
Bielsa, en busca de la farándula para ganar
Sus asesores quieren masificar la figura del canciller
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El primer debate interno quedó resuelto en la campaña porteña del Frente para la Victoria: no debería haber demasiada independencia ni en los gestos ni en el discurso de Rafael Bielsa. Definido esto, la actividad proselitista enfocará ahora el segundo intríngulis alrededor del canciller: cómo logra reducir la ventaja que las encuestas otorgan a Mauricio Macri y Elisa Carrió. La respuesta, aquí, parece decidida: el remedio será masificar la figura del canciller, a quien buscarán presentar cerca de las estrellas más representativas de la TV local.
Bielsa ya almorzó con Mirtha Legrand. Ahora intentarán gestionar su participación con Susana Giménez, Marcelo Tinelli y Diego Maradona. Obviamente, para esto necesitan que los divos de la TV permitan que sus espacios televisivos se conviertan en plataformas políticas. Pero, curiosamente, no es ése el único problema: también resulta imprescindible cierto trabajo de convencimiento sobre el propio Bielsa, quien les dijo a algunos de sus colaboradores que prefería evitar tal táctica, pues odia el cholulismo.
Según revelaron tres asesores del postulante oficialista, los discípulos de Bielsa creen que el mayor problema del canciller es que posee un menor nivel de conocimiento respecto de los otros dos candidatos. O sea: necesita que la gente lo identifique más como un candidato electoral.
De cualquier manera, cerca de Bielsa admitieron que, por más que el rosarino mejore en las encuestas, el título de estrella mediática de la campaña oficialista ya está perdido: la figura será Cristina Kirchner. Esto Bielsa ya lo sabe. Incluso, allegados al canciller confiaron que el Presidente le aconsejó que se sacara una foto con la primera dama en la Quinta Avenida de Nueva York, donde coincidirán esta semana por la cumbre de la ONU.
Independientemente de esto, una de las mayores preocupaciones "farandulescas" del oficialismo reside en la figura de Maradona. "Está demasiado cerca de Macri. Ojalá que no haga pública una preferencia por el presidente de Boca", dijeron.
Círculos de consulta
Los debates para resolver las estrategias que debe atender Bielsa se definen en dos círculos influyentes. En primer lugar, surge el grupo más chico, integrado por Alberto Fernández, Guillermo Oliveri, Víctor Santa María y Jorge "Topo" Devoto. Bielsa los escucha, pero luego suele buscar cierta independencia. "Yo me reservo el discurso", cuenta él.
La concepción ideológica se resuelve en ruedas de consulta que conduce el canciller. El llama a quienes respeta. Por ejemplo, así se mueve con algunos analistas (confía, por ejemplo, en Graciela Römer), pero también con amigos como Eduardo Sguiglia, Juan Manuel Abal Medina, Eduardo Valdés y Marcelo von Schmeling. También discute con su vocero, Oscar Feito.
En ambos grupos se presentó el debate sobre la mayor o menor independencia que debía tomar Bielsa respecto del Presidente. "Nadie que no quiera a Kirchner va a votar por vos", le anticiparon. El canciller, que había recibido una opinión en el sentido contrario de algunos analistas, aceptó la opinión de su gente, aunque, cuentan, no se siente cómodo cuando desde la Casa Rosada le sugieren qué hacer.
Bielsa ya sufrió la tensión que se generó en el Gobierno cuando envió a su mujer, Andrea, a una conferencia que hicieron los familiares de las víctimas de Cromagnon. "El mensaje no fue para despegarse de Kirchner, sino para que Alberto Fernández lo dejara tranquilo", aseguraron.
Curiosamente, el último miércoles, en el programa de TV "A dos voces" (TN), Bielsa dejó abierta la posibilidad de que el Frente para la Victoria cuelgue la lista de candidatos a legislador que encabeza el bielsista Milcíades Peña (Movida Porteña). "Falta tiempo, vamos a ver", respondió sorpresivamente el canciller. Esta posibilidad fue negada en el círculo chico de la campaña, donde disgusta que Bielsa no diga públicamente que habrá una sola lista de postulantes a legislador porteño atada a su candidatura.
En cualquier caso, esa discusión vendrá más adelante. Ahora, el objetivo es masificar la figura de Bielsa. Un poco de farándula, creen, ayudará a que el canciller entre definitivamente en el imaginario electoral de los porteños.





