Acuerdo UE-Mercosur: claves de un pacto amplio y complejo

Alan Soria Guadalupe
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7 de julio de 2019  • 02:01

¿Qué se sabe?

  • El Mercosur y la Unión Europea anunciaron un acuerdo de libre comercio cuya negociación llevó más de 20 años. Ocurrió en la última reunión técnica en Bruselas, a fines de junio, en paralelo a la Cumbre del G-20 en Japón.
  • El acuerdo supone la eliminación paulatina de aranceles para el 92% de las importaciones del Mercosur y aplicará un acceso preferencial (cuotas u otras modalidades) al 7,5%. Como contrapartida, el Mercosur eliminará las tasas para el 91% y dejará excluido el 9% de los productos considerados "sensibles" para la región.
  • La quita de aranceles será desigual entre los bloques. El Mercosur removerá las tasas en un plazo de 15 años (con variaciones según el producto), mientras que la UE lo hará en un máximo de 10 años.
  • El acuerdo prevé eliminar las barreras a la importación de servicios, por lo que la Argentina competirá en igualdad de condiciones en Europa, que importa 800.000 millones de euros por año. Se reducirán las inspecciones físicas de lo importado y las empresas argentinas podrán participar de compras o contrataciones de autoridades europeas. Cada año, el continente realiza compras equivalentes al 16% del PBI europeo. Se prevé además una agilización del flujo de inversiones.
  • La implementación plena del pacto (que además del comercio contempla áreas como derechos humanos) representará la apertura para el Mercosur de un mercado de 500 millones de personas. La nueva zona de libre comercio abarcará a 800 millones de individuos y será una de las más grandes del mundo.
  • El anuncio generó apoyos en parte del empresariado, pero críticas y dudas en los sectores que deberán adaptar su negocio para no verse perjudicados o, en el peor de los casos, desaparecer. Macri intentará obtener rédito electoral del anuncio.

¿Qué dudas quedan?

  • El aspecto principal que no se conoce del acuerdo es, precisamente, el acuerdo. Los bloques llegaron a un entendimiento político en Bruselas, pero resta definir los aspectos legales del pacto comercial, al igual que la traducción a los más de 30 idiomas que componen los bloques, antes de que se conozca el texto final. El proceso puede llevar más de seis meses.
  • La implementación del acuerdo, una vez superados los obstáculos burocráticos e institucionales, despertó otra incógnita: en qué condiciones estará la Argentina cuando el pacto entre en vigor. La semana pasada, reunidos con Mauricio Macri, empresarios plantearon la necesidad de que para entonces el país haya resuelto el déficit y la inflación y haya avanzado en las reformas laboral, fiscal y previsional.
  • También los gremios plantearon su preocupación, pidieron conocer el pacto en detalle y se mostraron alertas frente a la posibilidad de el Gobierno avance con la reforma laboral, que ya genera preocupación en el sindicalismo.
  • El trámite parlamentario en la Argentina también plantea un signo de interrogación. El tratado debe ser aprobado por ambas cámaras del Congreso y se prevé que esa votación recién ocurra el año que viene o en 2021, cuando la configuración del Parlamento sea distinta a la actual.
  • Asimismo, todavía quedan dudas acerca del rol que tendrá Francia de ahora en más. La sensibilidad histórica del sector agropecuario de ese país llevó al vocero del presidente Emmanuel Macron a afirmar que Francia todavía no estaba lista para ratificar el acuerdo y que aún faltaba evaluar la letra chica del pacto. El país fue uno de los más reacios a avanzar con las negociaciones en los últimos años debido a la presión generada por el sector agrícola, que busca evitar la llegada masiva de productos del Mercosur.

¿Qué sectores se verán afectados y cuáles deberán adaptarse?

  • El sector agrícola argentino será el más beneficiado, mientras que el industrial deberá reconvertirse para garantizar su competitividad o su existencia.
  • El Mercosur negoció que la eliminación de los aranceles lleve hasta 15 años en los productos más sensibles, como los de la industria textil, la automotriz y los muebles. La industria local quedará expuesta a la competencia de las importaciones europeas, pero no en el corto plazo.
  • En el caso de los vehículos, la supresión total de las tarifas se concreta en 15 años, pero la primera reducción se aplicará recién siete años después de la entrada en vigor del acuerdo.
  • Para el calzado y la ropa, la desgravación se hará en ocho años, con la excepción del calzado, para el que el plazo será de 15. Todo producto valuado en menos de 35 euros deberá fabricarse completamente en la región. Por encima de ese valor se podrán importar partes.
  • Para los productos químicos, el arancel será nulo en un plazo de cuatro años. Hoy las tasas oscilan entre el 5% y el 7,7%. El impuesto a las autopartes, que varía entre el 10 y el 20%, se eliminará en entre siete y 10 años. La maquinaria tiene un arancel del 4%, que se suprimirá en un plazo no superior a ocho años.
  • El sector agrícola será el gran beneficiado. El Mercosur podrá exportar productos que hoy tienen aranceles de hasta el 157%, como las frutas, o de hasta el 104%, como los animales.
  • El acuerdo prevé eliminar aranceles para el 81,7% de las exportaciones de alimentos y otorgar cuotas o preferencias fijas para el 17,7%. Entre aquellos cuya desgravación llegará a 0% figuran la harina y el poroto de soja, los aceites para uso industrial, las infusiones, las especias, productos de la pesca y frutas.

¿Qué se puede esperar para el futuro?

  • Tras el anuncio, el acuerdo entró en una etapa de revisión legal para definir el texto final.
  • Una vez finalizada esa etapa, el texto deberá ser sometido a votación legislativa en cada uno de los países miembros del Mercosur y en el Parlamento Europeo, donde se requiere una votación por mayoría calificada. El acuerdo debe ser aprobado en Europa por 16 de los 28 Estados que representan a más del 65% de la población del bloque. Ese proceso puede demorar hasta dos años .
  • Recién después de las votaciones empezarán a correr los plazos para la desgravación de aranceles. El acuerdo regirá plenamente pasados 15 años desde su entrada en vigor, a lo que deben sumarse los trámites burocráticos previos.
  • Se espera que el acuerdo comercial les otorgue un nuevo impulso a las negociaciones que ya están en marcha entre el Mercosur y otros países, como Singapur, Corea del Sur, Canadá o la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, por sus siglas en inglés). Además, el Gobierno anunció que, junto a Brasil, se explora la posibilidad de negociar un tratado de libre comercio con Estados Unidos. También se evalúa avanzar en una asociación con China, según dijo el canciller Jorge Faurie a LN+.
  • El acuerdo con Europa será parte del discurso del Gobierno de cara a la campaña presidencial. Mauricio Macri ya comenzó a referirse al entendimiento -uno de los objetivos de política exterior de su gestión- en actos públicos. La semana última, por caso, aseguró que el pacto "abre un panorama de crecimiento para el país", dijo que los argentinos son "mejores" cuando compiten y criticó al kirchnerismo, al responsabilizarlo por haber cerrado la economía. "Todos se enamoraron de la Argentina", dijo Macri, que recordó la Cumbre del G-20 que se llevó a cabo en Buenos Aires a fines de 2018.

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