Taller de Ollas. A los 84 años, Miguel Terrel repara sartenes y otras protagonistas de la cuarentena
1 minuto de lectura'

Al igual que sucede con las joyas y las fotografías, las ollas también suelen pasar de generación en generación. Muchas veces, un nieto puede cocinar con una cacerola que antes utilizó su mamá y que, previamente, le perteneció a su abuela.
El secreto mejor guardado para que estos utensilios estén siempre como nuevos es llevarlos a que les hagan "chapa y pintura". Para esto, existen en el país distintos talleres que se encargan de restaurarlos.
Un taller de más de 30 años
Uno de ellos es el taller San Jorge, ubicado en el barrio de Chacarita, que es gerenciado por Miguel Terrel y su familia desde hace más de treinta años. "Era un negocio familiar que yo seguí por distintas circunstancias de la vida, me fui haciendo cargo de a poquito y lo fui desarrollando", cuenta este hombre de 84 años que, hasta antes de que empezara la cuarentena, seguía trabajando allí.

"Nosotros brindamos un service para las cosas de la casa: hacemos baños antiadherentes, reparación de ollas, afilación de cuchillos, trabajos de platería y todo lo que sea menaje", agrega.
Ollas quemadas tras ser olvidadas en el fuego, pavas que gotean por el pico o sartenes que perdieron su efecto antiadherente son algunos de los problemas más comunes que se presentan en el taller.
"Son trabajos simples de resolver pero para los que hay que tener una gran habilidad", explica Miguel y agrega que él es quien se encarga de realizar las tareas más sencillas, como colocar perillas o manijas.
Pero, para los arreglos que requieren una mayor complejidad, recurre a talleres especializados en distintos oficios. "En esos casos, yo sólo hago de intermediario y tengo la seguridad de que el trabajo va a quedar bien. La platería, por ejemplo, es un arte en sí mismo porque intervienen ingredientes químicos, altas temperaturas, y electricidad", detalla.
Miguel también cuenta con pesar que hoy ya "quedan pocos artesanos" que se dediquen a "este tipo de cosas". "Parece una tontería hacer un baño antiadherente pero lo que no muchos saben es que lleva un gran trabajo de limpieza. Cada tarea tiene su secreto y hay pocas personas que se encarguen de eso en la actualidad", cuenta.
Las cosas se pueden arreglar
Sobre los motivos por los que una persona preferiría arreglar una olla antes que comprar una nueva, Miguel explica que, en principio, se debe a "un tema económico". "Adquirir otra puede costar entre dos y tres mil pesos y una reparación sale 150. Ni hablar si se trata de una (olla de la marca) Essen que puede costar hasta 15 mil", agrega.
Además, revela que, a lo largo de sus años de trabajo, descubrió que hay un círculo que se repite y que está vinculado a las crisis económicas del país. "En esos momentos es cuando la mayoría de la gente se acuerda de que las cosas se pueden arreglar", bromea.
De todas maneras, Miguel destaca que en muchos otros casos lo que prevalece es el valor emocional que los clientes les tienen a las piezas. "El sentido de propiedad de la gente es maravilloso. Probá en tu casa de cambiarle, por ejemplo, a una tía ya grande la pava a ver qué te dice. Te va a sacar corriendo porque seguro se la regalaron en su juego de casamiento y le hace recordar ese momento que vivió con su marido", relata.

"Yo aprendí en tantos años de trabajo que detrás de cada objeto hay una historia y trato de ser respetuoso de eso", agrega sobre la relación que tiene con sus clientes que, en muchos casos, conoce desde hace décadas.
Al preguntarle por el futuro de su taller, Miguel se muestra un poco desesperanzado debido a que siente que es un poco "demodé". A pesar de esto, ante la necesidad de cuidar el medioambiente y de reciclar los objetos que tenemos en casa, la idea de repararlos se resignifica y cobra un nuevo e importante valor.
"Estamos en plena era de internet y uno sigue viviendo de los tornillos. Es maravilloso, en el mundo hay lugar para todos", reflexiona.
1Un experto en recursos humanos reveló cuál es el mayor error en las entrevistas laborales
2Efemérides del 18 de enero: ¿qué pasó un día como hoy?
3Dijo que era vidente y le hizo una predicción a una mujer, pero lo que pasó después descolocó a todos
4Por qué se recomienda poner vinagre en la olla al cocinar las lentejas






