
Stan Getz (1927-1991) es uno de los más grandes saxofonistas en la historia del jazz, que alcanzó su pico máximo de popularidad cuando lanzó, en 1964, el indispensable y exitosísimo Getz/Gilberto, una obra cumbre junto al recientemente fallecido João Gilberto, creador de la bossa nova.
Pero el álbum que nos ocupa, Children of the World, es una verdadera rareza en su discografía. En las liner notes del disco, el propio Getz, padre de cinco hijos, cuenta cómo los más pequeños le planteaban que estaba todo bien con sus discos de jazz, pero que alguna vez tendría que grabar un álbum divertido. Así que, para conmemorar el Año Internacional del Niño, decidió convocar al argentino Lalo Schifrin (autor del tema de Misión Imposible) para que componga y arregle las canciones de ese disco. La excepción es la que abre el álbum: "Don’t Cry for Me Argentina".
Con influencia del jazz-rock de la época –un abanico que une a Weather Report con Opa y La Máquina de Hacer Pájaros–, Stan Getz incursiona en el uso del Echo Plex, un pedal con delay que lleva su sonido aterciopelado a una nueva dimensión. En las sesiones participaron notables instrumentistas, como Andy Laverne, Stanley Clarke, Paulinho da Costa y el propio Schifrin. Pero la joya del álbum es la portada. Un dibujo original de Charles Schulz, con Shroeder al piano y Snoopy con lentes jazzys al saxo. Sin embargo, y aunque no interpreta música inspirada en la tira diaria (obra del pianista Vince Guaraldi), para Getz fue emotivo contar con esa portada, ya que su mascota era un labrador blanco de la misma raza que Snoopy.
Y, seguramente, con el mismo swing.








