
Baccini: "Debe haber acuerdo interno"
El vicecanciller de Italia anunció un crédito de US$ 91 millones para la Argentina
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En medio de la crisis, y de la indiferencia, apareció un crédito. Un bonus , digamos. El único en meses para la Argentina: son los 100 millones de euros (algo así como 91 millones de dólares) que ha otorgado Italia para las pequeñas y medianas empresas (Pyme), en su mayor parte, y para el área de salud, en menor medida.
Portador del crédito, o del aval en términos diplomáticos, ha sido el vicecanciller de Italia, Mario Baccini, reunido, entre ayer y anteayer, con el presidente Eduardo Duhalde y con los ministros de Economía, Roberto Lavagna, y de Relaciones Exteriores, Carlos Ruckauf, así como con empresarios y con compatriotas radicados en el país.
"Nosotros sabemos del sacrificio por haberlo vivido -dice Baccini en una entrevista con LA NACION y con Clarín-. El aporte de Italia, en estos momentos, es relevante. Es un aporte solidario, político y útil para la Argentina mientras negocia con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Es esencial, mientras tanto, un acuerdo con los gobernadores. Debe haber un acuerdo con los gobernadores."
¿Un contrapeso, tal vez? Baccini, de visita en Buenos Aires cuatro presidentes después de Fernando de la Rúa (es decir, después de haber estado en diciembre), prefiere no asociarlo con presiones ni con una posición unilateral que resienta, en cierto modo, los compromisos de su país con la Unión Europea y con el G-8 (grupo de naciones industrializadas más Rusia): "Es una inversión política -dice-. Un apoyo de cara a la crisis internacional por la que están atravesando".
Actitud que, independientemente de las negociaciones con el FMI, pretende demostrar, según Baccini, el interés de Italia en la recuperación de la Argentina. "El país no puede caer, por la gran potencialidad que tiene", dice. Y agrega, como en diciembre, que Italia está dispuesta a mediar ante la Unión Europea con tal de que la Argentina coloque materias primas en ese mercado merced a un acuerdo con el Mercosur. Que, si por él fuera, podría extenderse a toda América latina, región en la cual Italia, por razones migratorias y demás, asigna especial atención a la Argentina. Razones que, según él, van más allá del color del dinero.
Crisis política
En su reunión con Duhalde, Baccini advirtió un gran empeño en llegar a un acuerdo con el Fondo. Pero, reflexiona, existen dos vías: que prevalezca el interés del país o que prevalezcan las cuestiones internas. "Es esencial un acuerdo con los gobernadores", insiste, más allá de los cambios en las leyes de quiebras y de subversión económica a pedido del FMI.
Habla, después de haberse encontrado con los empresarios de su país, de la necesidad de que haya un sistema bancario eficiente, de modo que la Argentina no quede fuera del mundo. Pone un ejemplo: Alitalia, con dotación mínima en Buenos Aires, debe girar el dinero a Roma, en donde se produce el gasto.
"Italia es consciente de que la crisis argentina es política y de que el apoyo que necesita para solucionarlo es político -dice Baccini-. De ahí que deseemos sostener al pueblo argentino, y somos los únicos que, en este momento, estamos haciéndolo."
Duhalde estará en Roma entre el 20 y el 21 de este mes. Poco después de asistir a la cumbre de jefes de Estado de la Unión Europea y del Mercosur, en Madrid, en donde se reunirá con el primer ministro Silvio Berlusconi.
Es tan importante el FMI, en lo económico, como el respaldo de otros países, en lo político, según Baccini. "La Argentina es una referencia imprescindible en el Mercosur y en América latina", dice.
El crédito otorgado, de hecho, consta de un 75% destinado a promover el empleo en las Pyme y de un 25% para la adquisición de insumos y de equipamiento para el área de salud.
Pero Italia, más allá de la emergencia, espera que la Argentina acuerde con el FMI antes de adentrarse en otro tipo de asistencia. Como la mayoría, en definitiva.



