
Paz Levinson. "En un asado puedo disfrutar de un tinto con soda sin problemas"
Tras dos extenuantes jornadas de exámenes teóricos y prácticos, Paz Levinson fue elegida mejor sommelier de Argentina 2014, en la sexta edición del concurso "Vino Argentino. Un buen vino". Un primer puesto que la habilita para representar al país en la competencia panamericana que se realizará en 2015. Y, si los resultados la acompañan, poder luego competir en el Mundial de 2016.
-¿Cómo es el trabajo diario de un sommelier?
-En mi caso, muy cambiante. El año 2013 fue un año de viajes. Comencé trabajando en China, luego hice una pasantía con Gerard Basset en Inglaterra. En marzo representé a la Argentina en "ASI Mejor Sommelier del Mundo 2013 Tokio". Viajé por Italia y Francia, estuve catando y armando cartas de vino en Buenos Aires, hasta que me instalé en París. Hoy, trabajo en el restaurante Epicure, en el hotel Le Bristol, uno de los lugares más exigentes del mundo.
-¿En qué se siente la exigencia?
-Al tener tres estrellas Michelin, el comensal espera la excelencia. La presión es mucha. El lugar tiene 40 cubiertos, somos cuatro sommeliers, y no hay lugar para el error. Los estándares son muy altos, todo está pautado y hay que cumplirlo.
-También estás haciendo una carta de vinos aquí...
-Llegué al país hace un mes para armar una carta de vinos premium para La Cabrera. Me encanta que una parrilla se anime a pensar una carta con vinos de distintas regiones, estilos, y añadas. Tenemos carnes y vinos de muy alta calidad.
-¿Cuál es el principal atributo que debe tener un sommelier?
-Hay tres cosas que se repiten en la gente que admiro. Conocimiento, sensibilidad y humildad. Gerard Basset o mi actual jefe en Epicure son de lo mejor del mundo, pero siempre están con los pies en la tierra. Son muy trabajadores, generosos, comparten lo que saben, no muestran soberbia. Esa humildad te permite acercarte a la gente.
-¿Tu trabajo te quita cierto disfrute en el día a día?
-Me adapto a todo, depende de dónde estoy, lo que quiero y exijo. En el campo, en un asado, puedo disfrutar de un vino tinto con soda sin problemas. Se trata de disfrutar un momento.
-¿Tu objetivo actual es el Mundial de sommellerie en 2016?
-Primero viene el concurso de las Américas. Y estoy estudiando para el último nivel de Master Sommeliers, pero sería un sueño representar a la Argentina en una final que, además, se hace en nuestro país.







