
Pubs porteños
Extranjeros y argentinos comparten las barras de nuevos y viejos locales inspirados en los reductos típicos de Irlanda
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Hospitality consists in a little fire, a little food, and an inmense quiet (*)
Un lugar adonde escaparse a la hora del almuerzo. Refugio para solitarios amantes de la stout. Punto de encuentro con viejos conocidos, o forasteros desconocidos. Sitio donde el tiempo no corre, el humo envuelve los humores y las voces y las risas se cruzan como dardos entre la música. Infaltables notas celtas, canciones de la isla esmeralda. Algo de esto -si no todo- define a un irish pub.
La legendaria tradición irlandesa de apiñarse en una barra amiga, a la salida del trabajo, parece desplazar el viejo rito porteño del vermut en el cafetín que de chiquilín se miraba de afuera. Como la Buenos Aires de fin de siglo que insiste en ingresar a los empujones en la globalizada Way of life de las grandes ciudades del mundo, el habitante de esta urbe del Sur se abre paso entre los turistas y locales que, a la caída del sol, se convocan en masa en los pubs del microcentro y sus alrededores.
Fundador de una costumbre devenida tendencia, Down Town Matías revive el espíritu del tradicional pub irlandés desde el 17 de julio de 1973. Eamonn Horan y Juan Tamasian, sus primeros dueños, lo dotaron de un aspecto que conserva intacto, excepto el sótano recientemente habilitado por su propietario desde 1991, el ex rugbier José Luis Palacios.
La bandera irlandesa en el techo verde, blanco y naranja, una barra idéntica a la de la planta principal y la cancha de dardos al fondo son el marco de los shows de música pop y celta tradicional que los fines de semana ocupan la escena subterránea. En la cocina, Luis Saracho hace gala de un recetario típico en el cual no falta el irish stew -guiso cuyos ingredientes varían en cada casa irlandesa- o el Yorkshire pudding.
Sabido es que a un pub no se va en busca de sólidos, precisamente, sino de una oscura cerveza que aclare la garganta o un áspero whiskey que suavice los ánimos. Sin embargo, en Buenos Aires, su ubicación céntrica los anota a la hora del almuerzo apurado de ejecutivos y oficinistas. Así, los pubs no esperan al crepúsculo para abrir sus puertas. El mediodía es la primera hora de un día que se extiende hasta pasada la medianoche.
A la vuelta de la esquina, dos reductos comparten el destino de Matías. Uno es Druid In -la posada de los druidas, con una sola ene en inn- cuyos dueños, de ascendencia gallega, insisten en catalogar como celta. No obstante, tiene todo el aspecto de un pub de la isla verde, con la madera oscura, la barra extensa y concurrida, las mesas a un lado del estrecho corredor que hace las veces de salón.
Los ritmos celtas irrumpen, de martes a sábados, sin desdeñar gaitas escocesas, bandas irlandesas y gallegas. La carta abunda en cervezas y whiskies importados, y el menú del día combina platos clásicos con especialidades como el chicken pie.
Recién llegado al barrio, The Kilkenny atrae a multitudes y aporta parroquianos a los bares vecinos. Planteado como pub temático, con el apoyo estratégico de la cervecería irlandesa Guinness, es el primero de una cadena que, franquicias mediante, se propone transplantar el concepto de pub en estas pampas. Un cottage pub con su acogedor hogar de piedras convive con el estilo Victoria Station recreado en la entrada; atrás, un brewing pub remite a la fábrica Guinness de Dublín. En The Kilkenny se respira la globalización y se ingresa con fórceps luego de las 19. "Frendly and cheerful... and very noisy" (amigable y alegre... y muy ruidoso), tal la acertada definición que esta cronista oyó de boca de un norteamericano que salió para poder hablar por su celular, chopp en mano, una noche de jueves.
Lejos del microcentro, The Shamrock es un pub irlandés porque ése es el origen de sus dueños, Jack y Jason Murphy. Padre e hijo instalaron -en 1995- lo que consideran un pub de barrio en pleno Barrio Norte. Pero pronto conocieron el ritual de las filas que esperan por su apertura, después de las 18, cuando el fin de semana se acerca. Con un perfil moderno y ecléctico que se destaca en las novedades musicales que Jason trae de sus frecuentes viajes a las islas británicas, el pub del trébol logró convertirse en un clásico, a miles de millas de Cork, ciudad natal de Murphy.
La ruta de pubs a orillas del Plata si no extensa, es variada. Cada uno encierra una suerte de viaje sin boleto ni equipaje, que acerca sabores y sonidos de tierras lejanas. Un alto en el camino de regreso a casa.
(*) La hospitalidad consiste en un pequeño fuego, un poco de comida y una inmensa calma (cartel colgado en el palier de Down Town Matías).
Radiografía de una ruta regada de cerveza negra
Down Town Matías. San Martín 979, 4312-9844. Fundado en 1973, fue el primer pub irlandés de Buenos Aires. Abre desde el mediodía, de lunes a miércoles, hasta la 0.30; de jueves a sábados, hasta las 5; domingos, de 20 a 1.30. Al mediodía ofrecen menú ejecutivo ($ 12 y $ 15). Por la noche, los martes, steak & kidney pie y los jueves, irish stew (ambos, $ 12). La carta propone también roast beef a la inglesa como entrada ($ 5),y entre las opciones calientes: croutin, hígado y champignons ($ 6); roastbeef y Yorkshire pudding ($ 10) y otras carnes rojas; variedades de cerdo (entre $ 8 y 11); chicken pie ($ 10), pollo al curry ($ 9), supremas y otros platos con aves; también pescados (pejerrey grillé, $ 6; salmón rosado, $ 16), algunas pastas y las crépes de la casa (espinacas, camarones y crema al gratén, $ 9). De postre, no faltan la torta de manzana con helado ($ 6) y el plum pudding ($ 6). El 21 de este mes, el nuevo menú incluirá mayor cantidad de platos típicos de Irlanda. Venden cigarros cubanos (en abril inauguran el cigar bar). Entre las bebidas, chopp, $ 4; Guinness envasada, $ 5. En el subsuelo, shop con merchandising de la casa, dardos y juegos de mesa, además de shows. Los festejos de St. Patrick demandarán una semana: el lunes 15, The Doors sonarán en los parlantes durante el happy hour de Warsteiner; el martes 16, música de U2 y 2 x 1 de Budweisser; el miércoles 17, gran fiesta con cotillón, Amergeen (música irlandesa en vivo), happy hour de cerveza verde (Isenbeck con colorante) y irish stew sin cargo a partir de la medianoche; el jueves 18, temas de Cantburys y Jim O´Connors y 2 x 1 de Warsteiner; viernes 19, Top Ten (pop internacional) y Amergeen en vivo y happy hour de Budweisser, y el sábado 20, fiesta de la juventud irlandesa, Amergeen en vivo, irish stew free desde la hora 0, cotillón y mucha cerveza.
Druid In. Reconquista 1040; 4312-3688. Abren de lunes a viernes, desde el mediodía "hasta tarde"; sábados, de 19 a 4. Happy hours, de lunes a viernes, de 18 a 21 (de cerveza Warsteiner, siempre, y un whisky por día). Ofrecen 14 marcas de cervezas importadas (de $ 4 a 8); whiskies importados (de $ 7 a 50); gran variedad de tés importados de Inglaterra ($3); cafés especiales (de $ 5 a 10); brandys y coñacs importados (de $ 6 a 28). Plum pudding ($ 6); tablas y picadas (de $ 10 a 25); sandwichería. El menú del día puede ofrecer trucha al perejil con verduras al vapor; chicken pot pie, irish stew, steak & kidney pot pie (todos, $ 12). De postre, irish coffee pudding, syllabub, apple crumble, natilla (todos, $ 6) y otros. A veces preparan roast beef & Yorkshire pudding. Los lunes se juega a los dardos (cada uno lleva los suyos). Por la noche, hay shows en vivo de música celta (el gaitero Brian Barthe, los miércoles; Axouxeres, tradicional gallega, los jueves; The Shepherds, irlandesa tradicional, los viernes; The Highland gauchos, tradicional escocesa, los sábados; siempre a las 22). El 17 de este mes , los festejos comenzarán a las 19, con música en vivo (por confirmar) y promociones de bebidas.
