“Una idea ridícula”. El caótico origen del primer canal en transmitir noticias las 24 horas: deudas, luto y audacia
El 1° de junio de 1980 salió al aire el canal CNN, con la idea de transmitir noticias las 24 horas del día; diez años después, ganó popularidad con la cobertura en vivo y en directo de la Guerra del Golfo
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“Quiero mejorar la televisión, usarla para que la gente se vuelva más inteligente y pacífica. En vez de destruir las cosas, las quiero construir”, recapacitaba Ted Turner, el creador de la CNN, en diálogo con el presentador David Letterman a principios de los 90.

Diez años antes, había puesto en marcha el engranaje para cumplir su propósito. El 1° de junio de 1980, desde Atlanta, el canal emitió su señal por primera vez. Los cuarteles: una mansión antigua que había funcionado como club de campo y que Turner se encargó de remodelar y transformar en lo que el periodista Ted Koppel, de ABC Nightline, consideró “la sala de prensa más cara del país”, o también “un paraíso electrónico diseñado para transmitir noticias 24 horas al día”. Una novedad que muchos consideraban una locura.
“Su potencial es enorme”
La industria televisiva consideraba la idea una ridiculez. ¿Quién iba a mirar noticias a cualquier hora? ¿Qué se podía transmitir durante todo el día? CNN (Cable News Network) parecía el capricho de un empresario impulsivo. Pero no era su primera incursión en los medios: ya había sido el dueño de varias radios y de un canal en el que pasaban películas viejas y dibujos animados.

Antes de eso, con apenas 24 años, se tuvo que hacer cargo de la empresa familiar de carteles publicitarios, Turner Outdoor Advertising, tras el suicidio de su padre, que luchaba contra el alcoholismo y la depresión, a lo que se sumó una deuda millonaria que no podía pagar. Ted logró salvar la compañía y casi 20 años después llevó a cabo lo que muchos consideraron su iniciativa más atrevida, pero también una oportunidad de revolucionar la televisión.
El 30 de mayo de 1980, un día antes de que CNN arrancara a transmitir, Koppel mostró un adelanto de lo que iba a ser. “Este domingo un nuevo canal de televisión entra al negocio: CNN (Cable News Network). La mayoría de ustedes no podrá verlo porque estará disponible solo para los hogares conectados a ciertos sistemas de televisión por cable, pero se trata de un experimento tan audaz, un canal de noticias las 24 horas del día, que aunque sus inicios puedan ser relativamente modestos, su potencial es enorme”.

Esa osadía se explicaba desde muchos aspectos. Principalmente, la inversión: solo el primer año iba a significar un desembolso de 40 millones de dólares. Mucha plata, pero no tanta como la que invertían las grandes cadenas, que quizás gastaban lo mismo por tres o cuatro meses de trabajo.
Por eso, para mantener los costos al mínimo, Turner contrató a técnicos jóvenes y con poca experiencia. Al mismo tiempo, buscó reporteros más experimentados, aunque ellos sí requirieran mejores sueldos. Conocía los riesgos y estaba preparado a ir a pérdida. Tenía la ilusión de que, recién para el tercer año, podría recuperar la plata. Caso contrario, CNN cerraría.
Su idea estaba clarísima: “Vamos a brindar noticias las 24 horas del día, y vamos a hacer coberturas en profundidad de noticias deportivas y financieras. Con el formato expandido no vamos a tener limitaciones como otros canales, que deben seleccionar el contenido, porque hay mucho que te gustaría mostrar pero no tenés el tiempo de hacerlo”, detallaba un día antes de poner en marcha el proyecto.

“Vamos a perder mucha plata antes”
En varias entrevistas a lo largo de su vida respondió de la misma forma a la pregunta clave: ¿por qué 24 horas al día?. “Yo trabajaba hasta las 19, y cuando llegaba a casa, los programas de noticias ya habían terminado. Así que no podía verlas por televisión, y tenía que esperar hasta las 7 del otro día. Me di cuenta de que había muchas personas como yo”, remarcaba.
Ese fue el puntapié. Pero de fondo, también hablaba de la calidad televisiva en aquel momento. No estaba conforme, y no era solo por el horario: “Yo, como muchos estadounidenses, denuncié la gradual decadencia de la televisión. Creo que, de alguna forma, es la culpable de la inflación, de la caída de nuestras posiciones militares, de la falta de programas energéticos, porque aunque la gente ve la televisión todo el tiempo, no se está informando adecuadamente de los asuntos importantes del día a día. Y no resulta popular hablar de eso, los canales tratan de transmitir lo que piensan que va a atraer a la mayor audiencia. En mi canal no nos importa el rating, porque sabemos que hay gente que busca esas noticias, es a esa gente a la que le queremos hacer llegar la información”.
Koppel no lo dejó pasar.

