Tocá madera: aprendé a hacer muebles

Diseñar y fabricar el propio mobiliario es un sueño posible.
Diseñar y fabricar el propio mobiliario es un sueño posible.
Alejandra Clutterbuck
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9 de noviembre de 2018  • 18:42

Sentarse en sillas intervenidas por nuestras manos o ser el hacedor de la cuna de nuestros hijos son lujos que podemos darnos hoy. ¿Qué necesitamos? Solo ganas de aprender, desde cero, los secretos de la carpintería.

Acercarse al mundo de las maderas es un desafío que puede generar vértigo: hacer una mesa o un placar son proyectos ambiciosos para los novatos. Sin embargo, los talleres de carpintería guían a sus asistentes para que concreten sus trabajos.

La propuesta de Pioppo Studio, por ejemplo, es animarse a utilizar la madera sin necesidad de tener conocimientos previos de carpintería. La duración del taller depende del proyecto que el alumno desee encarar: un mes, un cuatrimestre o un año. Los materiales no están incluidos, pero desde el primer día se empieza a trabajar.

Se pueden conocer los secretos de un oficio de antaño como la ebanistería, arte que todavía se practica con pasión.
Se pueden conocer los secretos de un oficio de antaño como la ebanistería, arte que todavía se practica con pasión.

"La idea es brindar la posibilidad de que cada uno traiga su propuesta de trabajo y, si no la tiene, guiarlo para que surja algo interesante", explican Falvio Maculan, artista, y Paola Demb, decoradora de interiores. El principal objetivo es combinar los conocimientos tradicionales del oficio con las nuevas tecnologías. "Nosotros aportamos lo que sabemos, las herramientas y ayudamos en lo que se necesite", agregan Maculan y Demb, quienes crean originales muebles de interior y exterior y los venden en el local que funciona delante del taller.

Laboratori tiene una antigua tradición en la carpintería. Gonzalo Arbutti, su dueño, lleva el oficio desde la cuna, ya que aprendió de la mano de su bisabuelo, que era tornero naval. Sus juguetes en madera son tan bonitos que los realiza para la marca francesa Mon Petit Art y se venden en museos como el MET, el MOMA y el Malba.

Sus talleres se dividen en dos: para principiantes y para alumnos avanzados. Para quienes comienzan hay una serie de ejercicios de acercamiento a la madera y a las herramientas. Todo, hasta un simple cajón de verduras, puede ser transformado en un producto ingenioso y agradable. A la vez, en ese taller se trabaja una idea en común entre todos los asistentes (ver recuadro).

En general los talleres no incluyen la materia prima.
En general los talleres no incluyen la materia prima.

El siguiente nivel, en cambio, está destinado a diseños más grandes y complicados, como camas, sillones, mesas o roperos. Allí, los alumnos piensan el estilo, lo diseñan y lo fabrican. Cada uno corta las maderas, las lija y realiza los encastres con las máquinas del taller, todo bajo la supervisión de Arbutti. Laboratori tampoco incluye la madera. Los alumnos deben comprarla en función de lo que quieren hacer.

Diseños únicos

Asistir a talleres de carpintería es también una interesante posibilidad de negocio: la venta de juguetes de madera, accesorios o muebles. Una exhibición de las capacidades adquiridas es la que ofrece Laboratori al finalizar el año: organiza una noche en la que se exponen los trabajos de sus alumnos y les brinda la posibilidad de venderlos.

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