
El arquitecto Gustavo Peláez te da una serie de consejos al momento de resolver este problema doméstico; tomá nota
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Por arq. Gustavo Peláez.
Esta semana veremos cómo podemos cambiar nosotros mismos la correa de una persiana y así evitar recurrir a un profesional para realizar esta tarea sencilla.
Antes de empezar, la persiana debe estar cerrada. ¡No retires nada sin observar cómo es el sistema! De ser necesario, anotá y enumerá las piezas que vayas retirando.
Con la persiana baja, retirá el taparrollo y observá el eje sobre el que enrolla la cortina. Soltá los flejes (son tres piezas sujetas con tornillos y sostienen a la persiana).
En la parte inferior, retirá el recogedor (se encuentra en la parte de abajo, detrás de la placa que forma el marco y tapa la correa). Al sacarlo, hacé que la cinta salga del carretel hasta el final.
Ahí vas a ver un tornillo. Antes de retirarlo, fijá el enrollador para que no tenga posibilidad de zafarse. Esto debés hacerlo con mucho cuidado porque tiene un sistema de resorte que está tensado y, si se suelta, es probable que gire muy rápido y podés lastimarte.
Ahora sí, quitá el tornillo que fija la cinta. Sacá esta última y soltá el enrollador my despacio (¡mucho cuidado con tus dedos!), hasta que el resorte quede desenroscado y sin tensión. Luego, quitá la cinta del disco sobre la parte superior, donde se enrrolla, eliminando el nudo.
Después reemplazá la cinta vieja por una nueva; introducila por donde hayas quitado la antigua. Ubicala en el disco y hacele un nudo.
Da vueltas al eje hacia abajo y hacia arriba, observando que la cinta se enrrolle en el disco. Cuando esté casi lleno, enganchá otra vez los flejes al eje de la persiana. Tirá suavemente de la cinta y corroborá que la persiana suba perfectamente.
Pasá la cinta por el recogedor anteriormente desmontado, siempre cuidando que esté derecha. Colocá el recogedor en posición y nuevamente fijate que la cinta entre tal como sale. En la punta de la cinta realizá un agujero aproximadamente a un centímetro del final. Enrollá el enroscador (en el sentido de las agujas del reloj), sujetándolo para que no se desenrosque (cuidado nuevamente con los dedos). Fijá la cinta con el tornillo y soltá de a poco el enroscador.
Por ultimo, introducilo en el hueco y atornillalo. Probá que funcione bien y nuevamente colocá el taparrollo.
Aquí les dejo un video que grafica el trabajo:






