las entradas, logró ingresar al estadio. Si bien el hombre no llegó a explicar cuál fue el motivo por el cual su ex tomó semejante decisión, el video se hizo eco en las redes sociales y su trágica historia no tardó en volverse viral.



