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Darse una vuelta por los corralones de demolición es una experiencia que no defrauda. Se podría llegar a pensar: "¡Si estas puertas y ventanas hablaran!" Y, definitivamente, hablan. Cuentan la historia de épocas pasadas en las que los artesanos trabajaban con esmero cada detalle. Epocas en las que lo seriado todavía no se había instalado en las casas. Vale la pena conocerlos, ya que siempre tienen objetos sorprendentes.




