Yoga en la escuela: ¿un ejercicio o una clase de religión?
Crece en Estados Unidos su práctica en las aulas, pero algunos padres se oponen porque consideran que no es sólo una actividad física
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WASHINGTON.- Cada vez son más los menores que estudian yoga en las escuelas primarias de Estados Unidos. El objetivo es que los alumnos aprendan a relajarse al tiempo que mejoran su estado de salud, su flexibilidad y sus habilidades motoras. La creciente popularidad de esta práctica, apoyada directamente por la Casa Blanca, ha topado, sin embargo, con los recelos de algunas familias que consideran que se trata de una práctica religiosa.
La polémica estalló con la incorporación del yoga como una asignatura más en los nueve centros educativos de Encinitas, al norte de San Diego (California), un municipio de 60.000 habitantes que se ha convertido en el primero del país en aplicar una medida de este tipo y el que cuenta con el mayor número de clases y locales de yoga per cápita de Estados Unidos.
Las clases, dirigidas a 5000 niños de 5 a 12 años, se imparten dos veces por semana y duran una media de 30 minutos: "Los ejercicios incluyen estiramientos, ejercicios calisténicos -en los que se usa el propio cuerpo para ofrecer resistencia-, y técnicas de concentración que fortalecen la mente como, por ejemplo, conseguir mantener el equilibrio sobre un pie", explica Russell Case, director de la Fundación Jois, organización que subvenciona el programa en Encinitas.
Con esta iniciativa, la organización aspira a que el programa se convierta "en un modelo nacional que ayude a los alumnos de todas las escuelas a aprender habilidades que luego puedan emplear en su vida", según informa por teléfono su vocero, Jennifer Searle. El próximo paso es implantarlo en el distrito de Rockaways (Nueva York), una de las zonas más afectadas por el paso de la tormenta tropical Sandy el pasado octubre.
El yoga es una disciplina física y mental que tiene su origen en la antigua India. La palabra se asocia normalmente a prácticas de meditación en el hinduismo, el budismo y el jainismo. Según sus practicantes, experimentar esta disciplina provoca tres estados diferentes según la creencia del yogui: la unión del alma individual con la divinidad, la espiritualidad o el bienestar físico y mental. "Al igual que ocurre con otros métodos de meditación que tienen como fin mejorar la salud, algunos tipos de yoga combinan posturas físicas con técnicas de relajación y respiración", según explica el Departamento de Salud local.
"Todo el programa se basa en la idea de suplir la deficiencia patente que existe en California. Muchos colegios cuentan con muy pocos fondos y su única opción es sacar a los alumnos al patio durante la clase de gimnasia -explican sus voceros-. Estas escuelas hacen exámenes online que los alumnos deben superar para aprobar la asignatura de Educación Física. Lo que ha ocurrido en el distrito escolar de Encinitas es que se ha diseñado un programa que fomenta la salud y lucha contra la obesidad infantil a través de clases que están dirigidas a aprender cómo comer de forma equilibrada, cómo hacer ejercicio y cómo reducir el estrés."
Estos mensajes de apoyo incondicional a la nueva asignatura, sin embargo, no son compartidos por toda la comunidad escolar. Una de las familias, respaldada por una organización cristiana, ha puesto el grito en el cielo e interpuso una demanda contra la medida. Lo que para las autoridades educativas es una actividad divertida y saludable, beneficiosa para todo tipo de alumnos, para los demandantes es un "adoctrinamiento que choca con sus creencias religiosas", según se específica en el documento jurídico.
La familia señala, entre otros aspectos, que los niños que no acuden al programa de yoga, por motivos ideológicos mayoritariamente, "están perdiendo de 60 a 90 minutos de ejercicio a la semana porque pasan ese tiempo sentados o leyendo". De acuerdo con un comunicado, los demandantes no buscan ninguna compensación de tipo económico, sino que exigen que "se suspenda definitivamente el programa en Encinitas".
