Reseña: Macbeth, de Jo Nesbø

Un policial contemporáneo con aires de Shakespeare
Elvio E. Gandolfo
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23 de diciembre de 2018  

Poco antes de que se cumplieran los cuatrocientos años de la muerte de William Shakespeare, en 2016, el sello inglés Hoghart Press lanzó un proyecto de largo aliento: reescribir algunas de sus obras para el siglo XXI con la pluma de nombres prestigiosos: Margaret Atwood (y La tempestad), Anne Tyler (y La fierecilla domada), Edward St. Aubyn (y El rey Lear). Cuando contactaron a Jo Nesbø (Oslo, 1960), el noruego, exitoso autor de policiales, declaró que solo le interesaba una obra del dramaturgo isabelino: Macbeth.

Los motivos no son difíciles de desentrañar: se trata de la tragedia shakespereana más breve e intensa. Una historia donde el ansia de poder construye una maquinaria de violencia y muerte que avanza como un destino implacable, fatal. A eso se agrega un personaje femenino, una mala memorable (Lady Macbeth), y la presencia de lo sobrenatural: tres brujas que pronostican el futuro. También hay alucinaciones intensas y parlamentos inspirados, como aquel tan famoso y citado en que Macbeth habla de la historia como "un cuento lleno de ruido y furia".

Figura central de la mejor "serie negra" actual, con perfil de figura mediática (ex futbolista, integrante de un grupo de rock), Nesbø supo crear un personaje carismático y necesario: el investigador Harry Hole que, atrapado en una vorágine de violencia, drogas y problemas personales crecientes, ya protagonizó una docena de títulos que figuran a menudo en las listas de best sellers y han recolectado una creciente masa de fanáticos de sus historias.

En esta extensa adaptación (Hole no es de la partida), Nesbø logra superar su propia marca en cuanto a la complejidad y violencia extrema de sus tramas, y mantenerse fiel a la estructura básica de la obra original. El lugar donde ocurren los hechos es una ciudad indeterminada de Escocia en los años setenta (algunos la tomaron por Glasgow), hundida en la decadencia y la corrupción. Los reyes y nobles en pugna de la obra original han sido reemplazados por comisarios, alcaldes, narcotraficantes, y seres débiles y manipulables. Las tres brujas son aquí "cocineras" de droga; Lady Macbeth, la dueña de un casino; el propio Macbeth, un capitán de la Guardia Real con pasado de adicto; Hekate, el villano central se esconde entre bambalinas.

Por otra parte, el escritor noruego ha refinado algunos de sus mejores recursos estilísticos. Uno de ellos es tomar un detalle para ralentizarlo y luego magnificarlo. Como una cámara cinematográfica extremadamente libre, sigue una gota de lluvia llevada por el viento para hacer una toma panorámica de la ciudad. O despliega y a la vez controla las numerosas explosiones de violencia, grupales o individuales, con algo de gran coreografía, que van cargando la agobiante maquinaria de la inmersión en la muerte y la locura.

El vasto elenco incluye numerosos personajes secundarios bien definidos por rasgos y condiciones personales, como Jack, el sereno, sutil croupier y luego colaborador clave en el casino de Lady Macbeth; o la amante de Duff, una de las víctimas predestinadas que logra escurrirse; o el virtuoso pero corruptible periodista Walter Kite. Un plano importante es el de las armas: la que prefiere Macbeth es el cuchillo, que puede lanzar con destreza extrema. Cuando la escala creciente de su ambición lo lleva a necesitar una capacidad de fuego sin límites, usa dos enormes ametralladoras Gatling. Como metáfora del progreso desaparecido en esa ciudad que ha perdido hasta su ferrocarril, hay una locomotora detenida en condición documental, como una estatua, que jugará su papel en las últimas páginas. Como guiño a sus orígenes noruegos, Nesbø bautiza Norse Riders a la feroz pandilla de motociclistas locales.

La pericia del autor escandinavo para manejar los recovecos del policial "negro" de largo aliento deja también en primer plano su talento para trabajar la tragedia, forma testigo del lado más oscuro de la condición humana, que al final se ve teñida por la sangre derramada, una y otra vez.

Macbeth

Por Jo Nesbø

Lumen. Trad.: Lotte Tollefsen. 638 págs./ $ 849

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