El ponche y los tragos en jarra son la mejor opción para ganar tiempo y agasajar a tus amigos. Acá, tres recetas para probar.
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Por Andy Cohen / ilustración de Diego Stigliano
La imagen es cinematográfica: una reunión en casa, un grupo de diez o quince amigos, buena música, linda charla, todos bebiendo cócteles, sean aperitivos o clásicos eternos, Sbagliatos u Old Fashioned. Una imagen traída directo de la imaginería de los años 50, pero que, lamentablemente, es falsa. No por falta de ganas, sino por una simple cuestión de practicidad: preparar cócteles en el momento, para varias personas a la vez, exige de un bartender dedicado a ello. La aparente simpleza de un trago, cuando se la debe multiplicar por diez, se torna un trabajo que demanda mise en place y una estructura adecuada.
"No es que sea difícil hacer tragos distintos para todos, pero sí es muy engorroso. No solo tenés que conseguir todas las botellas e ingredientes necesarios, sino que además –y esto es lo más importante– terminás gastando todo tu tiempo en hacer los cócteles, y te perdés la velada con los amigos", explica Agustín Bertero, alma máter del bar Duarte, en Palermo.
La cuenta es simple, con la contundencia de los números. Preparar un único cóctel, bien hecho, demanda dos minutos. No parece mucho, pero llevado a un grupo de diez personas, esos minutos se convierten en 20. Y cuando se termina de servir al último, el primero ya tiene su copa vacía y la sed intacta. Por esto, en muchas de las reuniones donde se planea servir tragos terminan aceptando la practicidad de una botella de vino o de los porrones de cerveza.
Para Juan Luciani, de Grupo Grogg –empresa especializada en coctelería para eventos privados–, hay un camino posible: "Recibir a los amigos con tragos es fantástico, el cóctel vive hoy un momento de mucho prestigio. Y representa además a un buen anfitrión, alguien que no solo organiza un encuentro, sino que ofrece algo que elabora con sus propias manos, sea comida o bebida. La mejor manera de lograrlo es con cócteles batcheados, es decir, preparados de antemano. Un ponche es un buen ejemplo. Históricamente, hace más de dos siglos, los ponches marcaron el principio y la base de la coctelería. Y permiten recibir a todo el mundo con calidad y velocidad".

No sólo ponches: también las jarras –reversiones del Clericot en mirada de autor–, los cócteles embotellados (o puestos en esas barricas de madera para preparar cócteles añejados en casa), incluso ya mezclados y listos dentro de sifones Drago, para presentar tragos burbujeantes y con un toque vintage. En todos los casos, la lógica es la misma: tener todo listo con anticipación. Cuando llegan los invitados, tan solo resta servir la bebida. "Los cócteles prearmados permiten recibir a los que van llegando de manera inmediata. Preparar una jarra exige el mismo tiempo que hacer un único trago, y les das de beber a muchos al mismo tiempo", culmina Bertero. Una receta ganadora.
<b>Tres recetas para cócteles sociales</b>
JAR JAR
Por Agustín Bertero
Esta jarra es un clásico de Duarte (Aráoz 1218), donde la ofrecen para compartir. Mezcla aperitiva, donde la gaseosa de pomelo aligera los sabores intensos del whisky y del Cynar. Esta receta es para una jarra de un litro de capacidad.
60 ml de whiskey irlandés
60 ml de Cynar
330 ml de gaseosa de pomelo
Gajos de pomelo
Llenar la jarra con todos los ingredientes, incluyendo los gajos de pomelo, y completar con hielo. Servir en vasos con hielo y gajos de pomelo extra.
PONCHE DE MARTÍNEZ
Por Juan Luciani
Los ponches históricos utilizaban especias y frutas para aligerar y domesticar los rústicos sabores de las espirituosas hace más de dos siglos. Esta receta de Luciani homenajea esos tiempos con una versión propia.
1 pocillo de jugo de lima
1 pocillo de jugo de limón
3 pocillos de azúcar negra
2 pocillos de pulpa de maracuyá
2 pocillos de jugo de naranja
1 pocillo de licor de durazno o Apricot Brandy
4 pocillos de ron dorado
4 pocillos de té de tilo ya azucarado
Piel de cítricos y estrellas de anís
Colocar el jugo de lima, el de limón y el azúcar en un bowl, ponchera o jarra grande. Disolver el azúcar con la ayuda de una cuchara. Agregar el resto de los ingredientes, mezclar y servir sobre vasos con hielo picado.
VERANO PORTEÑO
Por Diego Zelaya
En Florería Atlántico (Arroyo 872) trabajan mucho con sodas caseras, que elaboran dentro de los sifones Drago. Uno de sus bartenders, Diego Zelaya, aprovecha esta idea para pensar este cóctel súper refrescante, que sin duda será la estrella de cualquier fiesta. La receta es para un sifón de dos litros.
400 ml de vino blanco Torrontés joven
200 ml de Aperol
100 ml de vermouth rosso
300 ml de jugo de pomelo
Colocar todos los ingredientes dentro de un sifón Drago (el jugo de pomelo conviene colarlo con malla fina para quitar toda la pulpa). Cargar con gas y enfriar en heladera. Servir directamente en vasos con hielo, menta fresca y piel de pomelo.
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