
Balza pidió que declaren once militares
En su presentación ante Urso, reclamó la comparecencia de los actuales jefes del Ejército y del Estado Mayor Conjunto
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El teniente general (R)Martín Balza, ex jefe del Ejército, pidió ayer a la Justicia que cite a declaración testimonial al actual jefe de esa institución, teniente general Ricardo Brinzoni, y al jefe del Estado Mayor Conjunto, general Juan Carlos Mugnolo, en la causa sobre la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador, a cargo del juez federal Jorge Urso.
Balza también pidió al magistrado la convocatoria de otros nueve generales del Ejército, que eran subordinados suyos en la fuerza, para que declaren si ellos inspeccionaron o auditaron algo vinculado con la venta ilegal de armamento.
Balza pidió la citación del general de brigada José Ruiz Palacios; del general de división Juan Carlos Mugnolo; del general Miguel Robledo; de los generales de brigada Alejandro Sánchez Negrete, Carlos Alfonso, Víctor Demetrio Peralta, Ricardo Brinzoni, Alfredo Lafuente, Antolín Mosquera y Luis Britos.
De la lista citada, siete generales que formaron parte de su elenco de colaboradores están retirados: José Ruiz Palacios; los subinspectores del Ejército Robledo, Sánchez Negrete (flamante secretario del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas) y Alfonso (hermano del actual secretario general, general Eduardo Alfonso, que manejó la Dirección de Prensa durante buena parte de la gestión de Balza); Mosquera y Romero (jefes de Logística), y Peralta (jefe de Operaciones).
El general Mosquera merece una mención especial, por cuanto el fiscal Carlos Stornelli pidió su procesamiento por malversación de efectos del Estado y falsedad ideológica.
Junto con Brinzoni (que fue director del Estado Mayor del Ejército) y Mugnolo (que ocupó la comandancia del VCuerpo, Bahía Blanca), los militares en actividad también requeridos por Balza para dar testimonio son Britos (comandante del IICuerpo, Rosario) y Lafuente (director del Estado Mayor General).
Esta semana, el fiscal federal Carlos Stornelli requirió a Urso que dicte el procesamiento y la prisión preventiva del ex jefe del Ejército como supuesto líder de "una asociación ilícita".
Pero casi inmediatamente después el Ejército sorprendió con un comunicado en el que afirma que la institución "no fue ni será una asociación ilícita" y donde se sostiene que si uno de sus integrantes cometió un delito, "lo hizo a título individual". Expresiones esas que fueron directamente dirigidas contra quien comandó la fuerza durante ocho de los diez años del gobierno de Carlos Menem.
Anoche, en diálogo con La Nación , el fiscal Stornelli comentó que comparte "el criterio" del jefe del Ejército y reiteró que en ninguna foja de la voluminosa causa se menciona a la institución militar como sospechada de ser una asociación ilícita.
Stornelli explicó que el pedido de prisión preventiva contra Balza se fundamenta en "pruebas que involucran a individuos. No es una cuestión institucional".
Nuevos testimonios
A la salida de los tribunales federales, Balza explicó que concurrió para "ofrecer nuevos testimonios de quienes han tenido la responsabilidad de auditar, inspeccionar, supervisar y controlar permanentemente todo el Ejército".
La estrategia de Balza parece tener un doble sentido.
Por un lado, está interesado en que esos hombres, como Brinzoni y Mugnolo, que fueron los encargados de las inspecciones del Ejército, digan que nunca notaron nada extraño en las muchas inspecciones que realizaron en la fuerza -Balza afirma que "daban vuelta los batallones como una media"-.
Si Balza consigue que Urso cite a esos oficiales y éstos confirman que efectivamente las inspecciones no revelaron irregularidades, Balza estará obteniendo en el expediente valiosos apoyos de quienes no parecen dispuestos a dárselo en la vida pública.
Pero el otro aspecto de la estrategia es más comprometedor para las actuales autoridades militares y tiene un claro sentido político: Balza podría plantear que si él es procesado, ¿por qué no habría de procesarse a Mugnolo y Brinzoni, que eran los encargados de las auditorías? "De haber ocurrido alguna anormalidad ellos la hubieran detectado, pero si no lo hicieron es porque no ha ocurrido anormalidad", razonó el ex jefe del Ejército.
"Si eran los responsables de auditar y controlar y nunca detectaron nada, entonces avalan lo que dijo el general Balza (dijo, en referencia a él mismo), y que no ha mentido nunca ante la Justicia", afirmó.
Además de pedir a sus camaradas de armas que declaren lo que saben, el ex jefe del Ejército reiteró sus críticas personales al fiscal Stornelli.
En declaraciones formuladas ayer al programa televisivo "Para más datos", que se emite por CVN, sin nombrar al funcionario judicial deslizó que recibe "versiones de todos lados, de su vinculación con los militares".
Reiteró los mismos conceptos de su presentación de anteanoche en el programa "Día D", que transmite América: "(Stornelli) habría dicho en el Círculo Militar que me iba a meter preso", dijo.
Insistencia
Una vez más recordó que el fiscal es hijo de un teniente coronel retirado "que en la época del Proceso -estimó- creo que ocupó un cargo, aunque ya estaba retirado".
Negó conocerlo, porque es un oficial de al menos tres promociones más antiguas que la de él, pero confirmó que "fue dejado cesante" del Ejército durante su gestión.
Asimismo, Balza señaló que, luego de enterarse mediante una publicación que se "acusaba al teniente coronel retirado Stornelli, padre del fiscal, de estar relacionado con los carapintadas", le envió "una esquela de puño y letra" en la que expresaba su "sorpresa" por la denuncia y en la que aclaraba que, "en ningún momento, (él) había hecho ningún comentario sobre el padre del fiscal".




