Adorni convocó a la mesa política para avanzar con la reforma laboral: buscan definir la estrategia y ajustar el texto
Los funcionarios se encontrarán el 16 de enero en la Casa Rosada; ese mismo día, Bullrich activará a sus equipos técnicos en el Senado
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A un mes de que comience el debate en el Senado por la reforma laboral que propuso el Gobierno, el oficialismo pone en marcha, en paralelo, los equipos técnicos y la maquinaria política.
Ya están convocados los participantes, pero las reuniones serán el viernes 16. Tanto la Casa Rosada como la Cámara Alta buscan avanzar en la letra del texto final con la que esperan bajar al recinto el 10 o el 11 de febrero.
La llamada “modernización laboral” es la primera de las denominadas reformas de segunda generación que busca el Gobierno. Quiere tenerla aprobada el próximo mes.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, citó a los integrantes de la mesa política para reunirse en la Casa Rosada. Será la primera reunión del año y se espera que estén la jefa de bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich; el asesor presidencial Santiago Caputo; el ministro del Interior, Diego Santilli, y el titular de la Cámara Baja, Martín Menem. No descartaban en el Gobierno que también participe la secretaria general de Presidencia, Karina Milei.
El jefe de ministros será quien encabece el encuentro, que se enfocará en las últimas definiciones del texto y en la estrategia política de las próximas semanas.
Este mismo viernes, terminada la primera quincena de enero, también comenzará a funcionar el equipo designado por Bullrich en el Senado para abordar las cuestiones técnicas.
De momento, según dejan trascender en la sede de Gobierno, no habría grandes modificaciones en la letra del proyecto respecto de lo que obtuvo dictamen el pasado 18 de diciembre. “Hay que ver cómo terminar el texto final, pero no hay grandes cambios”, informó una alta fuente de la Casa Rosada a LA NACION.
Agregaron que, en el capítulo tributario, se deberían hacer algunos ajustes, ante la caída del capítulo 11 del Presupuesto 2026, en diciembre pasado. “Con el capítulo 11 afuera, hay cosas impositivas dentro de lo laboral que hay que cuajarlas”, explicó la fuente.
En el Gobierno se muestran abiertos a las conversaciones con gobernadores y con la oposición dialoguista para conseguir los votos, pero hablan de “incorporar” algún aspecto -no de hacer cambios esenciales-. Dicen que, a lo sumo, podrían receptar algunos pedidos, pero no más que eso.
“Trabajar para incorporar y no para sacar aspectos de la reforma”, dijo otra fuente involucrada en las negociaciones. “Hay puntos que el Gobierno no va a cambiar bajo ningún punto de vista. Esta reforma representa el espíritu y la visión de lo que quiere e impulsa el presidente”, dijo.
Cerca del asesor Santiago Caputo también consideran que el proyecto actual “es el que refleja la posición del Gobierno” y agregan que “ya ha tenido varios cambios desde la versión original del Consejo de Mayo”, por lo que desestiman la idea de introducir nuevos cambios.
“Es una ley razonable, no una flexibilización extrema”, insistió otra voz de la administración que conduce Javier Milei, que tendrá para esta iniciativa como principales espadas en las conversaciones con la oposición y gobernadores a Bullrich, Santilli, Martín Menem y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem.
La idea en la que se piensa para la sanción es en un trabajo “en espejo” entre Senado y Diputados, para que lo que salga de la primera Cámara se replique exactamente igual en la segunda.
Entre el 16 y el 26 trabajará el equipo técnico encabezado por la abogada Josefina Tajes, de las filas de Bullrich. El objetivo es “monitorear todas las propuestas que hay, analizarlas y a partir de ahí, arrancar”, explicaron las fuentes. De esos intercambios se espera que participen los asesores y los senadores que se quieran acercar.
Entre el 26 de enero y el 10 de febrero, en tanto, comenzarán los encuentros entre los senadores de cara al debate en el recinto.
En la Casa Rosada se muestran optimistas con los votos que podrán conseguir, en especial tras la aprobación del Presupuesto en la Cámara alta, en diciembre pasado. Sostienen que habrá charlas con los gobernadores, en las que sobrevolarán temas de recursos y cuestiones tributarias. “Para que la ley salga tiene que tener incentivos”, explicó una fuente que trabaja para que salga el proyecto.