Hip Bar. Hipólito Yrigoyen 640; 4342-234. Abierto de lunes a viernes, mediodía y noche, fines de semana, sólo por la noche. Con menos de un año de existencia, uno de sus dueños, Kevin Roberts, es descendiente de ingleses, escoceses e irlandeses, de ahí la asidua presencia anglosajona. Viernes, a las 21.30, práctica de baile escocés, gratis. Jueves, viernes y sábados, desde las 22, bandas en vivo de música tradicional y contemporánea de aquellos orígenes. La carta de bebidas propone 80 marcas de whiskies (de $ 8 a $ 55 los importados; $ 5 los nacionales) y más de 30 de cervezas envasadas (Guinness; las belgas, Duvell, Chimay; alemanas Engel Bock, Louen brau; holandesas, Brolsch, Heineken;danesas, Tuborg, Ceres Royal; australiana, Forster´s; y americanas). Cerveza tirada Warsteiner. Tragos, entre $ 5 y 10. La carta del mediodía propone, entre otras opciones, deliciosos crepes (de queso o de espinacas, $ 5), tartas ($ 4); ensaladas especiales ($ 8); lomos ($ 9 y $ 10); costillas de cerdo con chucrut ($ 8); cazuela de cordero ($ 10); pechuga con salsa de almendras ($ 8), samón rosado con salsa de langostinos ($ 16); pastas caseras y, entre los postres, peras al vino tinto ($ 5), panqueques y los previsibles. Por la noche, chicken pie o irish stew. Juegos: dardos, backgammon, boogle, ajedrez y otros, sin cargo. El 17 de este mes, como parte de los festejos de rigor, la casa invitará la primera Guinness; habrá música en vivo y bailes típicos para que todos se animen (ver aparte).
The Kilkenny. M. T. de Alvear y Reconquista; 4312-7291. Abre, todos los días, de 11.30 a 5 (fines de semana, hasta las 7). La cocina funciona de domingos a miércoles, hasta la 0; de jueves a sábados, hasta las 2; sándwiches, hasta las 2 y hasta las 4, respectivamente. De 19.30 a 21.30, 2 chopp Kilkenny, $ 9 (y happy hour de un trago cada día). Bandas en vivo, todas las noches, después de las 23 (folk escocés e irlandés, música celta, etc.). La carta de comidas propone, entre los sándwiches, brioche de salmón ($ 6,50), Arthur Guinness (pierna de ternera, aceitunas negras, tomate, mostaza de Dijon y ajo, $ 7); ensaladas, campestre irlandesa (remolacha, zanahoria, espinacas, repollo, champignons y crostines, $ 6,50), del pescador (lechuga, pulpo, vieiras, salmón, camarones y crostines, $ 9); entre las entradas, omelette del irlandés (papa, panceta, repollo y zanahoria, $ 4); papa Baxty (rellena de pollo o verduras, $ 4,50). Los platos contemplan Irish Stew ($7); cordero relleno con romero y salsa de estragón ($ 11); bife celta ($ 9); entrecete braseado en Guinness ($ 8), y otros. Postres de elaboración propia entre los que revistan una imperdible Classic Irish Cheesecake ($4,50),mousse de café irlandés, $ 3,50 y Apple pie. Tés importados y cafés especiales. Los bartenders ofrecen especialidades con cerveza como Guinness Velvet (Guinness con champagne, $ 9); April´s Eyes (Harp y Blue curacao, $ 8), Hangover Heaven (Kilkenny y limonada, $ 5), entre otras rarezas. Cigarros Davidoff (entre $ 9 y $ 22). El Día de San Patricio habrá promociones de bebidas irlandesas (ver aparte) y, a las 23, actuará en vivo el grupo Urban Sound.
The Shamrock. Rodríguez Peña 1220; 4812-3584. Abre de lunes a viernes, desde las 18, sábados y domingos, desde las 20; hasta muy tarde. La cocina funciona de domingos a viernes, hasta la medianoche. Happy hour, de 18 a 21. Cerveza tirada Guinness ($ 6,50 el pint; $ 3,50 medio pint) y rubias Quilmes y Kilkenny. Variedad de cervezas envasadas (desde $ 3 nacionales hasta $ 8 las importadas) y de whiskies (importados entre $ 6 y 7; nacionales, $ 5 al igual que el irlandés Jameson). Cocina: en el rubro Open Face, Tomato Tosca (tostadas de pan francés con queso derretido, tomate, aros de cebolla, albahaca y pimienta negra, $ 6); buschetta, $ 5 y otras entradas. Stuffed & rolled incluye Tunamelt (atún con cebolla, hierbas, mayonesa, en baguette con queso fundido, $ 7), Chicken & colesaw ($ 6), BLT y Club Sandwich. Tapas + Hot Stuff ofrece novedades como la tortilla con papas, cebolla, verdeo y puerro ($ 3), Spicy mushrooms (champignons con ajo, romero, pimienta de Jamaica y albahaca, $ 4); y tradicionales como el Irish Stew (ternera, cebolla, zanahoria, ajo, laurel, tomillo, jengibre y Guinness, $ 7). Picadas, $ 6 y 10. El 17 habrá festejos alusivos y promociones de bebidas irlandesas (ver aparte).