"El yoga tiene un componente religioso claro. Les están enseñando a los alumnos cómo deben meditar, cómo deben buscar la paz y la tranquilidad, cómo deben controlar sus emociones. Por ejemplo, en la postura del saludo al sol se adora al dios Surya. Nadie puede negar que el yoga es ejercicio físico, pero también interfiere en cuestiones de fe", explica en el texto María Eady, vocero de los padres.
El abogado principal de la familia, Dean Broyles, ha declarado por medio de un comunicado que "el Programa de Yoga Ashtanga en Encinitas representa una grave violación de la libertad moral de los ciudadanos". "Si soy franco, se trata del caso más claro de violación de los derechos de la libertad religiosa hacia los ciudadanos que he presenciado en mis 18 años de carrera profesional como abogado constitucional", añadió.
El tipo ashtanga, en comparación con otras modalidades de yoga, utiliza poco la meditación y sus movimientos son más rápidos e intensos. Durante la clase se sincronizan las posturas -las asanas- con la respiración y siempre se repiten en el mismo orden. Es uno de los tipos de yoga más demandados en EE. UU. Por ejemplo, la cantante Madonna o la presentadora de televisión Oprah Winfrey lo practican de forma regular. Los padres que se oponen al programa escolar aseguran que no están en contra del yoga en sí, pero que prefieren que sea una actividad extraescolar y de libre elección para los alumnos.
Educación espiritual
La práctica del yoga en las escuelas goza del respaldo de la mismísima administración de Barack Obama, que lo considera un "ejercicio saludable" para los alumnos con un claro componente espiritual. La Casa Blanca señaló en abril pasado que entre sus objetivos está "animar a los centros educativos a que implanten esta actividad deportiva en su programa escolar y así hacer de Estados Unidos una nación más sana". "El yoga se ha convertido en un idioma universal y espiritual en nuestro país, que ha traspasado los límites de cualquier religión o cultura", añadía la Casa Blanca entonces.
Según el último estudio realizado en 2012 por Yoga Journal (fundada en 1975, es una de las revistas dedicadas a esta disciplina más leída del mundo), unos 20,4 millones de personas practican esta técnica de meditación y relajación física y mental en el país, comparado con los 15,8 millones que lo hacían en 2008.
El 80,2% de los yoguis son mujeres y el 62,4% tienen edades comprendidas entre los 18 y los 44 años. La población que acude a clases de yoga con más frecuencia es mayoritariamente aquella que cuenta con altos ingresos y estudios universitarios. Además, los estadounidenses gastan 10.300 millones de dólares anuales en productos relacionados con el yoga, y los beneficios de este sector han aumentado 87% en los últimos cuatro años. En 2007, 1,5 millones de niños norteamericanos hacían yoga, según datos del Departamento de Salud.
"El debate se ha avivado aún más desde el momento en que la Casa Blanca apoyó una medida que implica usar dinero de los contribuyentes para promover una creencia religiosa", señaló Broyles. Para el letrado, el problema es que esta medida viola la Cláusula de Establecimiento de Estado Laico -redactada en la Primera Enmienda de la Constitución- que garantiza la separación entre la Iglesia y el Estado. "La libertad religiosa es un principio fundamental en nuestro país y el gobierno no puede decidir por su cuenta cuáles religiones son las buenas y cuáles son las malas", concluyó.
Con motivo de la demanda, varios de los directores de estos centros escolares de Encinitas han informado en un comunicado que desde el inicio del programa los estudiantes estaban más calmados y usaban las técnicas de respiración aprendidas para relajarse antes de un examen o en cualquier momento de tensión. Aseguran que desde que la nueva asignatura empezó a impartirse en enero la atención en las aulas ha mejorado y se redujo la indisciplina un 70%.
El encargado de tomar una decisión sobre las clases de yoga de Encinitas será el magistrado John Meyer, quien declaró en la audiencia oral previa que practica yoga regularmente. Y para dictaminar tendrá que abordar el difícil asunto de qué es o no religión, término que a todas luces significa cosas muy diferentes para unos y otros.
Carolina García