—¿Por qué la televisión es responsable de la inflación?
—Porque no existe un programa que enseñe sobre ahorro, por ejemplo. ¿Usted lo vio? La falta de información de capital es un problema importante. Creo que nunca vi tratar el tema en detalle, en ningún canal.
—¿Y usted va a hacer eso?
—Sí, lo vamos a hacer.
Turner no se aplacaba: “Vamos a perder mucha plata antes, así que lo que tengo, lo arriesgo en este proyecto. Si no es exitoso, tendré que buscar un trabajo. Pero si no se arriesga, no se gana”, sostenía.
La cadena necesitó cinco años y 250 millones de dólares antes de repuntar financieramente. Pero lo logró. Y con creces. Para Ted fueron momentos complicados, pero tenía fe en su proyecto. En otras ocasiones, recordó: “Viví durante 20 años en mi oficina, dormía en un sofá ahí, en el piso de CNN”. Incluso los empleados lo recordaban entrando a la sala de redacción en bata. El expresidente del canal, Tom Johnson, contó: “Era uno de nosotros. Estaba en bata desayunando en el Hard News Cafe (la cafetería de la compañía)”.

Durante ese tiempo recibieron todo tipo de críticas. Los otros medios los llamaban “Chicken Noodle News”, un apodo despectivo que hacía alusión a la sopa de pollo, por su bajo costo y calidad, lo que se evidenciaba en varios problemas técnicos que tuvieron durante sus primeros años. La Casa Blanca, incluso, no les daba credenciales de prensa. Pero él insistió.
Testigos instantáneos de la historia
Diez años después de su lanzamiento, CNN se catapultó finalmente con la transmisión de la Guerra del Golfo en vivo y en directo. El canal había enviado a cronistas a Bagdad. Estaban a la espera porque les habían anunciado en qué momento podría empezar el ataque.
En un documental de la propia cadena, recordaron la hazaña. Bob Furnad, el ex vicepresidente ejecutivo, explicó: “Creo que el mundo empezó a respetar a CNN después de la primera Guerra del Golfo. El presidente había dado la orden de atacar, y nos informó de un lapso en el cual ocurriría, así que habíamos preparado todo. Me acuerdo que durante ese período despertaba a las 3 de la mañana pensando: ‘Esto es ridículo, prepararse para cubrir una guerra por televisión’”.
Bernard Shaw era uno de los cronistas asentados en Irak: “Los cielos de Bagdad se iluminaron. Estamos viendo destellos brillantes en todo el cielo”, contaba desde el lugar. Podían narrar todo como ninguna otra cadena televisiva: el resto tomaba y retransmitía las imágenes de CNN. Hasta que los iraquíes les prohibieron la transmisión y los periodistas tuvieron que abandonar el país. Ese momento evidenció que la idea de Turner no resultaba tan absurda como antes parecía. De hecho, en 1991 la revista Time nombró a Ted “Hombre del Año” por haber convertido a los espectadores de 150 países en “testigos instantáneos de la historia”.
“Aprendo más de la CNN que de la CIA”, habría dicho el presidente George H.W. Bush durante la guerra.
Aunque en varias ocasiones aseguró que en su vida tuvo muchísimos fracasos, sus logros fueron muchos más. Entre otras cosas, y antes de la transmisión de la guerra, Turner viajó a la entonces Unión Soviética tras crear, en 1985, los Juegos de la Buena Voluntad (Goodwill Games), una competencia multideportiva internacional, casi como los Juegos Olímpicos, que se inauguraron en Moscú. Estos se llevaron a cabo durante 16 años, y los analistas aseguran que sirvieron para distender las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, un factor relevante para el término de la Guerra Fría.
En 1996 vendió CNN y su empresa matriz, Turner Broadcasting System, a Time Warner por aproximadamente 7500 millones de dólares, aunque siempre la describió como el mayor logro de su vida. Pese a los adjetivos, los apodos, las etiquetas que los demás medios le adjudicaban a él y a su idea, Turner estuvo siempre seguro de lo que hacía. Tan seguro, que solía decir: “Salvo que haya problemas con los satélites en el futuro, no cerraremos hasta que se termine el mundo”. Por ahora, van 45 años de transmisión.
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