
Abren un centro cultural en memoria de un desaparecido
Se trata de Daniel Favero, otra víctima de la dictadura
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LA PLATA.- Faltaban pocos días para que Daniel Omar Favero cumpliera 20 años cuando un grupo de la Brigada de Investigaciones de la policía bonaerense lo secuestró, en plena dictadura militar. Era junio de 1977. A 25 años del golpe de Estado que derrocó a María Estela Martínez de Perón, sus familiares ultiman los detalles para la inauguración de un centro cultural que llevará su nombre y que se financiará con la suma otorgada por el Estado como resarcimiento por la desaparición.
Los Favero son una familia ligada al circuito artístico platense. Quizá por impronta de Amneris Perusín, madre de Daniel -una artista lírica recordada en el ambiente platense-, los hijos siguieron sus pasos. Daniel estudiaba letras y era poeta. Luis, su hermano menor, es desde hace 15 años percusionista del Teatro Argentino.
"Subo por tus caminos y dos pájaros huyen/ de planetas marinos a lejanos misterios/ en un pleno vacío", escribía Daniel desde la clandestinidad a la que lo llevó su militancia en la Juventud Universitaria Peronista. Su padre, Omar -hoy fallecido-, se encargaba de ordenar los trabajos, corregirlos y pasarlos a máquina. Luego los escondía, porque "entonces era peligroso conservar cosas de un detenido-desaparecido", cuenta Claudia, la hermana mayor.
Una idea madurada
"La iniciativa surgió a partir de la intención de recordar la figura de Daniel. Primero pensamos en hacer una película, pero luego apareció la idea del centro cultural", comenta Luis Favero, el más chico de los hermanos, que aportó su testimonio a la Conadep y hasta llegó a declarar ante el juez español Baltazar Garzón.
Cuando el Gobierno anunció la posibilidad del resarcimiento económico para familiares de personas que sufrieron desaparición forzada por cuestiones políticas durante el último régimen militar, lo primero que hicieron los Favero fue dudar. Después maduraron la idea y aceptaron el dinero. Para entonces ya tenían claro que "con esto vamos a recuperar a Daniel y les haremos una zancadilla a sus desaparecedores", recuerda Claudia.
Así es que no bien cobraron los cerca de 180.000 dólares en bonos (buena parte se perdió en la conversión), destinaron 40.000 a la compra de una derruida casona del barrio de Tolosa, en las afueras de La Plata. Y se pusieron a trabajar: entre parientes y amigos rescataron la vivienda de principios de 1900 de un inexorable destino de demolición.
Una espaciosa sala destinada a recitales, conferencias y representaciones teatrales -que lleva como nombre "El último pájaro"-; una biblioteca, especialmente de poesía, llamada Evaristo Carriego, y un ambiente de encuentro que incluye un bar temático conforman la oferta del lugar. Lo que según testimonios de los vecinos fue en algún momento un viejo almacén y luego asiento del Club Ateneo se transformó en la Asociación Daniel Omar Favero, que pasado mañana, a las 20, iniciará sus actividades.
Los versos de Daniel servirán para inaugurar el centro cultural, que contará con un cuarteto de vientos y un quinteto de cuerdas; ambos cuerpos estables de la asociación. Asimismo, los fotógrafos Helen Zout, María Mercader y Gustavo Goyeneche expondrán sus imágenes junto con las de la artista plástica -también de la familia- Isabel Perusín. Más adelante habrá talleres de arte y de teatro para chicos. "Vamos a abrir este espacio sin fines de lucro para las expresiones artísticas y lo compartiremos con la gente del barrio", explica Luis, sin ocultar orgullo y cierta sensación que no logra definir acabadamente: "Por hacer cosas como ésta secuestraron a mi hermano, ahora lo estamos haciendo en su nombre".




