5 libros para conocer a Chuck Palahniuk
Breve introducción a la narrativa de un autor irreverente
1 minuto de lectura'

Chuck Palahniuk no es un autor para todos. Quienes buscan el deleite de la refinada sofisticación literaria, deberían mantener una prudente distancia de sus libros. La obra de este antiguo mecánico y periodista nacido en el Estado de Washington, en 1962, es violenta y escatológica, menos ocupada en lograr la perfección técnica que en acertar a conmover al lector del modo más físico posible, atacar su sensibilidad como un pugilista que no da tregua, transgredir el límite del gusto aceptable. Con su estilo rítmico de frases cortas, secas, y lemas que se repiten como un estribillo a lo largo de sus relatos, Palahniuk busca en sus textos la efectividad de una canción popular, una composición que conmueve el cuerpo primero para después entregarlo, ya rendido, al desborde de la sátira que desnuda la degradación del mundo contemporáneo. Odiado y alabado por lectores y críticos, la potencia narrativa de Palahniuk logra que aún sus mayores detractores no puedan condenarla. Es el caso de Sandra Newman, crítica de The Guardian, quien le otorgó un notable elogio al momento de atacarlo, al afirmar que, aun tratándose de un autor que ni siquiera es un “escritor para lectores”, tiene un “talento asombroso para crear tramas atrapantes que incluso tienen peso folklórico”.
El club de la lucha
(1996)
Luego de que los editores rechazaran su novela Monstruos invisibles por ser demasiado perturbadora, Palahniuk se abocó a reescribir como novela un relato breve, a la busca de un efecto todavía más perturbador. Así nació El club de la lucha, su primera novela publicada y la más famosa. Harto de la repetitiva vida de oficina, solo matizada por el consumo de objetos que no le interesan, inmerso en la más completa soledad, el narrador de la novela encuentra solaz para su profunda depresión cuando asiste a grupos de autoayuda para enfermos terminales, cuya desgracia extrema es lo único que le permite alcanzar alguna sensación. Su vida da un vuelco cuando conoce a Tyler Durden, su alter ego en el sentido más cabal del concepto. Con ese excéntrico productor de jabones, organizará el Club de Lucha, una organización clandestina de hombres que se reúnen a pelear para recuperar su hombría perdida, aplastada por la domesticación social. Pero pronto la organización cobra vida propia y comienza a gestarse una conspiración secreta con objetivos revolucionarios, que el protagonista ya no tendrá la capacidad de controlar. La novela fue llevada al cine por David Fincher en 1999, protagonizada por Brad Pitt, Edward Norton y Helena Bonham Carter. Fue el éxito de este film el que disparó la popularidad literaria de Palahniuk.
Asfixia
(2001)
Lejos de la espectacular aventura nietzcheana de El club de la pelea, Asfixia se centra mucho más en los padecimientos de esos personajes al borde de la normalidad, automarginados por sus propios impulsos irrefrenables e incapaces de adaptarse a las convenciones sociales. Victor Mancini es un fallido estudiante de medicina adicto al sexo, que debe hacerse cargo de su madre inválida, con la que lleva una relación tortuosa y a quien mantiene con su paupérrimo empleo como actor de un parque temático colonial. Si bien Palahniuk no escatima su habitual trazo grueso y escandaloso, sobre todo en lo que al sexo se refiere, en esta novela el conflicto personal del personaje se resuelve con una verdadera inmersión emocional que le da profundidad y que alcanza cierta iluminación al descubrir la tarea “zen” que un amigo realiza con el montón de piedras que acarrea hasta su casa.
Fantasmas
(2005)
Inspirada en la noche de Villa Diodati en la que coincidieron Byron, Shelley y Mary Wollstonecraft, y esta última comenzó a escribir Frankenstein, Palahniuk reúne a un grupo de escritores en un decrépito retiro para artistas. A instancias de su anfitrión, el señor Whittier, los invitados aceptan participar de un juego macabro en el que se comprometen a destruirse mutuamente mientras escriben sus “obras maestras”, para que entre el talento y el escándalo, los alcance la notoriedad. La narración avanza entre las confesiones personales de los decadentes escritores, sus poemas y sus narraciones, lo mejor del relato, una sección que Palahniuk aprovecha para recopilar algunas de sus mejores historias breves. La contundencia de los cuentos de Palahniuk queda de manifiesto ya en el primero “Tripas”, un relato minucioso de sofisticadas técnicas masturbatorias con final trágico que, cuenta la leyenda acrecentada por sus fans, provocó más de un desmayo cuando el autor lo leía en público.
Pigmeo
(2009)
Las transformaciones de la vida estadounidense tras los atentados de 2001 no podían quedar fuera del cáustico retrato de Palahniuk. Pigmeo es un agente encubierto de la “Operación Estrago”, un complot terrorista de un país innombrado que se identifica con todas las ideologías que representaron un gran enemigo, como Hitler o Lenin, o incluso uno modesto, como Perón, del capitalismo. Camuflado como estudiante de intercambio con una familia del medio oeste, el agente redacta prolijos informes a sus contactos en los que desgrana instituciones y costumbres, de la iglesia a los supermercados, pasando por las fiestas de graduación y las contiendas deportivas. Si, por un lado, la retórica del infiltrado parodiza el adoctrinamiento ideológico de los países no capitalistas, sus descripciones a su vez reflejan el absurdo de la vida competitiva y consumista de su país enemigo, y el riesgo permanente de la pérdida de la libertad que enarbola como máximo valor.
Condenada
(2011)
Como una suerte de parodia delirante de la Comedia del Dante, Condenada relata las aventuras de Madison Spencer, una niña de trece años, hija de una actriz y un productor de espectáculos, que se despierta, luego de una muerte violenta, en el infierno. El blanco de la afilada lengua de Palahniuk es aquí, entonces, la ristra de lugares comunes progresistas con que los padres educan a la pobre Madison, criada para descreer de la condena eterna que ahora enfrenta. Acompañada de un grupo de internos infernales que se asemeja al equipo de El club de los cinco, Madison deberá recorrer paisajes espantosos, infestados de alimañas y restos humanos, luchar con cíclopes y otras bestias para atravesar los infinitos trámites burocráticos que la acercan a un encuentro con Satán. Aunque no es una de sus obras en las que el filo crítico sale mejor parado, si se destaca por un crudísimo humor negro y altos niveles de delirio. La historia de Madison, que regresa a la tierra como fantasma, continúa en Maldita (2013), y se espera la publicación de una tercera parte.
¿Estás de acuerdo con la selección? ¿Qué título agregarías?







