
Patrick Blanc: el jardinero fiel
En su cuarto tiene un muro vertical de 8 metros y sus mejores obras se integran al paisaje de París, Nueva York y Sydney. La Biblia, la ecología y por qué su invento no es una moda
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Patrick Blanc, el creador del sistema más famoso para hacer jardines verticales, es un francés encantador. Del otro lado del teléfono se le adivina una sonrisa. Y no para de reír. De pronto interrumpe una respuesta para hacer notar el canto de los pájaros que anidan en su casa.
¿Cómo comenzó tu amor por las plantas?
Cuando era niño mi madre nos llevaba siempre que podía a visitar botánicos, zoológicos. Eso despertó mi amor por la naturaleza. Estaba muy interesado en las plantas acuáticas, tenía muchas en mi acuario: ellas toman sus nutrientes sólo del agua. Y me llamaba la atención eso, que no estuvieran conectadas al suelo, como las plantas aéreas. De hecho, a los 14 leí en una revista alemana que era muy bueno sacar el exceso de nitrógeno de la pecera colocando adentro plantas como filtro biológico. Hice la prueba con una Monstera y funcionó fantástico. Fue mi primer experimento. Aún tengo acuarios con plantas de 7 u 8 metros de largo y 50 cm de alto debajo de mi escritorio. Los peces nadan a mis pies [se ríe].
¿Por qué jardines verticales?
Mi primer jardín lo hice en 1986, en París, aunque la realidad es que ya en el 77 había hecho uno en casa. Fue una idea totalmente espontánea, era muy joven y nadie estaba hablando de cultivar plantas verticalmente. Hubo algo que me marcó bastante: mi familia era protestante y cuando de pequeño iba a la escuela dominical me contaban el relato del Edén, en el que la gente no tenía nada que hacer, ya que las plantas proveían todo, eran lindas para ver y buenas para comer. Y luego todo se volvió muy difícil porque Dios dijo: van a tener que trabajar con sus manos, combatir las malas hierbas y sudar por eso. Me quedé muy impresionado con esta idea y de alguna forma creo que quise reproducirla.
¿Cómo describís en pocas palabras el sistema que creaste?
Es muy simple y se realiza con materiales fáciles de conseguir y reciclables. No se pueden usar biodegradables, como algodón, madera o seda, porque necesitamos que duren en el tiempo. Incluye mangueras en las puntas, ya que el agua tiene que circular en todas las direcciones, con sustancias nutricias. Las plantas se colocan sobre un panel que puede ser de metal, madera o concreto. Hay que tener cuidado con el tipo de plantas que se incluyen y cómo se ponen, pero la técnica es muy, muy simple.
¿Cómo es el mantenimiento de un jardín de este tipo?
Depende: en mi cuarto, por ejemplo, que tiene 8 metros de alto, los 4 o 5 primeros metros los chequeo periódicamente, pero los últimos 3 hace años que no tienen mantenimiento. A mí me gusta visitar un máximo de tres veces al año un muro para ver que todo esté bien. La realidad es que la gente odia ver una sola hoja amarilla. Pero en fin, una vez al año debería ser suficiente.
Tus trabajos están en todo el mundo, ¿los revisás?
Tengo un equipo que hace el mantenimiento, pero no suelen pasar más de dos o tres años sin que vaya a verlos. Igualmente, les pido a los propietarios que me manden fotos. Es muy importante seguirlos de cerca, porque están vivos.
¿Usás plantas de la zona o también incluís plantas de otras partes?
Depende. En Europa no tenemos tantas especies, por lo que también me veo obligado a usar plantas de otros lugares del mundo. En Tailandia, en cambio, es tan fácil, porque hay plantas espectaculares, de 4 a 5 mil especies. Muchas veces uso plantas de Chile y de la Argentina como la fascicularia, necesaria para los inviernos fríos de París. [Hace dos meses se inauguró en Les Cles Sous Bois el jardín vertical más grande del mundo, de 2000 m2 y desarrollado por Blanc, que incluyó la fascicularia.]
¿Tu trabajo tiene un fin ecológico?
Durante mucho tiempo fue sólo artístico, nuevo. Y de golpe se convirtió en algo ecológico, lo cual es muy gracioso porque hace 40 años que vengo haciendo jardines verticales, usando un sistema que recicla el agua de lluvia que se almacena en los techos.
¿Cuál creés que es el futuro de los jardines verticales?
Hoy más de la mitad de los seres humanos vive en ciudades en las que únicamente los espacios verticales están libres, por eso estoy seguro de que esto no es sólo trendy.







