Aquellos dulzones cocteles como los mojitos, margaritas y daiquiris han tenido que dar un paso atrás para hacerle lugar a tragos de sabores mucho más amargos. En EE.UU, Reino Unido y otros países europeos, la gente se inclina cada vez más por el amaro, un licor de hierbas italiano. Estas bebidas de un sabor más bien agridulce suelen ingerirse como aperitivo o después de las comidas.