
Tecla por tecla
Junto con el bendito mouse, el teclado es un instrumento vital para interactuar con la computadora. En el siglo XXI, este dispositivo se actualiza y adapta a los nuevos códigos de la informática. En esta nota, historia, novedades y consejos para su mejor utilización
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En los inicios todo fueron perillas, botones, diales y tarjetas perforadas, hasta que el teclado tipo máquina de escribir entró en escena, especialmente a partir de la década del 60, cuando aparecieron los primeros equipos con una pantalla, que incluían un teclado para permitir al usuario interactuar con la computadora de una manera más compleja. Hasta entonces, todos los resultados y respuestas que ofrecía una computadora eran impresos en papel, o revelados con una combinación de luces en un panel.
Lo cierto es que desde el nacimiento mismo de la computadora existe el problema de cómo suministrarle los datos al equipo para que los procese, algo que ha sido resuelto, pero que todavía tiene sus complejidades.
En los teclados de los primeros equipos, al igual que en los que se usan hoy en las PC modernas, las letras están ordenadas de una manera aparentemente arbitraria. En rigor, son la obra del estadounidense Christopher Latham Sholes, que patentó ese diseño en 1868 y luego lo vendió a la fábrica Remington.
Esta distribución (conocida popularmente como qwerty, por las primeras letras de la línea superior de teclas) apareció en las máquinas de escribir en 1873, y respondía a una necesidad: evitar que las cabezas que martillaban el papel se trabaran unas con otras.
Con las máquinas de escribir eléctricas este problema quedó solucionado, por lo que surgieron algunas alternativas: la más famosa es la distribución de teclas ideada por August Dvorak en 1932, pero eficiente sólo para escribir en inglés. Igual, generaciones enteras de dactilógrafas se negaron a cambiar sus hábitos, así que la distribución qwerty sobrevivió y hoy es la estándar.
Sin embargo, una cosa es tener un teclado igual en todas las computadoras y otra muy distinta es poder escribir en él con diez dedos. La mayoría de los usuarios de PC usa los índices, lo que es muy intuitivo y no requiere entrenamiento, pero es poco veloz. Los teclados no vienen con un curso de manejo, lamentablemente, y queda en el usuario aprender cómo aprovecharlos.
Una alternativa es recurrir a las academias de dactilografía, que enseñan a ubicar las manos en el teclado y la danza que deben aprender para escribir un texto. Los que tengan un poco de voluntad y prefieran la intimidad del hogar pueden apelar a algunos programas gratis disponibles en Internet que ofrecen lecciones básicas de dactilografía. Entre ellos están MecaNet ( http://mecanet.galeon.com ), MecaMatic ( www.mecamatic.net ) y MecanArt ( www.mueblesporras.com/artgoritmos/mecanart.php ), todos en español. Sólo hay que descargarlos de la Red e instalarlos en la PC. En la página http://typingsoft.com/all_typing_tutors.htm hay un listado de programas gratis y pagos, pero en inglés.
Una opción interesante para confirmar que alguien conoce la ubicación de las teclas al dedillo (literalmente), es el teclado Fujitsu Happy Hacking Keyboard Pro ( www.pfu.fujitsu.com/en/hhkeyboard/hhkbpro/nokeytop.html , 200 euros), que no tiene marca alguna en las teclas. Ninguna. Ni números, ni letras ni nada.
En la costa opuesta está un prototipo presentado el año último por una casa de diseño industrial rusa, con un teclado llamado Optimus, en el que cada tecla es una pantalla: así se podrá elegir la distribución que más le guste al usuario, mostrar los atajos de teclado de un programa, etcétera. El prototipo puede verse en www.artlebedev.com/portfolio/optimus/ , y una versión final debería estar disponible a fin de año.
Si este producto resulta un tanto extremo para el uso que se le dará en una oficina o computadora hogareña, los teclados ergonómicos (en los que hay una separación entre la mitad que corresponde a la mano izquierda y la que es tecleada con la derecha), además de ser ideales para quienes saben tipear, protegen al usuario de algunos problemas de las articulaciones asociados al uso del teclado por muchas horas.
No es para menos: junto con el mouse, el teclado es un elemento vital para interactuar con la computadora, y que accionamos una enorme cantidad de veces por hora.
Entre estos teclados con una forma adaptada a la manera en que descansan las manos sobre una mesa está el teclado Microsoft Natural Ergonomic Keyboard 4000 ($ 219), con teclas separadas para cada mano y una orientación diferente a la usual.
