
La casa de Rubén Perlmutter en el Bajo de San Isidro un espacio de expresión personal
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Puede decirse que Rubén Perlmutter es un visionario urbano. Cuando Palermo Viejo era aún un barrio de casas bajas, este ingeniero, con gran criterio estético, recaló allí para vivir y crear una marca de ropa. Más tarde, cuando quedó rodeado de tiendas y gente, decidió mudarse al Bajo de San Isidro (lo deslumbraron la arboleda y la vista ribereña), donde él asegura hay una "gran efervescencia". Allí reformó, junto con su mujer, un chalet clásico pegado a las vías del tren. De la casa original, sólo quedó la estructura, que Rubén transformó en un hogar contemporáneo con sueños de modernismo. En la planta baja creó un showroom para su proyecto de diseño interior, DAF Casa; en el primer y segundo piso, su propia vivienda.
La mirada de Rubén es sintética; le bastan pocos materiales para generar armonía: madera, alisado de cemento, mobiliario inspirado en los años 50 y preferentemente de líneas curvas, espacios amplios. Sutilezas como el dibujo de las vetas en la madera y la chimenea estilo nórdico terminan de marcar el ritmo de su música. *
Cómo lograr un estilo modernista
* "Revestir algunas paredes del living, comedor o dormitorios con machimbre".
* "Muebles de cocina: optar por enchapado en maderas color miel o té con leche, mesadas de mármol blanco o negro. Sumar accesorios retro para decorar".
* "Las alfombras étnicas o de pelo largo son ideales para evocar esa época".
* "Yo elegí algunas piezas de arte contemporáneo como las BKF o el sillón Eames para combinar con otros más atemporales".
* "Las chimeneas en chapa o cobre de estilo nórdico, colgantes o abiertas son un punto focal interesante".
Producción y texto: Silvina Bidabehere






