
Andreoli, incluido a último momento
Debía abordar el vuelo anterior, pero Brinzoni le pidió que le cambiara el lugar
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El general Juan Carlos Andreoli no figura en el programa del Ejército para el martes 8 de octubre de 1996.
Figura, sí, el general Arturo Emilio Grandinetti, jefe de la aviación de la fuerza, aunque entre los peruanos no había ningún aviador.
Al lado de Grandinetti alguien anotó a mano: "Gral. Andreoli".
"Pedí la baja dos semanas antes", declaró Grandinetti.
Guillermina López Mónico, viuda del coronel Rodolfo Aguilar, relata: "El domingo 6 de octubre de 1996 recibimos a los peruanos en Ezeiza. Mi marido me hizo notar los nervios de Andreoli, porque temía que lo desairaran. Andreoli los recibió muy secamente. Mi marido me dijo: "No sé por qué lo eligieron". Pero los peruanos lo trataron como si no hubiera pasado nada".
El subjefe del Ejército, general Julio Gómez Sabaini, declaró no saber quién ordenó reemplazar a Grandinetti por Andreoli.
Y en su indagatoria agregó algo sorprendente: "Mi jefatura no autorizó ni el ascenso ni el decolaje de la aeronave para ese día en la Dirección de Remonta y Veterinaria (el Campo de Polo). Por el contrario, se previó el decolaje desde la Costanera sin preverse el lugar de aterrizaje. Acompaño copia del memorándum confeccionado por la Jefatura III Operaciones, a cargo del general (Ricardo) Brinzoni, que firmó las copias de la orden".
Es cierto. El programa armado el 11 de septiembre de 1996 establecía para el 8 de octubre un vuelo desde la Costanera Sur hasta la isla Santa Mónica, en el Tigre. Allí se sumarían las esposas, que irían en tren. No aclaraba dónde aterrizarían al volver.
Sin embargo, el helicóptero despegó del Campo de Polo. A la tarde, como no había sitio para todos, hubo dos vuelos de regreso. En el primero, que aterrizó en el Campo de Polo sin inconvenientes, viajaron, entre otros, los generales Brinzoni y Aníbal Laiño, director del Estado Mayor, y varios peruanos.
Brinzoni, luego sucesor de Balza en la jefatura, pidió agregar al final de su declaración: "Cuando llegó el momento de embarcar le dije a Andreoli que iría en el primer vuelo, debido a que tenía turno con el médico por un problema en la vista. Por eso viajé en el primer vuelo y no en el segundo. No había un orden establecido".
El 13 de septiembre de 1996, dos días después de armarse el programa sin Andreoli y sin sitio de aterrizaje, se festejó en Campo de Mayo el Día de la Infantería. Horacio Rodríguez Larreta, en ese entonces secretario de Privatizaciones de Defensa, fallecido el mes último, se encontró con Andreoli.
"Había bebido, él tomaba mucho. Se me acercó -contó Rodríguez Larreta a LA NACION- y me dijo, alterado: "Por favor, hay que darle una mano a Cornejo Torino (Jorge, coronel, ex jefe de la Fábrica Militar de Río Tercero, investigado por la explosión y el contrabando). Mirá lo que tuvo que hacer para tapar este tema. Se jugó. Pobre tipo, había que hacer desaparecer las pruebas". Le pedí que no siguiera porque desconocía el tema. "Entonces", me respondió, "hacé de cuenta que no escuchaste nada". Un mes después murió o lo mataron."
Ernesto Gavier, defensor de Cornejo Torino, respondió a una consulta de LA NACION que "ese diálogo no tiene mucho sentido porque es la palabra de un tercero. El coronel Cornejo Torino no se explica por qué Rodríguez Larreta dijo eso".
De todos modos, el 13 de septiembre, el día de ese diálogo en el que Andreoli se habría ido de boca, se confeccionó el programa de los traslados aéreos, donde se incluyó el Campo de Polo como sitio de aterrizaje.
Otra curiosidad: aunque el documento fechado el 11 de septiembre lleva el número 065, el del 13 de septiembre está numerado como 000.