También compañías como Maltron ( www.maltron.com/maltron-kbd-dual.html , 682 dólares) o AlphaGrip ( http://alphagrips.com/, 99 dólares ) buscan darle al usuario la posibilidad de tipear con las manos en una posición más natural, sin tener que girar las muñecas, aunque a costa de usar un dispositivo para el que tendrá que hacer un curso de manejo: en el caso de Maltron, con un teclado que tiene partes levantadas y otras hundidas; en el de AlphaGrip, con un dispositivo que se parece más al control de una consola de videojuegos que a un teclado.
Pero la computación ya no es dominio exclusivo del escritorio: hoy hay computadoras que entran en un bolsillo, y celulares capaces de resolver las tareas básicas que antes hacíamos con una PC. Para estos dispositivos hay teclados portátiles, que se conectan usando el sistema de conectividad inalámbrica Bluetooth.
Tienen teclas de tamaño estándar en un dispositivo plegable, como el que ofrecen Palm ( www.palm.com ) y HP ( www.hp.com ) para sus palmtops, o Think Outside ( www.thinkoutside.com ) para sus teclados universales, que funcionan con casi cualquier palmtop y celular y permiten tipear textos largos sin inconvenientes. Tienen un precio promedio que ronda los 300 pesos.
Nokia, por su parte, ofrece un accesorio para sus celulares, la birome SU-1B, que permite escribir a mano alzada sobre un papel y luego almacenar la hoja manuscrita en el teléfono como si fuera una imagen, transfiriendo los datos en forma inalámbrica. La birome tiene un sensor que registra unas marcas impresas en el bloc de hojas; el papel se puede imprimir con cualquier impresora estándar. Su precio aproximado: 125 euros.
Quizás el dispositivo más impresionante que apareció en el último tiempo sea el teclado láser virtual: un láser dibuja sobre cualquier superficie las teclas y registra la digitación del usuario. Puede ser usado con celulares, palmtops y PC. Se vende en www.thinkgeek.com (aparece listado como Laser Virtual Keyboard) a un precio de 189 dólares.
Para muchos, sin embargo, escribir en el celular no implica más que un par de frases en un mensaje de texto. Un teclado independiente es una herramienta excesiva. La alternativa está en celulares tales como el Palm Treo 650, el BenQ P50 o el Nokia Communicator 9300, que tienen un miniteclado qwerty en la carcasa para ser accionado con los pulgares, o en los modelos más convencionales, en los que cada botón del teclado numérico da servicio a la vez a tres letras.
Para que el teléfono identifique la letra que queremos anotar, hay apretar el botón del número correspondiente varias veces, mientras el móvil va rotando la letra mostrada. Escribir algo en estos equipos se transforma en algo muy tedioso: para escribir "hola" hay que marcar el número 446665552.
Esto es poco práctico, y armar una frase en el celular toma una eternidad. Por suerte, la enorme mayoría de los móviles ofrece hoy una herramienta denominada texto predictivo (también identificada en el celular como T9, por la compañía que desarrolló el sistema).
Lo que logra esta herramienta es predecir la palabra que va a ingresar el usuario en el sistema, sobre la base de un diccionario y un registro de las palabras más usadas en ese teléfono. Parece magia, pero es sumamente eficiente. "Hola" se transforma así en 4652: sólo hay que presionar la tecla que contiene la letra que queremos ingresar, y el equipo hace el resto. Incluso ofrece opciones cuando puede haber más de una alternativa. Por ejemplo, "hola" y "hoja" se escriben con la misma secuencia de números, lo mismo que "chau" y "chat" o "beso" y "cero".
Por eso siempre hay que controlar el texto ingresado; no sea cosa de que por querer escribir más rápido y fácil, "chau, beso" se transforme en "chau, cero".
Imperdibles
1. Nokia. Un dispositivo para sus celulares: la birome SU-1B, que permite escribir a mano alzada sobre un papel y luego almacenar la hoja manuscrita en el teléfono como si fuera una imagen
2. Teclado ergonómico Microsoft
3. Palm Think Outside: para conectar a teclados universales
4. BenQ P50. Una palm con teclado incorporado
5. Teclado Optimus. Las teclas son minipantallas que permiten personalizar la ubicación de las letras
Más imperdibles
1. Teclado Maltrom. Una de las marcas que buscan darle mayor comodidad al usuario
2. Alphagrip. Parece una consola de videojuegos, pero es un teclado que ofrece más confort para manipularlo
3. La palm Think Outside permite conectarle un teclado universal
4. Nokia 9300. Tiene un miniteclado qwerty en la carcasa para ser accionado con los pulgares





